Colcha - 2.15 m - 1.45 m





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Trustpilot 4.4 | 132931 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Colcha de cama de algodón de origen francés, de 1850–1900, en excelente estado, mide 2,15 m por 1,45 m y es blanca.
Descripción del vendedor
Un encantador vestigio de la vida doméstica francesa de finales del siglo XIX, este exquisito cubrecama artesanal evoca una época en la que la belleza y el cuidado estaban entretejidos en el tejido de la vida cotidiana. Se erige como una expresión temprana de la querida tradición del patchwork que llegaría a definir las colchas francesas clásicas.
En los hogares de toda Francia, estas prendas eran más que simples muebles: eran silenciosos trabajos de amor. Cada puntada hablaba de tiempo, habilidad y devoción, mientras las familias creaban sus propios diseños únicos para adornar el hogar. Una cama bien vestida, coronada con un cubrecama decorativo, era el toque final de una habitación, una señal de orden, orgullo y elegancia discreta.
Con sus proporciones inusuales y versátiles (2,15 m de largo y 1,45 m de ancho), esta pieza se presta hermosamente a una variedad de usos. Puede colocarse sobre la cama para revelar finas sábanas y almohadas, doblarse con gracia en el extremo, o exhibirse como una elegante manta sobre un sofá. Igualmente, puede transformar una mesa auxiliar en un punto de distinción silenciosa.
Un encantador vestigio de la vida doméstica francesa de finales del siglo XIX, este exquisito cubrecama artesanal evoca una época en la que la belleza y el cuidado estaban entretejidos en el tejido de la vida cotidiana. Se erige como una expresión temprana de la querida tradición del patchwork que llegaría a definir las colchas francesas clásicas.
En los hogares de toda Francia, estas prendas eran más que simples muebles: eran silenciosos trabajos de amor. Cada puntada hablaba de tiempo, habilidad y devoción, mientras las familias creaban sus propios diseños únicos para adornar el hogar. Una cama bien vestida, coronada con un cubrecama decorativo, era el toque final de una habitación, una señal de orden, orgullo y elegancia discreta.
Con sus proporciones inusuales y versátiles (2,15 m de largo y 1,45 m de ancho), esta pieza se presta hermosamente a una variedad de usos. Puede colocarse sobre la cama para revelar finas sábanas y almohadas, doblarse con gracia en el extremo, o exhibirse como una elegante manta sobre un sofá. Igualmente, puede transformar una mesa auxiliar en un punto de distinción silenciosa.

