Francesca Escobar (1972) - El descanso azul





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Descripción del vendedor
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Francesca Escobar, que representa Un rincón íntimo y luminoso que refleja la calma y la belleza de la vida cotidiana en armonía con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco de madera: 41x35x2 cm.
· Dimensiones de la obra: 30x24 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra, Francesca.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra presenta certificado de autenticidad.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos introduce en un rincón íntimo y luminoso donde la sencillez cotidiana se transforma en poesía visual. La escena gira en torno a una ventana abierta con contraventanas de un azul vibrante que parecen invitar al espectador a asomarse a un mundo tranquilo y sereno. La pared clara que la rodea actúa como un lienzo de calma, permitiendo que los elementos principales destaquen con claridad. La composición transmite una sensación de aire fresco y luz natural, como si una brisa suave atravesara el espacio, llenándolo de vida.
En el centro de la escena, una pequeña mesa y una silla plegable de líneas simples crean un ambiente acogedor y cercano. La mesa sostiene una maceta con flores amarillas que irradian alegría, aportando un contraste cálido frente a los tonos fríos de la ventana. La silla, ligeramente inclinada, sugiere la presencia humana ausente, como si alguien hubiera estado allí hace un momento disfrutando del silencio o contemplando el paisaje. Este detalle añade una dimensión narrativa que invita a imaginar historias cotidianas llenas de calma.
A la derecha, una maceta más grande alberga una abundante planta de flores violetas que se expanden con energía y riqueza cromática. Estas flores parecen desbordar vitalidad, equilibrando la composición y aportando profundidad visual. El contraste entre el amarillo y el violeta crea una armonía vibrante, mientras que los verdes que rodean ambas plantas aportan frescura y continuidad al conjunto. La vegetación enmarca la escena y refuerza la sensación de un espacio natural integrado en la arquitectura.
La ventana abierta es, sin duda, el elemento más evocador, funcionando como un símbolo de apertura, libertad y conexión con el exterior. Los matices de azul en sus hojas transmiten serenidad y recuerdan paisajes mediterráneos bañados por la luz. La textura del entorno sugiere el paso del tiempo, como si ese rincón hubiera sido testigo de muchas estaciones, conservando su encanto intacto. La luz parece filtrarse suavemente, generando sombras delicadas que enriquecen la escena sin restarle ligereza.
La composición general equilibra perfectamente los elementos arquitectónicos con la naturaleza, creando un diálogo armonioso entre lo construido y lo vivo. Todo en la escena respira tranquilidad, desde la disposición de los objetos hasta la relación de colores y formas. Es un espacio donde el tiempo parece detenerse, invitando al espectador a contemplar, descansar y conectar con lo esencial. En conjunto, el cuadro transmite una atmósfera de paz doméstica, calidez y belleza cotidiana donde la luz, el color y la naturaleza conviven en perfecta armonía.
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Francesca Escobar, que representa Un rincón íntimo y luminoso que refleja la calma y la belleza de la vida cotidiana en armonía con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco de madera: 41x35x2 cm.
· Dimensiones de la obra: 30x24 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra, Francesca.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra presenta certificado de autenticidad.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos introduce en un rincón íntimo y luminoso donde la sencillez cotidiana se transforma en poesía visual. La escena gira en torno a una ventana abierta con contraventanas de un azul vibrante que parecen invitar al espectador a asomarse a un mundo tranquilo y sereno. La pared clara que la rodea actúa como un lienzo de calma, permitiendo que los elementos principales destaquen con claridad. La composición transmite una sensación de aire fresco y luz natural, como si una brisa suave atravesara el espacio, llenándolo de vida.
En el centro de la escena, una pequeña mesa y una silla plegable de líneas simples crean un ambiente acogedor y cercano. La mesa sostiene una maceta con flores amarillas que irradian alegría, aportando un contraste cálido frente a los tonos fríos de la ventana. La silla, ligeramente inclinada, sugiere la presencia humana ausente, como si alguien hubiera estado allí hace un momento disfrutando del silencio o contemplando el paisaje. Este detalle añade una dimensión narrativa que invita a imaginar historias cotidianas llenas de calma.
A la derecha, una maceta más grande alberga una abundante planta de flores violetas que se expanden con energía y riqueza cromática. Estas flores parecen desbordar vitalidad, equilibrando la composición y aportando profundidad visual. El contraste entre el amarillo y el violeta crea una armonía vibrante, mientras que los verdes que rodean ambas plantas aportan frescura y continuidad al conjunto. La vegetación enmarca la escena y refuerza la sensación de un espacio natural integrado en la arquitectura.
La ventana abierta es, sin duda, el elemento más evocador, funcionando como un símbolo de apertura, libertad y conexión con el exterior. Los matices de azul en sus hojas transmiten serenidad y recuerdan paisajes mediterráneos bañados por la luz. La textura del entorno sugiere el paso del tiempo, como si ese rincón hubiera sido testigo de muchas estaciones, conservando su encanto intacto. La luz parece filtrarse suavemente, generando sombras delicadas que enriquecen la escena sin restarle ligereza.
La composición general equilibra perfectamente los elementos arquitectónicos con la naturaleza, creando un diálogo armonioso entre lo construido y lo vivo. Todo en la escena respira tranquilidad, desde la disposición de los objetos hasta la relación de colores y formas. Es un espacio donde el tiempo parece detenerse, invitando al espectador a contemplar, descansar y conectar con lo esencial. En conjunto, el cuadro transmite una atmósfera de paz doméstica, calidez y belleza cotidiana donde la luz, el color y la naturaleza conviven en perfecta armonía.

