Joan Clapera Mayà (1929-2018) - Pallers II





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Pallers II, óleo sobre lienzo de Joan Clapera Mayà (1929–2018), España, 1980–1990, vendido con marco, dimensiones con marco 46 × 41 cm.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Clapera Mayà, que representa una tranquila escena agrícola donde grandes haces de heno presiden un paisaje de campos y colinas, simbolizando la abundancia, el trabajo rural y la armonía con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 46x41x6 cm.
· Dimensiones sin marco: 27x22 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos ofrece una delicada visión del paisaje agrícola tradicional, donde la sencillez de la vida rural se transforma en una escena llena de armonía, equilibrio y belleza. La composición está dominada por dos grandes haces de heno situados en primer plano, que se convierten inmediatamente en el centro de atención y aportan una fuerte sensación de presencia y volumen. Más allá de ellos, el paisaje se despliega suavemente a través de campos cultivados, pequeñas construcciones dispersas y colinas que se elevan en la distancia. La obra transmite una atmósfera de calma absoluta, evocando el ritmo pausado de la vida campesina y la estrecha relación entre el ser humano y la tierra que trabaja. Todo parece suspendido en un instante de serenidad donde la naturaleza y la actividad agrícola conviven en perfecta armonía.
Los haces de heno destacan por sus formas monumentales y orgánicas, elevándose sobre el paisaje como símbolos de abundancia y trabajo bien realizado. Sus perfiles suaves y redondeados contrastan con las líneas horizontales de los campos y las ondulaciones del terreno, generando una composición visualmente equilibrada. Las estacas que sobresalen de la parte superior añaden verticalidad y recuerdan los métodos tradicionales de almacenamiento de las cosechas. Estas estructuras agrícolas no solo cumplen una función práctica dentro de la escena, sino que también aportan un fuerte valor simbólico, representando la recompensa obtenida tras una temporada de esfuerzo y dedicación. Su posición privilegiada en la composición refuerza su importancia y convierte a estos elementos en auténticos protagonistas del paisaje.
El entorno rural que rodea los haces de heno se desarrolla con una gran sensación de amplitud y profundidad. Los campos aparecen organizados en distintas franjas y parcelas que se extienden hacia el horizonte, creando un atractivo juego de planos superpuestos. A medida que la mirada avanza, surgen pequeñas construcciones y agrupaciones vegetales que enriquecen la escena y aportan detalles que invitan a una observación pausada. Las suaves colinas del fondo delimitan el paisaje y contribuyen a crear una sensación de distancia que amplía visualmente el espacio representado. Todo el conjunto transmite la impresión de una región agrícola fértil y cuidada, donde cada elemento ocupa su lugar dentro de un equilibrio natural perfectamente establecido.
La paleta cromática desempeña un papel fundamental en la atmósfera de la obra. Predominan los tonos verdes suaves, amarillos luminosos y azules delicados, que se combinan para transmitir frescura, tranquilidad y luminosidad. Los campos parecen bañados por una luz serena que suaviza los contrastes y envuelve el paisaje en una sensación de calma casi contemplativa. Los colores no buscan únicamente describir la realidad, sino también expresar las emociones asociadas al entorno rural: la paz de los espacios abiertos, la satisfacción del trabajo concluido y la belleza de una naturaleza generosa. Esta armonía cromática contribuye decisivamente al carácter acogedor y optimista de la composición.
En conjunto, este cuadro constituye una hermosa exaltación del paisaje agrícola y de las tradiciones vinculadas al trabajo de la tierra. La presencia dominante de los haces de heno, la amplitud de los campos, la suavidad de las colinas y la delicada luminosidad que envuelve toda la escena crean una imagen llena de autenticidad y encanto. La obra transmite valores de esfuerzo, estabilidad, abundancia y conexión con la naturaleza, invitando al espectador a disfrutar de la tranquilidad de los entornos rurales y de la belleza sencilla que se encuentra en las labores cotidianas del campo. Es una representación evocadora y serena que celebra la riqueza visual y emocional de la vida campesina.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Clapera Mayà, que representa una tranquila escena agrícola donde grandes haces de heno presiden un paisaje de campos y colinas, simbolizando la abundancia, el trabajo rural y la armonía con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 46x41x6 cm.
· Dimensiones sin marco: 27x22 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos ofrece una delicada visión del paisaje agrícola tradicional, donde la sencillez de la vida rural se transforma en una escena llena de armonía, equilibrio y belleza. La composición está dominada por dos grandes haces de heno situados en primer plano, que se convierten inmediatamente en el centro de atención y aportan una fuerte sensación de presencia y volumen. Más allá de ellos, el paisaje se despliega suavemente a través de campos cultivados, pequeñas construcciones dispersas y colinas que se elevan en la distancia. La obra transmite una atmósfera de calma absoluta, evocando el ritmo pausado de la vida campesina y la estrecha relación entre el ser humano y la tierra que trabaja. Todo parece suspendido en un instante de serenidad donde la naturaleza y la actividad agrícola conviven en perfecta armonía.
Los haces de heno destacan por sus formas monumentales y orgánicas, elevándose sobre el paisaje como símbolos de abundancia y trabajo bien realizado. Sus perfiles suaves y redondeados contrastan con las líneas horizontales de los campos y las ondulaciones del terreno, generando una composición visualmente equilibrada. Las estacas que sobresalen de la parte superior añaden verticalidad y recuerdan los métodos tradicionales de almacenamiento de las cosechas. Estas estructuras agrícolas no solo cumplen una función práctica dentro de la escena, sino que también aportan un fuerte valor simbólico, representando la recompensa obtenida tras una temporada de esfuerzo y dedicación. Su posición privilegiada en la composición refuerza su importancia y convierte a estos elementos en auténticos protagonistas del paisaje.
El entorno rural que rodea los haces de heno se desarrolla con una gran sensación de amplitud y profundidad. Los campos aparecen organizados en distintas franjas y parcelas que se extienden hacia el horizonte, creando un atractivo juego de planos superpuestos. A medida que la mirada avanza, surgen pequeñas construcciones y agrupaciones vegetales que enriquecen la escena y aportan detalles que invitan a una observación pausada. Las suaves colinas del fondo delimitan el paisaje y contribuyen a crear una sensación de distancia que amplía visualmente el espacio representado. Todo el conjunto transmite la impresión de una región agrícola fértil y cuidada, donde cada elemento ocupa su lugar dentro de un equilibrio natural perfectamente establecido.
La paleta cromática desempeña un papel fundamental en la atmósfera de la obra. Predominan los tonos verdes suaves, amarillos luminosos y azules delicados, que se combinan para transmitir frescura, tranquilidad y luminosidad. Los campos parecen bañados por una luz serena que suaviza los contrastes y envuelve el paisaje en una sensación de calma casi contemplativa. Los colores no buscan únicamente describir la realidad, sino también expresar las emociones asociadas al entorno rural: la paz de los espacios abiertos, la satisfacción del trabajo concluido y la belleza de una naturaleza generosa. Esta armonía cromática contribuye decisivamente al carácter acogedor y optimista de la composición.
En conjunto, este cuadro constituye una hermosa exaltación del paisaje agrícola y de las tradiciones vinculadas al trabajo de la tierra. La presencia dominante de los haces de heno, la amplitud de los campos, la suavidad de las colinas y la delicada luminosidad que envuelve toda la escena crean una imagen llena de autenticidad y encanto. La obra transmite valores de esfuerzo, estabilidad, abundancia y conexión con la naturaleza, invitando al espectador a disfrutar de la tranquilidad de los entornos rurales y de la belleza sencilla que se encuentra en las labores cotidianas del campo. Es una representación evocadora y serena que celebra la riqueza visual y emocional de la vida campesina.

