Gianfranco Zenerato - ICON

15
días
00
horas
27
minutos
48
segundos
Empezar a pujar
€ 1
Precio de reserva no alcanzado
Itziar Ramos
Experto
Seleccionado por Itziar Ramos

Tiene una licenciatura en historia del arte y dirigió el arte moderno y contemporáneo de posguerra en Bonhams.

Estimación según precios en galerías  € 2.000 - € 2.400
No hay ninguna puja

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 132094 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

Gianfranco Zenerato presenta ICON, pintura acrílica original, 32x32 cm, firmada a mano, año 2026, con marco, vendida directamente por el artista, en excelentes condiciones.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

IDEAL PARA INVERSIÓN - ENTRE LOS PRIMEROS 5 ARTISTAS EN RÁPIDA ASCENSIÓN EN CATAWIKI
Más de 180 coleccionistas han adquirido obras de Gianfranco Zenerato en Catawiki.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN ESTE EXCLUSIVO PINTURA!!!

205 OBRAS VENDIDAS - 100% Positivo - 78 Reseñas

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO
(Pintura con colores fosforescentes)

Gianfranco Zenerato (Artista Profesional - Italia)

• Activo desde 1990, con más de 600 participaciones en eventos de arte Nacionales e Internacionales.
• Reconocido por la alta calidad de las obras, con más de 500 premios recibidos.
• Presente en colecciones públicas y privadas en Italia, Europa, América y Asia.
• Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc.
• Reseñado por los principales críticos italianos.

Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad - Fichero que contiene el recorrido profesional del artista
Pieza única pintada a mano - dimensiones totales con marco 32x32x4 cm - acrílico, pigmentos metalizados y barnices fosforescentes - 2026
Listo para colgar - Espectacular marco de madera de alta calidad LARSON-JUHL RUBENS, marca reconocida a nivel Internacional por la producción de marcos refinados y duraderos.

"ICON" es una reflexión visual sobre la sacralidad de la tecnología. El objeto cotidiano, un ratón, se sublimita a reliquia del pensamiento digital, centro de una energía cromática que vibra como un aura. La materia pictórica se convierte en lenguaje del flujo informático, traduciendo el gesto mecánico en percepción interior. El artista transforma la funcionalidad en símbolo, devolviendo al presente una imagen de culto: el icono de nuestro tiempo conectado.
Poseer ICON significa custodiar un fragmento de la contemporaneidad más auténtica: una obra que une estética, reflexión y memoria tecnológica. Un cuadro destinado a convertirse en testimonio de nuestro paso del ser humano analógico al humano digital.

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países extracomunitarios son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), conllevan costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en la subasta.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por su comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha seguido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos Nacionale s e Internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su favor, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas de las innumerables críticas de destacados expertos del mundo del arte:

Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros frente a la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, Zenerato es portador de una estremecedora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Uno se da cuenta de recibir de esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos desvía del sueño. (Paolo Levi)

En este inquietante y explícito mensaje visual, el dialogo entre la elementalidad cromática y la armonía de las formas testifica la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante y novedosa la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones señálicas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es correcto, pues no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad para nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Esta pintura de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurada, finamente y ricamente articulada, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien explora estos mensajes le queda por descifrar qué significado atribuye su autor. Él juega con símbolos y alusiones y se divierte confundiendo las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entrelazado de una historia disfrazada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. El pintor debe identificar un nuevo universo visual, explorar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto estruendo— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista entonces reafirma —también gracias a las cromías llamativas— cómo el enfoque ligado al género aún tiene plenos derechos en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos lleva a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de distintas experimentaciones ha llegado con los años a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es un aviso y una advertencia el mensaje que se transparenta de los elementos colocados en el lienzo que rodean su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está por vencer, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) subrayan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, ubicado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra colocada en la tierra de medio entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Ulises viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos moldean, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver de donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte entonces en símbolo de la que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "partir-para-donar" contienen ambas el concepto de separación y desprendimiento y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este eco temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que nos deshumanice el mundo tecnológico y post-tecnológico.
Cada viaje pone al mismo nivel racionalidad y emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Ir hacia el futuro se vuelve un desafío, captado en la mirada femenina, pero también un peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir significa afrontar la separación del "yo antiguo", hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad y aunque esto esté limitado porque se va hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección a la que se está yendo, mientras que el centro de contracción es la dirección desde la cual se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada es, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una acongojada resignación a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y superados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza peligroso e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos realmente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos a la espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podemos perdernos y luego encontrarnos, tomando conciencia de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista partiendo del passéismo clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, en el marco de su cosmos historicizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las emergencias extremas del presente, sometiendo su docta técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo de ese color, rico en nitidez, y de pureza timbrística, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transvanguardia citazionista de fines del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggescas ... y psicología moderna de extracción postrenacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos scenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista de la rigidez y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca se haya dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como sostenía también Giorgio Morandi “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por ello para ser originales se debería pintar teniendo presentes las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no para todos, cada quien tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a pocos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo ni perciben, logran transformar las emociones que brotan de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean la grisura del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien recuerda a maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica irreprochable, presenta una unicidad e una individualidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una rareza en el panorama artístico nacional.
Ramitas de flores y fruta madura y exuberante, dispuestas sobre altos muros de mármol erosionados por los años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida moderna cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se vuelven anillo de conexión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con mayor énfasis aquello que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que va del rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, prosador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.

Han escrito sobre él o han juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha colaborado con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

IDEAL PARA INVERSIÓN - ENTRE LOS PRIMEROS 5 ARTISTAS EN RÁPIDA ASCENSIÓN EN CATAWIKI
Más de 180 coleccionistas han adquirido obras de Gianfranco Zenerato en Catawiki.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN ESTE EXCLUSIVO PINTURA!!!

205 OBRAS VENDIDAS - 100% Positivo - 78 Reseñas

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO
(Pintura con colores fosforescentes)

Gianfranco Zenerato (Artista Profesional - Italia)

• Activo desde 1990, con más de 600 participaciones en eventos de arte Nacionales e Internacionales.
• Reconocido por la alta calidad de las obras, con más de 500 premios recibidos.
• Presente en colecciones públicas y privadas en Italia, Europa, América y Asia.
• Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc.
• Reseñado por los principales críticos italianos.

Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad - Fichero que contiene el recorrido profesional del artista
Pieza única pintada a mano - dimensiones totales con marco 32x32x4 cm - acrílico, pigmentos metalizados y barnices fosforescentes - 2026
Listo para colgar - Espectacular marco de madera de alta calidad LARSON-JUHL RUBENS, marca reconocida a nivel Internacional por la producción de marcos refinados y duraderos.

"ICON" es una reflexión visual sobre la sacralidad de la tecnología. El objeto cotidiano, un ratón, se sublimita a reliquia del pensamiento digital, centro de una energía cromática que vibra como un aura. La materia pictórica se convierte en lenguaje del flujo informático, traduciendo el gesto mecánico en percepción interior. El artista transforma la funcionalidad en símbolo, devolviendo al presente una imagen de culto: el icono de nuestro tiempo conectado.
Poseer ICON significa custodiar un fragmento de la contemporaneidad más auténtica: una obra que une estética, reflexión y memoria tecnológica. Un cuadro destinado a convertirse en testimonio de nuestro paso del ser humano analógico al humano digital.

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países extracomunitarios son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), conllevan costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en la subasta.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por su comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha seguido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos Nacionale s e Internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su favor, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas de las innumerables críticas de destacados expertos del mundo del arte:

Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros frente a la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, Zenerato es portador de una estremecedora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Uno se da cuenta de recibir de esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos desvía del sueño. (Paolo Levi)

En este inquietante y explícito mensaje visual, el dialogo entre la elementalidad cromática y la armonía de las formas testifica la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante y novedosa la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones señálicas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es correcto, pues no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad para nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Esta pintura de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurada, finamente y ricamente articulada, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien explora estos mensajes le queda por descifrar qué significado atribuye su autor. Él juega con símbolos y alusiones y se divierte confundiendo las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entrelazado de una historia disfrazada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. El pintor debe identificar un nuevo universo visual, explorar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto estruendo— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista entonces reafirma —también gracias a las cromías llamativas— cómo el enfoque ligado al género aún tiene plenos derechos en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos lleva a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de distintas experimentaciones ha llegado con los años a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es un aviso y una advertencia el mensaje que se transparenta de los elementos colocados en el lienzo que rodean su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está por vencer, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) subrayan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, ubicado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra colocada en la tierra de medio entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Ulises viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos moldean, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver de donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte entonces en símbolo de la que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "partir-para-donar" contienen ambas el concepto de separación y desprendimiento y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este eco temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que nos deshumanice el mundo tecnológico y post-tecnológico.
Cada viaje pone al mismo nivel racionalidad y emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Ir hacia el futuro se vuelve un desafío, captado en la mirada femenina, pero también un peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir significa afrontar la separación del "yo antiguo", hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad y aunque esto esté limitado porque se va hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección a la que se está yendo, mientras que el centro de contracción es la dirección desde la cual se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada es, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una acongojada resignación a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y superados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza peligroso e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos realmente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos a la espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podemos perdernos y luego encontrarnos, tomando conciencia de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista partiendo del passéismo clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, en el marco de su cosmos historicizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las emergencias extremas del presente, sometiendo su docta técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo de ese color, rico en nitidez, y de pureza timbrística, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transvanguardia citazionista de fines del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggescas ... y psicología moderna de extracción postrenacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos scenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista de la rigidez y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca se haya dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como sostenía también Giorgio Morandi “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por ello para ser originales se debería pintar teniendo presentes las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no para todos, cada quien tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a pocos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo ni perciben, logran transformar las emociones que brotan de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean la grisura del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien recuerda a maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica irreprochable, presenta una unicidad e una individualidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una rareza en el panorama artístico nacional.
Ramitas de flores y fruta madura y exuberante, dispuestas sobre altos muros de mármol erosionados por los años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida moderna cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se vuelven anillo de conexión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con mayor énfasis aquello que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que va del rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, prosador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.

Han escrito sobre él o han juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha colaborado con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
ICON
Técnica
Pintura acrílica
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Año
2026
Estado
En excelente estado
Alto
32 cm
Ancho
32 cm
Estilo
Abstracto
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
205
Objetos vendidos
100%
pro

Objetos similares

Para ti en

Arte moderno y contemporáneo