Gianfranco Zenerato - METAPHYSICAL MOUSE

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Nathalia Oliveira
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Gianfranco Zenerato presenta Metaphysical Mouse, pintura acrílica original de 2025, 58 × 48 cm con marco, firmada a mano, en excelente estado, vendida con marco directamente por el artista en Italia.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

IDEAL PARA INVERSIÓN
Más de 180 coleccionistas han comprado obras de Gianfranco Zenerato en Catawiki.
ENTRE LOS 5 PRIMEROS ARTISTS EN RAZONADA ASCENSIÓN EN CATAWIKI

¡AÑADE A TU COLECCIÓN ESTE EXCLUSIVO PINTURA!!!

198 objetos vendidos - 100% positivo - 75 reseñas

www.zenerato.com

• Activo desde 1990, con más de 600 participaciones en eventos de arte nacionales e internacionales.
• Reconocido por la alta calidad de sus obras, con más de 500 premios recibidos.
• Presente en colecciones públicas y privadas en Italia, Europa, América y Asia.
• Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc.
• Evalue por los principales críticos italianos.

Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad - Fascículo que contiene la trayectoria profesional del artista
Pieza única pintada a mano - dimensiones totales con marco 58x48x4 cm - acrílico, pigmentos metalizados y arena sobre panel - 2025
Listo para colgar - Espléndido marco barroco de madera de alta calidad elaborado artesanalmente

METAPHYSICAL MOUSE
En "Metaphysical Mouse" el objeto de uso cotidiano se despoja de su función y se entrega al pensamiento. El ratón ya no es una periferia sino una presencia: un cuerpo compacto, casi animal, que observa y guarda silencio.
Los números y el signo grabado actúan como coordenadas de un código invisible, sugiriendo que tras la interfaz se extiende un territorio mental. La luz controlada y el espacio rarefactionado aíslan la forma, transformándola en emblema de una época en la que el límite entre lo orgánico y lo artificial ya está superado.
No representa la tecnología: la interroga.
Poseerla significa custodiar un símbolo claro de nuestra condición contemporánea.

NOTA IMPORTANTE PARA OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones Ministeriales, trámites aduaneros, etc.), se prevén costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en la inserción.
Por los mismos motivos, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por la comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha seguido un camino artístico que le ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de renombre en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el famoso crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas de las inumerables reseñas de conocidos expertos del mundo del arte:

Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, en cambio Zenerato es portador de una conmovida advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe reconciliar la investigación con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe que esta imagen emblemática invita a la meditación sobre la belleza de una still life, de una flor y de una joven. La Classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aparta del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante y explícito al tiempo, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testifica la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones de signos que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, entonces, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Eso no es exacto, porque él no propone un imaginario absurdo e irracional, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiares, con un fin, sin embargo, comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad creada por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y quien indaga estos mensajes queda por decifrar qué significado le ha atribuido su autor. Él juega con símbolos y referencias y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entrelazado de una historia camuflada de irrrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacer que volvamos a encontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una investigación alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Empuja al pintor a identificar un nuevo universo visual, examinar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto estruendo— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista entonces reitera — gracias también a las cromias brillantes — cómo la aproximación ligada al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a abordar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado, con los años, a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiales.
Es un mandato y una advertencia el mensaje que se transparenta de los elementos colocados en la tela que rodean su visión de conjunto. La "batería" que volvemos a encontrar como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está a punto de vencer, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan lo importante que es no cortar el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la tierra de medio entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Ulises viaja en esta dimensión temporal, buscando las fuerzas que nos sostienen y nos moldean, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte entonces en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "partir de parto" contienen ambos el concepto de separación y desapego, y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remate temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y post-tecnológico nos deshumanice.
Cada viaje coloca en el mismo plano racionalidad y emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Ir hacia el futuro se vuelve un desafío, captado en la mirada femenina, pero también un peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partiendo se debe afrontar la separación del "yo antiguo", hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad, y aunque esta esté limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra poner orden en el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrifuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección a la que se va, mientras que el centro de contracción es la dirección de procedencia y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de proveniencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón de ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada está, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina está casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una desalentada resignación a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y dominados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza de forma peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos realmente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos para descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perderos y luego encontrarnos, tomando conciencia de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-abstractación figurativa, en el trasfondo de su cosmos historizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo a la del color, rico en nitidez y pureza tonal, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggiescas ... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potenciales creativos de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlos de forma poética, ensamblando, haciendo vibrar la lira de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada vez a la sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que jamás se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin hacerse influenciar por las corrientes y por los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como también sostenía Giorgio Morandi “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por tanto para ser original habría que pintar teniendo presentes las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a escogidos que, capaces de ver lo que otros a menudo ni perciben,logran transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin lugar a dudas al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que convierte la minucia, el rigor y la fantasía en un estilo pictórico que, si bien rememora a maestros pasados, demuestra que el artista ha aprendido las lecciones de la buena pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo hacen una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Ramitas de flores y de frutos maduros y exuberantes, descansando sobre altos muros de mármol gastados por los años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos amantes jóvenes, se entrelazan con objetos de la vida diaria moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en anillos de unión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emergen con aún más vigor lo que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que abarca desde el rojo, al amarillo, al verde y a todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece superar la carrera de este joven y prometedor artista, prosador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.

Han escrito sobre él o han evaluado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall'olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

IDEAL PARA INVERSIÓN
Más de 180 coleccionistas han comprado obras de Gianfranco Zenerato en Catawiki.
ENTRE LOS 5 PRIMEROS ARTISTS EN RAZONADA ASCENSIÓN EN CATAWIKI

¡AÑADE A TU COLECCIÓN ESTE EXCLUSIVO PINTURA!!!

198 objetos vendidos - 100% positivo - 75 reseñas

www.zenerato.com

• Activo desde 1990, con más de 600 participaciones en eventos de arte nacionales e internacionales.
• Reconocido por la alta calidad de sus obras, con más de 500 premios recibidos.
• Presente en colecciones públicas y privadas en Italia, Europa, América y Asia.
• Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc.
• Evalue por los principales críticos italianos.

Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad - Fascículo que contiene la trayectoria profesional del artista
Pieza única pintada a mano - dimensiones totales con marco 58x48x4 cm - acrílico, pigmentos metalizados y arena sobre panel - 2025
Listo para colgar - Espléndido marco barroco de madera de alta calidad elaborado artesanalmente

METAPHYSICAL MOUSE
En "Metaphysical Mouse" el objeto de uso cotidiano se despoja de su función y se entrega al pensamiento. El ratón ya no es una periferia sino una presencia: un cuerpo compacto, casi animal, que observa y guarda silencio.
Los números y el signo grabado actúan como coordenadas de un código invisible, sugiriendo que tras la interfaz se extiende un territorio mental. La luz controlada y el espacio rarefactionado aíslan la forma, transformándola en emblema de una época en la que el límite entre lo orgánico y lo artificial ya está superado.
No representa la tecnología: la interroga.
Poseerla significa custodiar un símbolo claro de nuestra condición contemporánea.

NOTA IMPORTANTE PARA OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones Ministeriales, trámites aduaneros, etc.), se prevén costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en la inserción.
Por los mismos motivos, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por la comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha seguido un camino artístico que le ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de renombre en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el famoso crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas de las inumerables reseñas de conocidos expertos del mundo del arte:

Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, en cambio Zenerato es portador de una conmovida advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe reconciliar la investigación con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe que esta imagen emblemática invita a la meditación sobre la belleza de una still life, de una flor y de una joven. La Classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aparta del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante y explícito al tiempo, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testifica la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones de signos que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, entonces, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Eso no es exacto, porque él no propone un imaginario absurdo e irracional, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiares, con un fin, sin embargo, comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad creada por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y quien indaga estos mensajes queda por decifrar qué significado le ha atribuido su autor. Él juega con símbolos y referencias y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entrelazado de una historia camuflada de irrrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacer que volvamos a encontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una investigación alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Empuja al pintor a identificar un nuevo universo visual, examinar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto estruendo— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista entonces reitera — gracias también a las cromias brillantes — cómo la aproximación ligada al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a abordar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado, con los años, a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiales.
Es un mandato y una advertencia el mensaje que se transparenta de los elementos colocados en la tela que rodean su visión de conjunto. La "batería" que volvemos a encontrar como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está a punto de vencer, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan lo importante que es no cortar el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la tierra de medio entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Ulises viaja en esta dimensión temporal, buscando las fuerzas que nos sostienen y nos moldean, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte entonces en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "partir de parto" contienen ambos el concepto de separación y desapego, y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remate temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y post-tecnológico nos deshumanice.
Cada viaje coloca en el mismo plano racionalidad y emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Ir hacia el futuro se vuelve un desafío, captado en la mirada femenina, pero también un peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partiendo se debe afrontar la separación del "yo antiguo", hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad, y aunque esta esté limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra poner orden en el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrifuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección a la que se va, mientras que el centro de contracción es la dirección de procedencia y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de proveniencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón de ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada está, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina está casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una desalentada resignación a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y dominados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza de forma peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos realmente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos para descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perderos y luego encontrarnos, tomando conciencia de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-abstractación figurativa, en el trasfondo de su cosmos historizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo a la del color, rico en nitidez y pureza tonal, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggiescas ... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potenciales creativos de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlos de forma poética, ensamblando, haciendo vibrar la lira de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada vez a la sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que jamás se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin hacerse influenciar por las corrientes y por los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como también sostenía Giorgio Morandi “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por tanto para ser original habría que pintar teniendo presentes las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a escogidos que, capaces de ver lo que otros a menudo ni perciben,logran transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin lugar a dudas al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que convierte la minucia, el rigor y la fantasía en un estilo pictórico que, si bien rememora a maestros pasados, demuestra que el artista ha aprendido las lecciones de la buena pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo hacen una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Ramitas de flores y de frutos maduros y exuberantes, descansando sobre altos muros de mármol gastados por los años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos amantes jóvenes, se entrelazan con objetos de la vida diaria moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en anillos de unión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emergen con aún más vigor lo que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que abarca desde el rojo, al amarillo, al verde y a todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece superar la carrera de este joven y prometedor artista, prosador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.

Han escrito sobre él o han evaluado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall'olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

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Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
METAPHYSICAL MOUSE
Técnica
Pintura acrílica
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Año
2025
Estado
En excelente estado
Alto
58 cm
Ancho
48 cm
Estilo
Arte metafísico
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
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