École catalane (XX) - Cadaqués






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Cadaqués, pintura al óleo original de École catalane (XX) de 1990–2000, firmada a mano, originaria de España, dimensiones 46 x 65 cm, en buen estado, vendido por Galería.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela catalana, que representa un pueblo junto al agua donde la luz y los reflejos crean una atmósfera de calma y armonía entre naturaleza y arquitectura. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 46x65x1 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación, aunque presenta faltas en los bordes.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una vista luminosa de un pueblo asentado junto a una lámina de agua, donde la arquitectura y el paisaje natural se funden en una escena de gran serenidad y equilibrio visual. En el centro de la composición destaca un conjunto de edificaciones blancas que se agrupan de manera compacta, coronadas por una construcción de mayor altura que parece ejercer de punto focal. Esta estructura central, con su silueta definida, se eleva sobre el resto del caserío, otorgando identidad al lugar y atrayendo inmediatamente la mirada del espectador.
Las casas, distribuidas de forma escalonada, se extienden a lo largo de la orilla creando un entramado de volúmenes que sugieren calles estrechas y espacios íntimos. Sus tonos claros contrastan suavemente con los colores más cálidos de la tierra que las rodea, generando un equilibrio cromático que aporta armonía a la escena. La disposición de estas construcciones transmite la sensación de un lugar habitado y vivo, aunque representado desde una distancia que lo envuelve en una atmósfera tranquila y contemplativa.
En el primer plano, el agua ocupa una gran extensión y se presenta como una superficie vibrante, llena de reflejos y matices que capturan la luz de manera cambiante. Los colores se fragmentan en pequeñas manchas que sugieren movimiento y profundidad, como si la superficie estuviera en constante transformación. Este tratamiento aporta dinamismo al conjunto, contrastando con la estabilidad de las edificaciones y creando un diálogo entre lo sólido y lo fluido.
El fondo está dominado por colinas y montañas que se elevan suavemente detrás del pueblo, aportando una sensación de protección y recogimiento. Estas formas naturales se integran con el conjunto sin imponerse, actuando como un telón que enmarca la escena. El cielo, con sus tonos suaves y ligeramente nublados, añade una dimensión atmosférica que suaviza la transición entre la tierra y el aire, contribuyendo a la sensación general de calma.
En conjunto, la obra transmite una visión poética de un paisaje donde el agua, la arquitectura y la naturaleza conviven en perfecta armonía. La escena invita a la contemplación pausada, sugiriendo un lugar donde el tiempo parece fluir con lentitud, y donde cada elemento encuentra su lugar dentro de una composición equilibrada y serena.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela catalana, que representa un pueblo junto al agua donde la luz y los reflejos crean una atmósfera de calma y armonía entre naturaleza y arquitectura. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 46x65x1 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación, aunque presenta faltas en los bordes.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una vista luminosa de un pueblo asentado junto a una lámina de agua, donde la arquitectura y el paisaje natural se funden en una escena de gran serenidad y equilibrio visual. En el centro de la composición destaca un conjunto de edificaciones blancas que se agrupan de manera compacta, coronadas por una construcción de mayor altura que parece ejercer de punto focal. Esta estructura central, con su silueta definida, se eleva sobre el resto del caserío, otorgando identidad al lugar y atrayendo inmediatamente la mirada del espectador.
Las casas, distribuidas de forma escalonada, se extienden a lo largo de la orilla creando un entramado de volúmenes que sugieren calles estrechas y espacios íntimos. Sus tonos claros contrastan suavemente con los colores más cálidos de la tierra que las rodea, generando un equilibrio cromático que aporta armonía a la escena. La disposición de estas construcciones transmite la sensación de un lugar habitado y vivo, aunque representado desde una distancia que lo envuelve en una atmósfera tranquila y contemplativa.
En el primer plano, el agua ocupa una gran extensión y se presenta como una superficie vibrante, llena de reflejos y matices que capturan la luz de manera cambiante. Los colores se fragmentan en pequeñas manchas que sugieren movimiento y profundidad, como si la superficie estuviera en constante transformación. Este tratamiento aporta dinamismo al conjunto, contrastando con la estabilidad de las edificaciones y creando un diálogo entre lo sólido y lo fluido.
El fondo está dominado por colinas y montañas que se elevan suavemente detrás del pueblo, aportando una sensación de protección y recogimiento. Estas formas naturales se integran con el conjunto sin imponerse, actuando como un telón que enmarca la escena. El cielo, con sus tonos suaves y ligeramente nublados, añade una dimensión atmosférica que suaviza la transición entre la tierra y el aire, contribuyendo a la sensación general de calma.
En conjunto, la obra transmite una visión poética de un paisaje donde el agua, la arquitectura y la naturaleza conviven en perfecta armonía. La escena invita a la contemplación pausada, sugiriendo un lugar donde el tiempo parece fluir con lentitud, y donde cada elemento encuentra su lugar dentro de una composición equilibrada y serena.
