Manel Pujol Baladas (1947) - El caos

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Antonio Yera
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Descripción del vendedor

Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Miquel Pujol Baladas, que representa un rostro expresivo rodeado de fragmentos visuales y simbólicos que crean una composición intensa llena de emoción y creatividad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 116x89x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.

La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta una composición intensa y compleja en la que múltiples formas, colores y elementos visuales se entrelazan para crear una imagen cargada de energía expresiva. La escena no describe un espacio convencional, sino que se desarrolla como un conjunto de fragmentos visuales que parecen superponerse unos sobre otros. En el centro de la composición emerge una figura que recuerda vagamente a un rostro o máscara, con rasgos exagerados y ojos abiertos que captan inmediatamente la atención del espectador. Este rostro central actúa como núcleo visual de la obra, alrededor del cual giran diversos elementos que enriquecen la escena con una sensación de movimiento y tensión.
El rostro central se caracteriza por una expresión intensa y casi sorprendente, con ojos grandes que parecen observar directamente al espectador. La boca abierta sugiere una emoción fuerte, como asombro o un grito silencioso, lo que aporta dramatismo a la composición. Las líneas que delinean el rostro no buscan una representación realista, sino una interpretación libre que enfatiza la emoción y el impacto visual. Las formas irregulares y las capas de color que rodean la figura contribuyen a la sensación de profundidad y complejidad que define la obra.
Alrededor de esta figura principal aparecen múltiples objetos y fragmentos visuales que parecen pertenecer a distintos contextos. Entre ellos se distinguen formas que evocan flores, piezas geométricas, páginas impresas y diversos elementos que se integran en una composición aparentemente caótica pero cuidadosamente equilibrada. Estos fragmentos crean una narrativa visual abierta, permitiendo que cada espectador descubra diferentes detalles dentro de la obra. La presencia de estos elementos aporta textura y riqueza visual, transformando la escena en una especie de collage simbólico lleno de significados posibles.
El uso del color y de las formas contribuye a intensificar la atmósfera expresiva de la obra. Tonos cálidos y fríos se alternan en diferentes zonas del cuadro, creando contrastes que guían la mirada a través de la composición. Las líneas negras que atraviesan diversas partes de la escena actúan como estructuras que conectan los distintos fragmentos, generando una sensación de unidad dentro del aparente desorden. Este equilibrio entre caos y estructura es uno de los aspectos más llamativos de la obra.
El fondo del cuadro no funciona como un simple espacio vacío, sino como una extensión del propio lenguaje visual de la composición. Las diferentes capas de formas y colores se integran de tal manera que no existe una clara separación entre figura y entorno. Todo parece formar parte de un mismo universo visual en el que cada elemento contribuye a construir una imagen dinámica y profundamente expresiva.
En conjunto, la obra transmite una sensación de intensidad emocional y creatividad desbordante, donde el rostro central se convierte en símbolo de expresión humana rodeado de fragmentos que evocan recuerdos, objetos y formas del mundo cotidiano transformados por la imaginación artística.

Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Miquel Pujol Baladas, que representa un rostro expresivo rodeado de fragmentos visuales y simbólicos que crean una composición intensa llena de emoción y creatividad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 116x89x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.

La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta una composición intensa y compleja en la que múltiples formas, colores y elementos visuales se entrelazan para crear una imagen cargada de energía expresiva. La escena no describe un espacio convencional, sino que se desarrolla como un conjunto de fragmentos visuales que parecen superponerse unos sobre otros. En el centro de la composición emerge una figura que recuerda vagamente a un rostro o máscara, con rasgos exagerados y ojos abiertos que captan inmediatamente la atención del espectador. Este rostro central actúa como núcleo visual de la obra, alrededor del cual giran diversos elementos que enriquecen la escena con una sensación de movimiento y tensión.
El rostro central se caracteriza por una expresión intensa y casi sorprendente, con ojos grandes que parecen observar directamente al espectador. La boca abierta sugiere una emoción fuerte, como asombro o un grito silencioso, lo que aporta dramatismo a la composición. Las líneas que delinean el rostro no buscan una representación realista, sino una interpretación libre que enfatiza la emoción y el impacto visual. Las formas irregulares y las capas de color que rodean la figura contribuyen a la sensación de profundidad y complejidad que define la obra.
Alrededor de esta figura principal aparecen múltiples objetos y fragmentos visuales que parecen pertenecer a distintos contextos. Entre ellos se distinguen formas que evocan flores, piezas geométricas, páginas impresas y diversos elementos que se integran en una composición aparentemente caótica pero cuidadosamente equilibrada. Estos fragmentos crean una narrativa visual abierta, permitiendo que cada espectador descubra diferentes detalles dentro de la obra. La presencia de estos elementos aporta textura y riqueza visual, transformando la escena en una especie de collage simbólico lleno de significados posibles.
El uso del color y de las formas contribuye a intensificar la atmósfera expresiva de la obra. Tonos cálidos y fríos se alternan en diferentes zonas del cuadro, creando contrastes que guían la mirada a través de la composición. Las líneas negras que atraviesan diversas partes de la escena actúan como estructuras que conectan los distintos fragmentos, generando una sensación de unidad dentro del aparente desorden. Este equilibrio entre caos y estructura es uno de los aspectos más llamativos de la obra.
El fondo del cuadro no funciona como un simple espacio vacío, sino como una extensión del propio lenguaje visual de la composición. Las diferentes capas de formas y colores se integran de tal manera que no existe una clara separación entre figura y entorno. Todo parece formar parte de un mismo universo visual en el que cada elemento contribuye a construir una imagen dinámica y profundamente expresiva.
En conjunto, la obra transmite una sensación de intensidad emocional y creatividad desbordante, donde el rostro central se convierte en símbolo de expresión humana rodeado de fragmentos que evocan recuerdos, objetos y formas del mundo cotidiano transformados por la imaginación artística.

Datos

Artista
Manel Pujol Baladas (1947)
Se vende con marco
No
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
El caos
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
116 cm
Ancho
89 cm
Estilo
Surrealismo
Periodo
1990-2000
Vendido por
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