Gianfranco Zenerato - ARTIFICIAL ECOSYSTEM

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Egidio Emiliano Bianco
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Seleccionado por Egidio Emiliano Bianco

Tiene una licenciatura en historia del arte y una maestría en gestión artística y cultural.

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ARTIFICIAL ECOSYSTEM es una pintura original acrílica sobre lienzo, 55 x 55 cm, firmada a mano, 2026, enmarcada, procedente de Italia, vendida directamente por el artista, en excelentes condiciones.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más apreciados y en mayor crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 211 obras vendidas
- 100% de comentarios positivos
- 82 reseñas certificadas

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus pinturas forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional por su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores del arte de autoridad, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de gran impacto visual y coleccionable.

✓ No es una simple decoración
Cada obra nace de un recorrido de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa poseer un trabajo original creado por un artista con una larga carrera documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable.

Pieza única 100% PINTADA A MANO
Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor - Carpeta que contiene la trayectoria profesional del artista - Dimensiones 55x55x5,5 cm - Acrílico y aceite sobre lieno montado sobre bastidor - 2026
Listo para colgar - Espléndido marco de madera preparado artesanalmente (como en la foto)

En "Artificial Ecosystem", pasado, presente y futuro conviven en un equilibrio precario. La figura femenina, envuelta en un vestido de formas futuristas y arquitectónicas, observa un paisaje suspendido entre naturaleza y artificio: las ruinas evocan la memoria de la civilización, mientras una central nuclear en el horizonte y un avión de combate que cruza el cielo recuerdan las ambiciones y las inquietudes del progreso contemporáneo.
La obra transforma estos elementos en una elegante metáfora de nuestro tiempo, interrogando la relación entre desarrollo tecnológico, poder e identidad humana. Surge una visión intensa y actual, capaz de conjugar elegancia formal y profundidad conceptual.
Una pintura destinada a coleccionistas que buscan obras de fuerte impacto visual y cultural, capaces de seguir generando significados y valor mucho después de la primera mirada.

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), se prevén costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en la publicación.
Por las mismas razones, los tiempos de entrega podrían ser más largos de lo normal.
Gracias por la comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que le ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas críticas de reconocidos expertos del sector:

Gianfranco Zenerato encaja dentro de esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros frente a la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, por el contrario Zenerato es portador de una desgarradora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe que de esta imagen emblemática se recibe una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven mujer. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos distrae del sueño. (Paolo Levi)

En este inquietante y explícito mensaje visual, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos de la contemporaneidad tecnológica. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones signos que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo surrealista. Esto no es correcto, pues él no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad creada por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien examina estos mensajes queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. Él juega con símbolos y símiles y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que puede ser el enredo de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante une pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Empuja al pintor a identificar un nuevo universo visual, sondeando los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto estruendo— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista entonces reitera —gracias también a las cromataciones deslumbrantes— cómo el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a emprender con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha logrado a lo largo de los años situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que se despliega de los elementos dispuestos en el lienzo que rodea su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está por expirar, y el fuerte llamamiento de elementos naturales colocados en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, ubicado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la tierra de nadie entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Odiseo viaja en esta dimensión temporal, buscando las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo ha creado, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, entonces, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "parir" contienen ambas el concepto de separación y despegue y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato está este remedo temporal circular, este partir y luego volver. Cuando miramos al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y post-tecnológico nos deshumanice.
Cada viaje coloca en el mismo plano la racionalidad y las emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados distintos.
Afrontar hacia el futuro se convierte en un reto, captado en la mirada femenina, pero también en peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica enfrentar la separación del "yo antiguo", hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, de todos modos, libertad y aunque esta sea limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrifuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia donde se va, mientras el eje de la contracción es la dirección de donde se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada está, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina casi se deshace porque el propio artista no se identifica con esa ubicación: es como si la pérdida de identidad fuera un desalentado resignarse a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas llegan a ser, en ciertos casos, casi ausentes y dominados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza de forma peligrosa y casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso las "ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato realmente tenemos la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá reflejada su propia imagen en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos a la espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos tal vez nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perdernos y luego reencontrarnos, y darnos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-antimposición figurativa, sobre el trasfondo de su cosmos historicizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo a la del color, rico en nitidez y en pureza tímbrica, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transvanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggescas... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt...). Zenerato tiene potenciales creativos de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlos poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada vez a la ensoñación, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

EL ARTISTA DEL RIGOR Y LA MODERNIDAD
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promocionen lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera que parezca que nunca se haya dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y por los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque, como también sostenía Giorgio Morandi, “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por tanto para ser originales habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos; todos tienen derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo ni perciben, logran transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que contar sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, aunque rememora a maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Ramas de flores y de fruta madura y exuberante, dispuestas sobre altos muros de mármol usados por años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida moderna cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en el anillo de conexión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, surge con aún más fuerza aquello que Zenerato destila sobre las tablas de mármol en primer plano, en las que resalta un color cada vez más vivo que va del rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobreponerse a la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito sobre él o juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más apreciados y en mayor crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 211 obras vendidas
- 100% de comentarios positivos
- 82 reseñas certificadas

www.zenerato.com

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POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus pinturas forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional por su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores del arte de autoridad, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de gran impacto visual y coleccionable.

✓ No es una simple decoración
Cada obra nace de un recorrido de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa poseer un trabajo original creado por un artista con una larga carrera documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable.

Pieza única 100% PINTADA A MANO
Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor - Carpeta que contiene la trayectoria profesional del artista - Dimensiones 55x55x5,5 cm - Acrílico y aceite sobre lieno montado sobre bastidor - 2026
Listo para colgar - Espléndido marco de madera preparado artesanalmente (como en la foto)

En "Artificial Ecosystem", pasado, presente y futuro conviven en un equilibrio precario. La figura femenina, envuelta en un vestido de formas futuristas y arquitectónicas, observa un paisaje suspendido entre naturaleza y artificio: las ruinas evocan la memoria de la civilización, mientras una central nuclear en el horizonte y un avión de combate que cruza el cielo recuerdan las ambiciones y las inquietudes del progreso contemporáneo.
La obra transforma estos elementos en una elegante metáfora de nuestro tiempo, interrogando la relación entre desarrollo tecnológico, poder e identidad humana. Surge una visión intensa y actual, capaz de conjugar elegancia formal y profundidad conceptual.
Una pintura destinada a coleccionistas que buscan obras de fuerte impacto visual y cultural, capaces de seguir generando significados y valor mucho después de la primera mirada.

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), se prevén costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en la publicación.
Por las mismas razones, los tiempos de entrega podrían ser más largos de lo normal.
Gracias por la comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que le ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas críticas de reconocidos expertos del sector:

Gianfranco Zenerato encaja dentro de esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros frente a la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, por el contrario Zenerato es portador de una desgarradora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe que de esta imagen emblemática se recibe una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven mujer. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos distrae del sueño. (Paolo Levi)

En este inquietante y explícito mensaje visual, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos de la contemporaneidad tecnológica. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones signos que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo surrealista. Esto no es correcto, pues él no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad creada por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien examina estos mensajes queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. Él juega con símbolos y símiles y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que puede ser el enredo de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante une pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Empuja al pintor a identificar un nuevo universo visual, sondeando los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto estruendo— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista entonces reitera —gracias también a las cromataciones deslumbrantes— cómo el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a emprender con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha logrado a lo largo de los años situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que se despliega de los elementos dispuestos en el lienzo que rodea su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está por expirar, y el fuerte llamamiento de elementos naturales colocados en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, ubicado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la tierra de nadie entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Odiseo viaja en esta dimensión temporal, buscando las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo ha creado, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, entonces, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "parir" contienen ambas el concepto de separación y despegue y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato está este remedo temporal circular, este partir y luego volver. Cuando miramos al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y post-tecnológico nos deshumanice.
Cada viaje coloca en el mismo plano la racionalidad y las emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados distintos.
Afrontar hacia el futuro se convierte en un reto, captado en la mirada femenina, pero también en peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica enfrentar la separación del "yo antiguo", hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, de todos modos, libertad y aunque esta sea limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrifuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia donde se va, mientras el eje de la contracción es la dirección de donde se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada está, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina casi se deshace porque el propio artista no se identifica con esa ubicación: es como si la pérdida de identidad fuera un desalentado resignarse a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas llegan a ser, en ciertos casos, casi ausentes y dominados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza de forma peligrosa y casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso las "ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato realmente tenemos la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá reflejada su propia imagen en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos a la espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos tal vez nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perdernos y luego reencontrarnos, y darnos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-antimposición figurativa, sobre el trasfondo de su cosmos historicizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo a la del color, rico en nitidez y en pureza tímbrica, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transvanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggescas... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt...). Zenerato tiene potenciales creativos de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlos poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada vez a la ensoñación, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

EL ARTISTA DEL RIGOR Y LA MODERNIDAD
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promocionen lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera que parezca que nunca se haya dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y por los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque, como también sostenía Giorgio Morandi, “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por tanto para ser originales habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos; todos tienen derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo ni perciben, logran transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que contar sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, aunque rememora a maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Ramas de flores y de fruta madura y exuberante, dispuestas sobre altos muros de mármol usados por años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida moderna cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en el anillo de conexión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, surge con aún más fuerza aquello que Zenerato destila sobre las tablas de mármol en primer plano, en las que resalta un color cada vez más vivo que va del rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobreponerse a la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito sobre él o juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

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Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
ARTIFICIAL ECOSYSTEM
Técnica
Pintura acrílica, Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Año
2026
Estado
En excelente estado
Alto
55 cm
Ancho
55 cm
Estilo
Arte metafísico
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
211
Objetos vendidos
100%
pro

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