Josep Soler (1941) - Horizontes del gran cañón





47 € | ||
|---|---|---|
42 € |
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 135088 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Óleo sobre tela de Josep Soler (1941), titulada Horizontes del gran cañón, edición original, firmada a mano por el artista, en buen estado, con marco, periodo 2000–2010, tamaño de la obra 50 × 60 cm (marco 51 × 62 × 3 cm).
Descripción del vendedor
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Josep Soler, que representa un extenso paisaje de mesetas y cañones iluminado por una luz cambiante, que transmite la inmensidad, la fuerza y la belleza de la naturaleza en estado puro. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 51x62x3 cm.
· Dimensiones de la obra: 50x60 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, J. Soler.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro presenta una impresionante interpretación de un vasto paisaje de formaciones rocosas y mesetas que se extienden hasta perderse en el horizonte. La escena transmite una sensación de inmensidad y libertad, invitando al espectador a contemplar un territorio moldeado durante millones de años por la acción constante de la naturaleza. Desde un punto de vista elevado, la mirada recorre una sucesión de cañones, barrancos y plataformas rocosas que crean una compleja estructura visual llena de profundidad y dinamismo. El paisaje parece desplegarse como un inmenso mosaico natural donde cada relieve, cada sombra y cada cambio de color contribuyen a construir una visión grandiosa del mundo natural.
Uno de los aspectos más llamativos de la obra es la riqueza cromática con la que se representa el terreno. Lejos de limitarse a los tonos habituales de la roca y la tierra, el paisaje aparece enriquecido por una extraordinaria variedad de colores que oscilan entre naranjas, rojizos, violetas, azules, verdes y ocres. Estas tonalidades crean una vibrante sensación de energía y movimiento, transformando el paisaje en una experiencia visual llena de intensidad. Los diferentes planos del terreno se distinguen mediante contrastes cromáticos que ayudan a definir la profundidad y permiten percibir claramente las grandes distancias que separan unas formaciones de otras. El resultado es una composición llena de vida que transmite tanto la solidez de la tierra como la constante transformación de la luz sobre su superficie.
La estructura geológica del paisaje constituye el verdadero protagonista de la escena. Grandes mesetas de cima plana emergen sobre profundos cañones y valles erosionados, formando un entramado de formas monumentales que dominan la composición. Estas elevaciones parecen elevarse majestuosamente sobre el terreno circundante, evocando la fuerza y la permanencia de la naturaleza frente al paso del tiempo. Las sombras que se proyectan sobre las paredes rocosas generan una sensación de volumen y profundidad que refuerza el carácter monumental del paisaje. Cada formación parece poseer una personalidad propia, contribuyendo a la creación de un territorio tan vasto como fascinante.
El cielo ocupa una amplia porción de la composición y desempeña un papel esencial en la atmósfera general de la obra. Grandes masas de nubes recorren el firmamento creando una sensación de movimiento continuo. Los tonos azules, turquesas y blanquecinos se mezclan suavemente, aportando luminosidad y amplitud al conjunto. La luz parece filtrarse a través de las nubes y extenderse sobre las formaciones rocosas, iluminando determinadas zonas mientras otras permanecen sumidas en la sombra. Este juego lumínico aporta dramatismo y profundidad, convirtiendo el cielo en un elemento tan importante como el propio paisaje terrestre.
En conjunto, este cuadro es una poderosa celebración de la grandeza de la naturaleza y de la extraordinaria diversidad de formas que puede ofrecer el paisaje. La combinación de vastas mesetas, profundos cañones, una rica paleta cromática y un cielo dinámico da lugar a una imagen llena de fuerza, emoción y belleza. La obra transmite una sensación de inmensidad que invita a la contemplación y al asombro, recordando al espectador la escala majestuosa de algunos de los paisajes más impresionantes del planeta. Su energía visual, su profundidad espacial y su riqueza cromática convierten esta escena en una representación vibrante y evocadora del poder transformador de la naturaleza.
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Josep Soler, que representa un extenso paisaje de mesetas y cañones iluminado por una luz cambiante, que transmite la inmensidad, la fuerza y la belleza de la naturaleza en estado puro. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 51x62x3 cm.
· Dimensiones de la obra: 50x60 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, J. Soler.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro presenta una impresionante interpretación de un vasto paisaje de formaciones rocosas y mesetas que se extienden hasta perderse en el horizonte. La escena transmite una sensación de inmensidad y libertad, invitando al espectador a contemplar un territorio moldeado durante millones de años por la acción constante de la naturaleza. Desde un punto de vista elevado, la mirada recorre una sucesión de cañones, barrancos y plataformas rocosas que crean una compleja estructura visual llena de profundidad y dinamismo. El paisaje parece desplegarse como un inmenso mosaico natural donde cada relieve, cada sombra y cada cambio de color contribuyen a construir una visión grandiosa del mundo natural.
Uno de los aspectos más llamativos de la obra es la riqueza cromática con la que se representa el terreno. Lejos de limitarse a los tonos habituales de la roca y la tierra, el paisaje aparece enriquecido por una extraordinaria variedad de colores que oscilan entre naranjas, rojizos, violetas, azules, verdes y ocres. Estas tonalidades crean una vibrante sensación de energía y movimiento, transformando el paisaje en una experiencia visual llena de intensidad. Los diferentes planos del terreno se distinguen mediante contrastes cromáticos que ayudan a definir la profundidad y permiten percibir claramente las grandes distancias que separan unas formaciones de otras. El resultado es una composición llena de vida que transmite tanto la solidez de la tierra como la constante transformación de la luz sobre su superficie.
La estructura geológica del paisaje constituye el verdadero protagonista de la escena. Grandes mesetas de cima plana emergen sobre profundos cañones y valles erosionados, formando un entramado de formas monumentales que dominan la composición. Estas elevaciones parecen elevarse majestuosamente sobre el terreno circundante, evocando la fuerza y la permanencia de la naturaleza frente al paso del tiempo. Las sombras que se proyectan sobre las paredes rocosas generan una sensación de volumen y profundidad que refuerza el carácter monumental del paisaje. Cada formación parece poseer una personalidad propia, contribuyendo a la creación de un territorio tan vasto como fascinante.
El cielo ocupa una amplia porción de la composición y desempeña un papel esencial en la atmósfera general de la obra. Grandes masas de nubes recorren el firmamento creando una sensación de movimiento continuo. Los tonos azules, turquesas y blanquecinos se mezclan suavemente, aportando luminosidad y amplitud al conjunto. La luz parece filtrarse a través de las nubes y extenderse sobre las formaciones rocosas, iluminando determinadas zonas mientras otras permanecen sumidas en la sombra. Este juego lumínico aporta dramatismo y profundidad, convirtiendo el cielo en un elemento tan importante como el propio paisaje terrestre.
En conjunto, este cuadro es una poderosa celebración de la grandeza de la naturaleza y de la extraordinaria diversidad de formas que puede ofrecer el paisaje. La combinación de vastas mesetas, profundos cañones, una rica paleta cromática y un cielo dinámico da lugar a una imagen llena de fuerza, emoción y belleza. La obra transmite una sensación de inmensidad que invita a la contemplación y al asombro, recordando al espectador la escala majestuosa de algunos de los paisajes más impresionantes del planeta. Su energía visual, su profundidad espacial y su riqueza cromática convierten esta escena en una representación vibrante y evocadora del poder transformador de la naturaleza.

