VOLTA - "The Trumpet's Wild Descent"






Posee una maestría en Cine y Artes Visuales; curador, escritor e investigador con experiencia.
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VOLTA presenta una pintura acrílica original de 2026 titulada «The Trumpet's Wild Descent», con una imagen de 95 cm de alto por 70 cm de ancho (imagen) y una talla total de la tela de 105 x 80 cm, firmada a mano y en excelente estado, que representa temas mitológicos en multicolor con azul, amarillo, verde, marrón, crema y naranja; vendida directamente por el artista desde Italia y enviada enrollada sin marco; certificado de autenticidad digital disponible a petición.
Descripción del vendedor
El cielo se abre como una rendija azul y todo precipita junto: cuerpos, alas, velos color miel, un puñado de pétalos que parecen arrojados más que caídos. El gesto de Volta no concede descanso — cada figura está sorprendida en el instante exacto en que pierde el equilibrio, suspendida entre ascenso y caída, entre fanfarria y descalabro. El blanco de la tela se inflama como vela arrancada por el viento, mientras el verde esmeralda de la figura reclinada corta la composición con una nota desafinada, casi disonante respecto al oro y al azul circundantes. Hay un eco antiguo en este bullicio de cuerpos y plumas, en la solemnidad de un anuncio que debería ser triunfal — pero aquí la trompeta no suena gloria, suena vértigo. El pincel no describe, arrastra: cada figura sigue moviéndose, como si el cuadro no se hubiera detenido a mirarla sino que la hubiera sorprendido en el aire.
Firmado y fechado 2026 en la esquina inferior derecha
Dimensiones de la imagen: 95 x 70 cm
Dimensión total del lienzo: 105 x 80 cm
La obra se vende sin bastidor, será enrollada y enviada en un tubo de cartón.
El certificado de autenticidad se emite exclusivamente a petición, en formato digital.
La investigación de Volta avanza en la senda de un retorno — no nostálgico, sino activo. La gran tradición de la pintura europea es el punto de partida: el periodo que evoca cada obra, cada vez. Pero el gesto con el que se atraviesa esa herencia es inequívocamente contemporáneo. El color no ilustra, respira. La pincelada no describe, vibra. Lo que queda del pasado es la estructura profunda — una cierta idea del cuerpo, del espacio, de la luz — mientras la superficie está toda presente, toda viviente. Volta no cita, devuelve: sus composiciones parecen emerger de una memoria cultural compartida, traídas a la luz con ojos distintos.
El cielo se abre como una rendija azul y todo precipita junto: cuerpos, alas, velos color miel, un puñado de pétalos que parecen arrojados más que caídos. El gesto de Volta no concede descanso — cada figura está sorprendida en el instante exacto en que pierde el equilibrio, suspendida entre ascenso y caída, entre fanfarria y descalabro. El blanco de la tela se inflama como vela arrancada por el viento, mientras el verde esmeralda de la figura reclinada corta la composición con una nota desafinada, casi disonante respecto al oro y al azul circundantes. Hay un eco antiguo en este bullicio de cuerpos y plumas, en la solemnidad de un anuncio que debería ser triunfal — pero aquí la trompeta no suena gloria, suena vértigo. El pincel no describe, arrastra: cada figura sigue moviéndose, como si el cuadro no se hubiera detenido a mirarla sino que la hubiera sorprendido en el aire.
Firmado y fechado 2026 en la esquina inferior derecha
Dimensiones de la imagen: 95 x 70 cm
Dimensión total del lienzo: 105 x 80 cm
La obra se vende sin bastidor, será enrollada y enviada en un tubo de cartón.
El certificado de autenticidad se emite exclusivamente a petición, en formato digital.
La investigación de Volta avanza en la senda de un retorno — no nostálgico, sino activo. La gran tradición de la pintura europea es el punto de partida: el periodo que evoca cada obra, cada vez. Pero el gesto con el que se atraviesa esa herencia es inequívocamente contemporáneo. El color no ilustra, respira. La pincelada no describe, vibra. Lo que queda del pasado es la estructura profunda — una cierta idea del cuerpo, del espacio, de la luz — mientras la superficie está toda presente, toda viviente. Volta no cita, devuelve: sus composiciones parecen emerger de una memoria cultural compartida, traídas a la luz con ojos distintos.
