Nataline Pomar - Free Palestine





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Nataline Pomar, Free Palestine, realizado en una tabla de skateboard de madera con pintura en spray y rotuladores, año 2025, edición única, dimensiones 20 × 80 cm, grosor 3 cm, firmado a mano, procedencia España, en excelente estado, con certificado de autenticidad.
Descripción del vendedor
"Fuck Art, Let's Play" es de la serie que estoy pintando. En este caso una tabla de skateboard usada y descartada para su uso.
Esta pieza es una declaración. En este skateboard antiguo, cargado de historia y repintado en estilo urbano, se lee un mensaje directo: "Fuck Art, Let’s Play".
Esta obra es tanto un recordatorio como un homenaje a un capítulo de vida. La tabla, intervenida con capas de pintura en spray, lleva en sus fibras la historia de muchas horas de entrenamiento bajo el sol y tardes de concentración.
El skate fue mi primer lenguaje, mi escuela, el terreno donde descubrí la disciplina, el esfuerzo, la resiliencia. Practiqué durante años, hasta que el arte me encontró. Fue entonces que dejé la tabla para empezar una nueva vida de exploración creativa, persiguiendo mi pasión por la pintura y la expresión visual en Bellas Artes.
Esta pieza de arte nació de ese choque entre mundos. Representa esa parte de mí que todavía resuena, la adrenalina y el compromiso que exige todo deporte. Pero también encarna mi otro amor: el arte, con sus contradicciones, su libertad salvaje y su necesidad de romper las reglas.
En cada golpe de spray, cada color y textura, hay un gesto de rebeldía. "Fuck Art, Let's Play" no es solo un mensaje: es una invitación a recordar que el arte y el juego son, en el fondo, lo mismo. ¿Por qué separarlos? La obra reta al espectador a cuestionarse, a conectarse con ese lado juguetón y desenfadado que solemos olvidar. Es una pieza que rompe esquemas, que evoca tanto el movimiento en las calles como la creatividad en el estudio, y que sigue buscando, en una sola tabla, el punto de encuentro entre mis dos pasiones.
En esta ocasión, la obra toma un rumbo reivindicativo y de lucha. He utilizado una tabla quebrada que representa el dolor de la comunidad Palestina y un llamamiento al stop genocidio.
Una pieza única para los amantes del arte, la historia y el deporte, que refleja tanto la esencia rebelde de la juventud como la nostalgia de un pasado transformado en obra de arte.
Es una tabla antigua pintada con spray y rotuladores. Se envía bien protegida y con el certificado de autenticidad
El vendedor y su historia
"Fuck Art, Let's Play" es de la serie que estoy pintando. En este caso una tabla de skateboard usada y descartada para su uso.
Esta pieza es una declaración. En este skateboard antiguo, cargado de historia y repintado en estilo urbano, se lee un mensaje directo: "Fuck Art, Let’s Play".
Esta obra es tanto un recordatorio como un homenaje a un capítulo de vida. La tabla, intervenida con capas de pintura en spray, lleva en sus fibras la historia de muchas horas de entrenamiento bajo el sol y tardes de concentración.
El skate fue mi primer lenguaje, mi escuela, el terreno donde descubrí la disciplina, el esfuerzo, la resiliencia. Practiqué durante años, hasta que el arte me encontró. Fue entonces que dejé la tabla para empezar una nueva vida de exploración creativa, persiguiendo mi pasión por la pintura y la expresión visual en Bellas Artes.
Esta pieza de arte nació de ese choque entre mundos. Representa esa parte de mí que todavía resuena, la adrenalina y el compromiso que exige todo deporte. Pero también encarna mi otro amor: el arte, con sus contradicciones, su libertad salvaje y su necesidad de romper las reglas.
En cada golpe de spray, cada color y textura, hay un gesto de rebeldía. "Fuck Art, Let's Play" no es solo un mensaje: es una invitación a recordar que el arte y el juego son, en el fondo, lo mismo. ¿Por qué separarlos? La obra reta al espectador a cuestionarse, a conectarse con ese lado juguetón y desenfadado que solemos olvidar. Es una pieza que rompe esquemas, que evoca tanto el movimiento en las calles como la creatividad en el estudio, y que sigue buscando, en una sola tabla, el punto de encuentro entre mis dos pasiones.
En esta ocasión, la obra toma un rumbo reivindicativo y de lucha. He utilizado una tabla quebrada que representa el dolor de la comunidad Palestina y un llamamiento al stop genocidio.
Una pieza única para los amantes del arte, la historia y el deporte, que refleja tanto la esencia rebelde de la juventud como la nostalgia de un pasado transformado en obra de arte.
Es una tabla antigua pintada con spray y rotuladores. Se envía bien protegida y con el certificado de autenticidad

