Carrito de servicio - Doble Bandeja - Metal - Plegable





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Trustpilot 4.4 | 134281 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Descripción del vendedor
Es una camarera que encarna muy bien ese diseño funcional y limpio que empezó a imponerse en la segunda mitad del siglo XX, cuando el metal pintado y las líneas depuradas sustituyeron a la ornamentación de épocas anteriores. Aquí todo es esencial: la estructura tubular en metal blanco dibuja un rectángulo perfecto, casi gráfico, y sostiene dos bandejas planas y prácticas, ligeramente hondas para evitar que los objetos se desplacen al moverla.
Su cualidad plegable le añade un punto ingenioso, muy propio del diseño doméstico de los años sesenta y setenta, cuando la vivienda moderna pedía muebles ligeros, móviles, fáciles de guardar y de adaptar a distintos usos. Esta camarera responde justo a esa filosofía: discreta, versátil, siempre lista para convertirse en apoyo en la cocina, en mesa auxiliar en el salón o en carrito de servicio en una terraza.
El blanco mate del metal le da un aire fresco, casi clínico, que dialoga bien con interiores minimalistas, nórdicos o industriales. Y las ruedas, pequeñas y silenciosas, completan esa idea de movilidad sin esfuerzo, como si la pieza estuviera pensada para deslizarse con naturalidad entre distintos ambientes.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es una camarera que encarna muy bien ese diseño funcional y limpio que empezó a imponerse en la segunda mitad del siglo XX, cuando el metal pintado y las líneas depuradas sustituyeron a la ornamentación de épocas anteriores. Aquí todo es esencial: la estructura tubular en metal blanco dibuja un rectángulo perfecto, casi gráfico, y sostiene dos bandejas planas y prácticas, ligeramente hondas para evitar que los objetos se desplacen al moverla.
Su cualidad plegable le añade un punto ingenioso, muy propio del diseño doméstico de los años sesenta y setenta, cuando la vivienda moderna pedía muebles ligeros, móviles, fáciles de guardar y de adaptar a distintos usos. Esta camarera responde justo a esa filosofía: discreta, versátil, siempre lista para convertirse en apoyo en la cocina, en mesa auxiliar en el salón o en carrito de servicio en una terraza.
El blanco mate del metal le da un aire fresco, casi clínico, que dialoga bien con interiores minimalistas, nórdicos o industriales. Y las ruedas, pequeñas y silenciosas, completan esa idea de movilidad sin esfuerzo, como si la pieza estuviera pensada para deslizarse con naturalidad entre distintos ambientes.
Envío certificado y buen embalaje.

