Vincenzo Raimondo - Frammenti #4






Posee una maestría en Cine y Artes Visuales; curador, escritor e investigador con experiencia.
110 € | ||
|---|---|---|
100 € | ||
99 € | ||
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 135088 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Díptico de dos pinturas acrílicas de Vincenzo Raimondo, Frammenti #4, multicolor, cada una 44 × 70 cm, firmadas a mano, edición original de 2026, retrato masculino en estilo expresionista.
Descripción del vendedor
2Quadri 44x70 cm
En estos dos nuevos trabajos de la serie “Fragmentos”, el rostro femenino se descompone, se corta, se cruza con líneas nerviosas y signos instintivos, como si la imagen nunca quisiera concederse por completo. Quedan pocos elementos esenciales: pestañas marcadas, labios rojos, perfiles insinuados, muecas suspendidas entre ironía, seducción y desafío.
Las dos figuras parecen hablar sin decir nada. Una cierra los ojos con una expresión casi teatral, la otra muestra los dientes en un gesto más directo, casi una burla. No es solo provocación: es una forma de inteligencia emocional, una manera de contar a la mujer no como una imagen pasiva para observar, sino como una presencia capaz de observar, juzgar e incluso burlarse del mundo.
El rojo intenso de los labios se convierte en el punto fuerte del díptico: atrae la mirada, la retiene y luego la incomoda ligeramente, como sucede cuando alguien te entiende más de lo que quisieras. Las líneas negras que atraviesan los rostros recuerdan pensamientos, arañazos, tensiones interiores, fragmentos precisamente, de identidad, deseo, ironía y defensa.
Este díptico cuenta una feminidad viva, imperfecta, irónica y afilada. Una feminidad que no pide permiso, no busca aprobación y no se deja encajar fácilmente, pobres de nosotros que aún lo intentamos. Dos rostros que sonríen, desafían y molestan con elegancia, dejando en el espectador una pregunta simple pero incómoda: ¿quién está realmente mirando a quién?
***
La serie “Fragmentos” explora la fuerza emocional del rostro humano a través de composiciones intensas, fragmentadas y profundamente contemporáneas. Los ojos, los labios y los detalles del rostro emergen entre líneas rápidas, superposiciones y pinceladas instintivas, creando imágenes suspendidas entre elegancia e inquietud.
Cada obra captura una emoción diferente sin contarla abiertamente: el espectador es atraído por la mirada, pero al mismo tiempo queda libre para interpretar su significado. Los rostros nunca están completamente definidos, casi disueltos entre el cabello, las señales y el movimiento, convirtiendo el retrato en una percepción más emocional que realista.
Las cromías delicadas de los fondos contrastan con el negro decidido de los trazos gráficos y con la fuerte presencia de labios y ojos, elementos que se convierten en el centro visual de la obra. Una serie de gran impacto estético, capaz de unir sensualidad, misterio y modernidad en un estilo inmediatamente reconocible.
Aquí no hay el retrato perfecto de catálogo patinado. Hay el caos elegante de la identidad humana, escondido tras una mirada que parece aparecer y desaparecer en el mismo instante.
***Descargo de responsabilidad***
Cada obra nace del encuentro entre la expresión artística y el trabajo artesanal.
La pintura representa el elemento creativo principal, mientras que el soporte (lienzo y materiales) es parte integrante de un proceso productivo atento y consciente.
Los lienzos utilizados se seleccionan con especial atención a la calidad y, cuando es posible, a la sostenibilidad ambiental, favoreciendo materiales reciclados o de bajo impacto. En algunos casos, los soportes pueden ser fabricados o terminados artesanalmente, incluso mediante la reutilización de materiales.
Cualquier ligera imperfección del soporte no debe considerarse defecto, sino testimonio del proceso manual y de la naturaleza artesanal del producto. Tales características no comprometen de ninguna manera el valor artístico ni la integridad de la obra, sino que fortalecen su unicidad.
Cada cuadro debe entenderse como una pieza única, fruto de un trabajo que une creatividad, artesanía y atención responsable a los materiales.
El vendedor y su historia
2Quadri 44x70 cm
En estos dos nuevos trabajos de la serie “Fragmentos”, el rostro femenino se descompone, se corta, se cruza con líneas nerviosas y signos instintivos, como si la imagen nunca quisiera concederse por completo. Quedan pocos elementos esenciales: pestañas marcadas, labios rojos, perfiles insinuados, muecas suspendidas entre ironía, seducción y desafío.
Las dos figuras parecen hablar sin decir nada. Una cierra los ojos con una expresión casi teatral, la otra muestra los dientes en un gesto más directo, casi una burla. No es solo provocación: es una forma de inteligencia emocional, una manera de contar a la mujer no como una imagen pasiva para observar, sino como una presencia capaz de observar, juzgar e incluso burlarse del mundo.
El rojo intenso de los labios se convierte en el punto fuerte del díptico: atrae la mirada, la retiene y luego la incomoda ligeramente, como sucede cuando alguien te entiende más de lo que quisieras. Las líneas negras que atraviesan los rostros recuerdan pensamientos, arañazos, tensiones interiores, fragmentos precisamente, de identidad, deseo, ironía y defensa.
Este díptico cuenta una feminidad viva, imperfecta, irónica y afilada. Una feminidad que no pide permiso, no busca aprobación y no se deja encajar fácilmente, pobres de nosotros que aún lo intentamos. Dos rostros que sonríen, desafían y molestan con elegancia, dejando en el espectador una pregunta simple pero incómoda: ¿quién está realmente mirando a quién?
***
La serie “Fragmentos” explora la fuerza emocional del rostro humano a través de composiciones intensas, fragmentadas y profundamente contemporáneas. Los ojos, los labios y los detalles del rostro emergen entre líneas rápidas, superposiciones y pinceladas instintivas, creando imágenes suspendidas entre elegancia e inquietud.
Cada obra captura una emoción diferente sin contarla abiertamente: el espectador es atraído por la mirada, pero al mismo tiempo queda libre para interpretar su significado. Los rostros nunca están completamente definidos, casi disueltos entre el cabello, las señales y el movimiento, convirtiendo el retrato en una percepción más emocional que realista.
Las cromías delicadas de los fondos contrastan con el negro decidido de los trazos gráficos y con la fuerte presencia de labios y ojos, elementos que se convierten en el centro visual de la obra. Una serie de gran impacto estético, capaz de unir sensualidad, misterio y modernidad en un estilo inmediatamente reconocible.
Aquí no hay el retrato perfecto de catálogo patinado. Hay el caos elegante de la identidad humana, escondido tras una mirada que parece aparecer y desaparecer en el mismo instante.
***Descargo de responsabilidad***
Cada obra nace del encuentro entre la expresión artística y el trabajo artesanal.
La pintura representa el elemento creativo principal, mientras que el soporte (lienzo y materiales) es parte integrante de un proceso productivo atento y consciente.
Los lienzos utilizados se seleccionan con especial atención a la calidad y, cuando es posible, a la sostenibilidad ambiental, favoreciendo materiales reciclados o de bajo impacto. En algunos casos, los soportes pueden ser fabricados o terminados artesanalmente, incluso mediante la reutilización de materiales.
Cualquier ligera imperfección del soporte no debe considerarse defecto, sino testimonio del proceso manual y de la naturaleza artesanal del producto. Tales características no comprometen de ninguna manera el valor artístico ni la integridad de la obra, sino que fortalecen su unicidad.
Cada cuadro debe entenderse como una pieza única, fruto de un trabajo que une creatividad, artesanía y atención responsable a los materiales.
