Reloj Sallander - Madera, Latón - 1970-1980





1 € |
|---|
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 136973 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Reloj mural holandés de madera y latón con movimiento mecánico, reserva de marcha de 31 días, sonería cada media hora con una campana, tipo Sallander, periodo estimado 1970–1980; en buen estado de uso con signos menores; altura 61 cm, ancho 26 cm, profundidad 18 cm, peso 2 kg, llave de cuerda incluida.
Descripción del vendedor
Es un reloj mural de madera y latón que despliega toda la teatralidad de los modelos históricos con atlante coronando la estructura, un detalle que convierte la pieza en un pequeño escenario simbólico donde la función y la ornamentación se entrelazan. La figura superior, erguida y solemne, actúa como guardián del tiempo, reforzando ese aire casi mitológico que caracteriza a los relojes de tradición centroeuropea reinterpretados en el siglo XX.
El cuerpo de madera, oscuro y con vetas visibles, sostiene un conjunto de ventanas laterales de cristal que permiten ver el interior: el péndulo, las cadenas y el mecanismo de campanadas. Esa transparencia no es solo práctica; es parte del encanto. El reloj se convierte en un expositor vivo, donde el movimiento del péndulo y el brillo del latón dialogan con la luz exterior.
La esfera, clásica y equilibrada, presenta numeración romana y agujas ornamentadas que refuerzan el carácter histórico. Bajo ella cuelgan las dos pesas de bronce, imponentes y de gran presencia visual. Su volumen y su tono dorado profundo aportan gravedad y solemnidad, recordando que este tipo de relojes no solo marcaban el tiempo: lo encarnaban.
Las campanadas añaden un componente ritual. Cada golpe resuena como un eco antiguo, integrando la pieza en la tradición de los relojes domésticos que acompañaban la vida cotidiana con sonido y movimiento.
En conjunto, es un reloj que combina escultura, ingeniería y narrativa, perfecto para interiores que buscan un acento histórico con fuerza visual.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es un reloj mural de madera y latón que despliega toda la teatralidad de los modelos históricos con atlante coronando la estructura, un detalle que convierte la pieza en un pequeño escenario simbólico donde la función y la ornamentación se entrelazan. La figura superior, erguida y solemne, actúa como guardián del tiempo, reforzando ese aire casi mitológico que caracteriza a los relojes de tradición centroeuropea reinterpretados en el siglo XX.
El cuerpo de madera, oscuro y con vetas visibles, sostiene un conjunto de ventanas laterales de cristal que permiten ver el interior: el péndulo, las cadenas y el mecanismo de campanadas. Esa transparencia no es solo práctica; es parte del encanto. El reloj se convierte en un expositor vivo, donde el movimiento del péndulo y el brillo del latón dialogan con la luz exterior.
La esfera, clásica y equilibrada, presenta numeración romana y agujas ornamentadas que refuerzan el carácter histórico. Bajo ella cuelgan las dos pesas de bronce, imponentes y de gran presencia visual. Su volumen y su tono dorado profundo aportan gravedad y solemnidad, recordando que este tipo de relojes no solo marcaban el tiempo: lo encarnaban.
Las campanadas añaden un componente ritual. Cada golpe resuena como un eco antiguo, integrando la pieza en la tradición de los relojes domésticos que acompañaban la vida cotidiana con sonido y movimiento.
En conjunto, es un reloj que combina escultura, ingeniería y narrativa, perfecto para interiores que buscan un acento histórico con fuerza visual.
Envío certificado y buen embalaje.

