Nicolò Zarcone - Disastro al Mare






Tiene una licenciatura en historia del arte y una maestría en gestión artística y cultural.
2 € | ||
|---|---|---|
1 € |
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 134434 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Nicolò Zarcone presenta una pintura original en acrílico multicolor en técnica mixta, titulada Disastro al Mare, paisaje marino en estilo abstracto (2023) sobre lienzo, 80 x 60 cm, firmada y en excelentes condiciones, realizada en Italia y vendida directamente por el artista.
Descripción del vendedor
Pintura acrílica sobre lienzo con la adición de tizas y un pequeño collage hecho a mano.
Biografía: Nicolò Zarcone, nacido en La Spezia, en 1986, comienza su carrera como músico/guitarrista, convirtiendo su pasión en su trabajo durante al menos una década. Apasionado por el arte desde pequeño, descubre los pinceles y los lienzos como forma expresiva hace tres años, cuando inicia un recorrido interior dictado por la necesidad de reinventarse como artista para dar voz a cada una de sus emociones y sensaciones visuales.
Zarcone se aparta audazmente de la representación figurativa para abrazar un lenguaje visual que es el puro verbo del alma. Su arte, centrado en el arquetipo del no-sujeto, se manifiesta a través de una explosión de cromías que bailan en una coreografía estudiada y, al mismo tiempo, instintiva.
Cada pincelada, modulada con la suavidad de una melodía y la fuerza de una emoción primigenia, plasma un universo en el que la materia pictórica se convierte en vehículo de una experiencia sensorial e introspectiva. Sus obras son una disolución de la frontera entre lo visible y lo perceptible, donde la luz y la sombra se funden en una única, sublime concordancia. El observador está invitado a un viaje estético que trasciende la mera contemplación.
En una época dominada por la necesidad de reconocer y categorizar, el arte de Zarcone se ofrece como un puerto franco, un oasis donde la intuición y la emoción reinan soberanas. Sus lienzos, ya aclamados en varias exposiciones colectivas, no son cuadros, sino ecos visuales de sonoridades cromáticas que resuenan en nosotros con delicadeza o estruendo, según su íntima naturaleza.
Es una invitación a despojarse de todo preconcepto y a dejarse transportar por la corriente impetuosa del color puro.
El inicio de este diálogo estético es una ocasión imperdible para enfrentarse con la potencia expresiva de un artista que ha hecho de la abstracción su manifiesto.
Pintura acrílica sobre lienzo con la adición de tizas y un pequeño collage hecho a mano.
Biografía: Nicolò Zarcone, nacido en La Spezia, en 1986, comienza su carrera como músico/guitarrista, convirtiendo su pasión en su trabajo durante al menos una década. Apasionado por el arte desde pequeño, descubre los pinceles y los lienzos como forma expresiva hace tres años, cuando inicia un recorrido interior dictado por la necesidad de reinventarse como artista para dar voz a cada una de sus emociones y sensaciones visuales.
Zarcone se aparta audazmente de la representación figurativa para abrazar un lenguaje visual que es el puro verbo del alma. Su arte, centrado en el arquetipo del no-sujeto, se manifiesta a través de una explosión de cromías que bailan en una coreografía estudiada y, al mismo tiempo, instintiva.
Cada pincelada, modulada con la suavidad de una melodía y la fuerza de una emoción primigenia, plasma un universo en el que la materia pictórica se convierte en vehículo de una experiencia sensorial e introspectiva. Sus obras son una disolución de la frontera entre lo visible y lo perceptible, donde la luz y la sombra se funden en una única, sublime concordancia. El observador está invitado a un viaje estético que trasciende la mera contemplación.
En una época dominada por la necesidad de reconocer y categorizar, el arte de Zarcone se ofrece como un puerto franco, un oasis donde la intuición y la emoción reinan soberanas. Sus lienzos, ya aclamados en varias exposiciones colectivas, no son cuadros, sino ecos visuales de sonoridades cromáticas que resuenan en nosotros con delicadeza o estruendo, según su íntima naturaleza.
Es una invitación a despojarse de todo preconcepto y a dejarse transportar por la corriente impetuosa del color puro.
El inicio de este diálogo estético es una ocasión imperdible para enfrentarse con la potencia expresiva de un artista que ha hecho de la abstracción su manifiesto.
