Montanaro - BANANA UNCHAINED #8





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Montanaro, BANANA UNCHAINED #8, 2026, técnica mixta con pintura acrílica y spray sobre lienzo, colores rojo, negro, blanco y gris; 31 cm de alto por 25 cm de ancho, 1 kg, edición original, vendida con marco, hecha en Italia y firmada, directamente por el artista.
Descripción del vendedor
Esta obra de Montanaro representa una evolución tridimensional y pop de uno de los gestos artísticos más discutidos de la última década: The Comedian de Maurizio Cattelan. Si el original de Cattelan jugaba con lo efímero y con la paradoja de un objeto perecedero, Montanaro opta por la permanencia y la plasticidad, transformando el icono de la banana en un personaje casi antropomorfo y musculoso.
La obra se presenta como un cuadro matérico donde la bidimensionalidad del soporte se rompe por la prepotencia de la resina. La elección de la resina no es casual: confiere al elemento central un acabado brillante, casi industrial, que contrasta nettamente con la neutralidad del fondo.
A diferencia de la banana estática de Cattelan, aquí el objeto toma vida. Las brazas musculosas que sostienen los bordes de cinta adhesiva gris sugieren una acción de liberación y coraje. Es la propia banana la que se despega de la pared.
La cornisa en madera negra funciona como un perímetro teatral, encerrando el "caos" creativo en una estructura clásica y rigurosa.
El protagonista absoluto es un rojo vibrante y lacado.
En psicología del color, el rojo transmite energía, urgencia y pasión. Sustituyendo el amarillo natural de la fruta por este rojo artificial, Montanaro desnuda el objeto de su naturaleza orgánica para transformarlo en un fetiche pop.
El contraste entre el rojo saturado, el gris metálico de la cinta y el fondo crema crea un equilibrio visual que captura de inmediato la mirada, haciendo de la obra un punto focal magnético para cualquier ambiente.
La obra de Montanaro es una pieza de gran impacto visual que logra la hazaña no fácil de citar a un monstruo sagrado como Cattelan sin parecer derivado. La serie, con sus diferentes poses y variantes cromáticas, demuestra una investigación coherente sobre la forma y el volumen, transformando un meme cultural en un objeto de arte sólido, brillante y provocador.
Esta obra de Montanaro representa una evolución tridimensional y pop de uno de los gestos artísticos más discutidos de la última década: The Comedian de Maurizio Cattelan. Si el original de Cattelan jugaba con lo efímero y con la paradoja de un objeto perecedero, Montanaro opta por la permanencia y la plasticidad, transformando el icono de la banana en un personaje casi antropomorfo y musculoso.
La obra se presenta como un cuadro matérico donde la bidimensionalidad del soporte se rompe por la prepotencia de la resina. La elección de la resina no es casual: confiere al elemento central un acabado brillante, casi industrial, que contrasta nettamente con la neutralidad del fondo.
A diferencia de la banana estática de Cattelan, aquí el objeto toma vida. Las brazas musculosas que sostienen los bordes de cinta adhesiva gris sugieren una acción de liberación y coraje. Es la propia banana la que se despega de la pared.
La cornisa en madera negra funciona como un perímetro teatral, encerrando el "caos" creativo en una estructura clásica y rigurosa.
El protagonista absoluto es un rojo vibrante y lacado.
En psicología del color, el rojo transmite energía, urgencia y pasión. Sustituyendo el amarillo natural de la fruta por este rojo artificial, Montanaro desnuda el objeto de su naturaleza orgánica para transformarlo en un fetiche pop.
El contraste entre el rojo saturado, el gris metálico de la cinta y el fondo crema crea un equilibrio visual que captura de inmediato la mirada, haciendo de la obra un punto focal magnético para cualquier ambiente.
La obra de Montanaro es una pieza de gran impacto visual que logra la hazaña no fácil de citar a un monstruo sagrado como Cattelan sin parecer derivado. La serie, con sus diferentes poses y variantes cromáticas, demuestra una investigación coherente sobre la forma y el volumen, transformando un meme cultural en un objeto de arte sólido, brillante y provocador.

