saname (1980) - Trace n°2603






Posee un máster en mediación artística y cultural con experiencia en galerías de arte.
120 € | ||
|---|---|---|
100 € | ||
7 € | ||
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 135696 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Trace n°2603, obra original de Saname de street art, 107 × 107 cm en lienzo de algodón, acrílico y pintura en spray, firmado a mano, edición Original, año 2026 (período 2020 en adelante), colores negro, multicolor y violeta, certificado de autenticidad incluido, enviada enrollada desde Francia directamente por el artista.
Descripción del vendedor
Pintura original de Saname de gran formato
Pintura acrílica y spray sobre lienzo de algodón de alta calidad
107 x 107 cm
(tela vendue sans châssis livrée roulée ).
Sobre bastidor: 100 x 100 cm
Valor de galería: 1100€
La tela está barnizada y se vende con certificado de autenticidad
Paquete cuidadosamente preparado con seguro.
El resultado es más hermoso y apreciable en la realidad que en la foto, ¡impacto garantizado!
Esta pieza se impone como un destello de voz visual, un gesto que no busca la discreción sino la afirmación. Las letras, infladas de volúmenes y de curvas tensas, parecen surgir de la pared como formas vivas: no se escriben, avanzan, ocupan el espacio con una seguridad casi muscular.
La paleta, saturada y alegremente conflictiva, juega un papel central. Los verdes ácidos, los rosas ardientes, los naranjas solares y los violetas profundos no coexisten: se chocan, creando una vibración cromática que da a todo el conjunto una energía casi sonora. Da la impresión de oír el graffiti tanto como verlo.
El fondo, rayado de goteos y degradados, actúa como una escena en movimiento: recuerda el carácter efímero y crudo del soporte, al tiempo que amplifica la dinámica de las formas. Nada está fijo: todo resbala, late, respira.
Lo que impresiona sobre todo es la maestría del volumen. El artista juega con las sombras, los bordes, los giros de perspectiva para transformar una simple palabra en un objeto escultórico, casi en un tótem urbano. El graffiti se convierte aquí en una arquitectura en miniatura, un fragmento de ciudad reinventado.
Al final, la obra logra lo que pocas piezas logran: ser a la vez espectacular y coherente, explosiva pero contenida, instintiva pero técnicamente irreprochable. Una celebración de la letra como materia, como energía, como presencia.
El artista discreto Saname está en plena ascensión !!!!
Pintura original de Saname de gran formato
Pintura acrílica y spray sobre lienzo de algodón de alta calidad
107 x 107 cm
(tela vendue sans châssis livrée roulée ).
Sobre bastidor: 100 x 100 cm
Valor de galería: 1100€
La tela está barnizada y se vende con certificado de autenticidad
Paquete cuidadosamente preparado con seguro.
El resultado es más hermoso y apreciable en la realidad que en la foto, ¡impacto garantizado!
Esta pieza se impone como un destello de voz visual, un gesto que no busca la discreción sino la afirmación. Las letras, infladas de volúmenes y de curvas tensas, parecen surgir de la pared como formas vivas: no se escriben, avanzan, ocupan el espacio con una seguridad casi muscular.
La paleta, saturada y alegremente conflictiva, juega un papel central. Los verdes ácidos, los rosas ardientes, los naranjas solares y los violetas profundos no coexisten: se chocan, creando una vibración cromática que da a todo el conjunto una energía casi sonora. Da la impresión de oír el graffiti tanto como verlo.
El fondo, rayado de goteos y degradados, actúa como una escena en movimiento: recuerda el carácter efímero y crudo del soporte, al tiempo que amplifica la dinámica de las formas. Nada está fijo: todo resbala, late, respira.
Lo que impresiona sobre todo es la maestría del volumen. El artista juega con las sombras, los bordes, los giros de perspectiva para transformar una simple palabra en un objeto escultórico, casi en un tótem urbano. El graffiti se convierte aquí en una arquitectura en miniatura, un fragmento de ciudad reinventado.
Al final, la obra logra lo que pocas piezas logran: ser a la vez espectacular y coherente, explosiva pero contenida, instintiva pero técnicamente irreprochable. Una celebración de la letra como materia, como energía, como presencia.
El artista discreto Saname está en plena ascensión !!!!
