Viçens Alsina (1955) - El brindis del verano

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Giulia Couzzi
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Máster en Innovación y Organización de las Artes, diez años en arte italiano contemporáneo.

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El brindis del verano de Viçens Alsina (1955), carboncillo original, firmado a mano, procedente de 1990-2000, vendido con marco, en buen estado, dimensiones con marco 45,5 × 51,5 × 2 cm.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Viçens Alsina, que representa un sombrero de paja junto a una botella y una copa, evocando una pausa veraniega, la expectativa de un brindis y el placer sereno de una celebración íntima. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones con marco: 45,5x51,5x2 cm.
· Dimensiones sin marco: 35x41 cm.
· Carboncillo firmado a mano por el artista en la parte posterior de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco con vidrio (incluido en la subasta como regalo).

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta una delicada naturaleza muerta protagonizada por tres elementos estrechamente vinculados al descanso y a la celebración: un sombrero de paja, una elegante botella y una copa alta y estilizada. La escena se desarrolla sobre un fondo claro y despejado que concede todo el protagonismo a los objetos, permitiendo observar con atención sus formas, volúmenes y diferentes superficies. La ausencia de elementos secundarios crea una composición serena y equilibrada, capaz de evocar un instante de placer sencillo, una pausa luminosa o el comienzo de una jornada especial.

El sombrero ocupa la zona inferior izquierda y constituye el elemento más cercano al espectador. Su copa redondeada y su ala ancha se extienden horizontalmente sobre la superficie, aportando estabilidad a la composición. La forma ligeramente irregular de sus contornos evita cualquier sensación de rigidez y le concede una apariencia natural, como si hubiera sido depositado allí de manera espontánea después de un paseo o antes de salir al exterior.

La superficie del sombrero aparece cubierta por una gran cantidad de pequeños detalles que sugieren el entramado de la paja. Esta riqueza visual permite imaginar su tacto seco, ligero y flexible, estableciendo un interesante contraste con la apariencia lisa y transparente de la copa y con la solidez de la botella. Su presencia aporta calidez y una marcada evocación estival, relacionada con el sol, el aire libre y los días vividos sin prisas.

Una fina cinta rodea la base de la copa del sombrero y acentúa su forma redondeada. Este detalle introduce una línea oscura que recorre horizontalmente el objeto y ayuda a distinguir sus diferentes partes. El sombrero parece sencillo y elegante al mismo tiempo, asociado a una manera tranquila de disfrutar del tiempo, de viajar o de contemplar el paisaje bajo la protección de su amplia ala.

En el centro de la escena se alza una copa estrecha y elevada, situada ligeramente por delante de la botella. Su contorno limpio y vertical actúa como un elemento de transición entre la amplitud horizontal del sombrero y la altura dominante de la botella. La delicadeza de su pie y la transparencia sugerida en su cuerpo aportan ligereza, evitando que el conjunto resulte excesivamente compacto.

El interior de la copa aparece insinuado mediante suaves variaciones de claridad. Aunque su presencia es discreta, desempeña un papel esencial en el significado de la obra, pues introduce la idea de un brindis próximo o recientemente celebrado. Su posición, preparada junto a la botella, parece anunciar un momento de encuentro, una conversación agradable o una celebración íntima todavía por comenzar.

A la derecha se encuentra la botella, el elemento de mayor altura y peso visual de la composición. Su cuerpo ancho se estrecha gradualmente hasta formar un cuello largo y elegante que se eleva hacia la parte superior. Esta silueta aporta una marcada verticalidad y equilibra la extensión del sombrero, creando una relación armoniosa entre las formas redondeadas, las líneas rectas y las suaves curvas presentes en la escena.

La botella destaca también por sus diferentes zonas de luz y sombra. Los laterales más oscuros definen su volumen, mientras una franja clara recorre parte de su superficie y sugiere el reflejo de la iluminación ambiental. Estos contrastes permiten percibir la forma del recipiente y le conceden una presencia sólida, aunque visualmente refinada, dentro del conjunto.

Alrededor del cuello aparece una banda oscura con un medallón central que recuerda a un sello ornamental. Este pequeño detalle dirige la mirada hacia la parte superior y refuerza la elegancia del objeto. Más abajo, la etiqueta principal está formada por varias áreas de distinta intensidad, creando una organización visual que enriquece la botella sin competir con la sencillez general de la composición.

La relación entre los tres objetos está cuidadosamente equilibrada. El sombrero introduce una gran forma horizontal y redondeada; la copa ocupa el espacio intermedio con su silueta fina y luminosa; y la botella cierra la escena mediante una presencia vertical, firme y dominante. Esta distribución conduce la mirada de izquierda a derecha y desde la zona inferior hasta la parte superior, generando un recorrido pausado y natural.

El fondo amplio y casi vacío desempeña una función esencial. Su claridad envuelve los objetos en una atmósfera silenciosa y permite que cada contorno sea percibido con nitidez. Al no ofrecer referencias espaciales concretas, la escena adquiere un carácter atemporal: podría corresponder a una mesa en una terraza, al interior de una casa de campo, a una habitación preparada para una celebración o a los instantes previos a una escapada.

La iluminación parece llegar suavemente desde un lateral y modela los objetos sin producir contrastes excesivamente bruscos. Bajo el sombrero y alrededor de la base de la botella aparecen sombras delicadas que los asientan sobre la superficie. Estos matices generan profundidad y transmiten una sensación de calma, como si el tiempo se hubiera detenido durante unos segundos para preservar la intimidad de la escena.

La elección de una gama contenida refuerza el carácter elegante y nostálgico de la obra. Los grises claros, los blancos y las zonas más oscuras se distribuyen de manera equilibrada, haciendo que la atención recaiga sobre las texturas, los volúmenes y las relaciones entre los objetos. Esta sobriedad confiere al conjunto una belleza serena, alejada de cualquier exceso y centrada en la fuerza evocadora de lo cotidiano.

Los elementos representados permiten construir una pequeña historia. El sombrero puede sugerir un día soleado, un jardín, una excursión o un paseo junto al mar, mientras que la botella y la copa remiten a un brindis, un aniversario o un encuentro especial. Juntos evocan una celebración tranquila en la que el lujo no aparece como ostentación, sino como la posibilidad de disfrutar de un instante agradable y conservarlo en la memoria.

También puede percibirse una cierta ausencia humana. No aparece ninguna figura, pero los objetos revelan que alguien ha estado allí o está a punto de llegar. El sombrero parece recién dejado sobre la mesa y la copa espera ser utilizada, convirtiéndose en señales discretas de una presencia invisible. Esta ausencia despierta la imaginación y permite que el espectador complete libremente la escena.

El sombrero funciona como símbolo de libertad, viaje y descanso, mientras la botella y la copa representan celebración, encuentro y disfrute. La unión de estos significados transforma la naturaleza muerta en una evocación de los pequeños placeres de la vida: una tarde luminosa, una conversación íntima, una pausa durante las vacaciones o un brindis compartido lejos de las obligaciones cotidianas.

La composición posee asimismo una atractiva oposición entre lo rústico y lo refinado. La textura orgánica y artesanal del sombrero contrasta con las formas pulidas de la copa y la botella. Sin embargo, ambas dimensiones conviven con naturalidad, sugiriendo una elegancia sencilla en la que el encanto de los materiales cotidianos se une al carácter especial de una celebración.

La escena transmite silencio, pero no soledad. Todo parece preparado para recibir a alguien, abrir la botella y llenar la copa. Este sentido de espera introduce una suave tensión narrativa y hace que los objetos no sean percibidos únicamente por su apariencia, sino también por aquello que anuncian. El momento representado parece situarse justo antes de una experiencia agradable, cuando la expectativa forma todavía parte del placer.

Más allá de su lectura literal, la obra puede interpretarse como una invitación a detenerse y valorar los momentos sencillos. El sombrero recuerda la importancia de salir, respirar y descubrir nuevos lugares; la copa y la botella celebran el encuentro y la alegría compartida. La sencillez del conjunto convierte estos objetos habituales en símbolos de una vida disfrutada con calma, sensibilidad y atención.

En conjunto, la obra ofrece una naturaleza muerta elegante, equilibrada y profundamente evocadora, formada por un sombrero de paja, una copa estilizada y una botella preparada para la celebración. La combinación de formas horizontales y verticales, la delicadeza de las sombras y el amplio fondo luminoso crean una atmósfera de serenidad y expectación. Es una escena que invita a imaginar una jornada soleada, un brindis íntimo o el comienzo de unas vacaciones, transmitiendo descanso, libertad y el placer de disfrutar de los momentos especiales con sencillez.

Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Viçens Alsina, que representa un sombrero de paja junto a una botella y una copa, evocando una pausa veraniega, la expectativa de un brindis y el placer sereno de una celebración íntima. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones con marco: 45,5x51,5x2 cm.
· Dimensiones sin marco: 35x41 cm.
· Carboncillo firmado a mano por el artista en la parte posterior de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco con vidrio (incluido en la subasta como regalo).

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta una delicada naturaleza muerta protagonizada por tres elementos estrechamente vinculados al descanso y a la celebración: un sombrero de paja, una elegante botella y una copa alta y estilizada. La escena se desarrolla sobre un fondo claro y despejado que concede todo el protagonismo a los objetos, permitiendo observar con atención sus formas, volúmenes y diferentes superficies. La ausencia de elementos secundarios crea una composición serena y equilibrada, capaz de evocar un instante de placer sencillo, una pausa luminosa o el comienzo de una jornada especial.

El sombrero ocupa la zona inferior izquierda y constituye el elemento más cercano al espectador. Su copa redondeada y su ala ancha se extienden horizontalmente sobre la superficie, aportando estabilidad a la composición. La forma ligeramente irregular de sus contornos evita cualquier sensación de rigidez y le concede una apariencia natural, como si hubiera sido depositado allí de manera espontánea después de un paseo o antes de salir al exterior.

La superficie del sombrero aparece cubierta por una gran cantidad de pequeños detalles que sugieren el entramado de la paja. Esta riqueza visual permite imaginar su tacto seco, ligero y flexible, estableciendo un interesante contraste con la apariencia lisa y transparente de la copa y con la solidez de la botella. Su presencia aporta calidez y una marcada evocación estival, relacionada con el sol, el aire libre y los días vividos sin prisas.

Una fina cinta rodea la base de la copa del sombrero y acentúa su forma redondeada. Este detalle introduce una línea oscura que recorre horizontalmente el objeto y ayuda a distinguir sus diferentes partes. El sombrero parece sencillo y elegante al mismo tiempo, asociado a una manera tranquila de disfrutar del tiempo, de viajar o de contemplar el paisaje bajo la protección de su amplia ala.

En el centro de la escena se alza una copa estrecha y elevada, situada ligeramente por delante de la botella. Su contorno limpio y vertical actúa como un elemento de transición entre la amplitud horizontal del sombrero y la altura dominante de la botella. La delicadeza de su pie y la transparencia sugerida en su cuerpo aportan ligereza, evitando que el conjunto resulte excesivamente compacto.

El interior de la copa aparece insinuado mediante suaves variaciones de claridad. Aunque su presencia es discreta, desempeña un papel esencial en el significado de la obra, pues introduce la idea de un brindis próximo o recientemente celebrado. Su posición, preparada junto a la botella, parece anunciar un momento de encuentro, una conversación agradable o una celebración íntima todavía por comenzar.

A la derecha se encuentra la botella, el elemento de mayor altura y peso visual de la composición. Su cuerpo ancho se estrecha gradualmente hasta formar un cuello largo y elegante que se eleva hacia la parte superior. Esta silueta aporta una marcada verticalidad y equilibra la extensión del sombrero, creando una relación armoniosa entre las formas redondeadas, las líneas rectas y las suaves curvas presentes en la escena.

La botella destaca también por sus diferentes zonas de luz y sombra. Los laterales más oscuros definen su volumen, mientras una franja clara recorre parte de su superficie y sugiere el reflejo de la iluminación ambiental. Estos contrastes permiten percibir la forma del recipiente y le conceden una presencia sólida, aunque visualmente refinada, dentro del conjunto.

Alrededor del cuello aparece una banda oscura con un medallón central que recuerda a un sello ornamental. Este pequeño detalle dirige la mirada hacia la parte superior y refuerza la elegancia del objeto. Más abajo, la etiqueta principal está formada por varias áreas de distinta intensidad, creando una organización visual que enriquece la botella sin competir con la sencillez general de la composición.

La relación entre los tres objetos está cuidadosamente equilibrada. El sombrero introduce una gran forma horizontal y redondeada; la copa ocupa el espacio intermedio con su silueta fina y luminosa; y la botella cierra la escena mediante una presencia vertical, firme y dominante. Esta distribución conduce la mirada de izquierda a derecha y desde la zona inferior hasta la parte superior, generando un recorrido pausado y natural.

El fondo amplio y casi vacío desempeña una función esencial. Su claridad envuelve los objetos en una atmósfera silenciosa y permite que cada contorno sea percibido con nitidez. Al no ofrecer referencias espaciales concretas, la escena adquiere un carácter atemporal: podría corresponder a una mesa en una terraza, al interior de una casa de campo, a una habitación preparada para una celebración o a los instantes previos a una escapada.

La iluminación parece llegar suavemente desde un lateral y modela los objetos sin producir contrastes excesivamente bruscos. Bajo el sombrero y alrededor de la base de la botella aparecen sombras delicadas que los asientan sobre la superficie. Estos matices generan profundidad y transmiten una sensación de calma, como si el tiempo se hubiera detenido durante unos segundos para preservar la intimidad de la escena.

La elección de una gama contenida refuerza el carácter elegante y nostálgico de la obra. Los grises claros, los blancos y las zonas más oscuras se distribuyen de manera equilibrada, haciendo que la atención recaiga sobre las texturas, los volúmenes y las relaciones entre los objetos. Esta sobriedad confiere al conjunto una belleza serena, alejada de cualquier exceso y centrada en la fuerza evocadora de lo cotidiano.

Los elementos representados permiten construir una pequeña historia. El sombrero puede sugerir un día soleado, un jardín, una excursión o un paseo junto al mar, mientras que la botella y la copa remiten a un brindis, un aniversario o un encuentro especial. Juntos evocan una celebración tranquila en la que el lujo no aparece como ostentación, sino como la posibilidad de disfrutar de un instante agradable y conservarlo en la memoria.

También puede percibirse una cierta ausencia humana. No aparece ninguna figura, pero los objetos revelan que alguien ha estado allí o está a punto de llegar. El sombrero parece recién dejado sobre la mesa y la copa espera ser utilizada, convirtiéndose en señales discretas de una presencia invisible. Esta ausencia despierta la imaginación y permite que el espectador complete libremente la escena.

El sombrero funciona como símbolo de libertad, viaje y descanso, mientras la botella y la copa representan celebración, encuentro y disfrute. La unión de estos significados transforma la naturaleza muerta en una evocación de los pequeños placeres de la vida: una tarde luminosa, una conversación íntima, una pausa durante las vacaciones o un brindis compartido lejos de las obligaciones cotidianas.

La composición posee asimismo una atractiva oposición entre lo rústico y lo refinado. La textura orgánica y artesanal del sombrero contrasta con las formas pulidas de la copa y la botella. Sin embargo, ambas dimensiones conviven con naturalidad, sugiriendo una elegancia sencilla en la que el encanto de los materiales cotidianos se une al carácter especial de una celebración.

La escena transmite silencio, pero no soledad. Todo parece preparado para recibir a alguien, abrir la botella y llenar la copa. Este sentido de espera introduce una suave tensión narrativa y hace que los objetos no sean percibidos únicamente por su apariencia, sino también por aquello que anuncian. El momento representado parece situarse justo antes de una experiencia agradable, cuando la expectativa forma todavía parte del placer.

Más allá de su lectura literal, la obra puede interpretarse como una invitación a detenerse y valorar los momentos sencillos. El sombrero recuerda la importancia de salir, respirar y descubrir nuevos lugares; la copa y la botella celebran el encuentro y la alegría compartida. La sencillez del conjunto convierte estos objetos habituales en símbolos de una vida disfrutada con calma, sensibilidad y atención.

En conjunto, la obra ofrece una naturaleza muerta elegante, equilibrada y profundamente evocadora, formada por un sombrero de paja, una copa estilizada y una botella preparada para la celebración. La combinación de formas horizontales y verticales, la delicadeza de las sombras y el amplio fondo luminoso crean una atmósfera de serenidad y expectación. Es una escena que invita a imaginar una jornada soleada, un brindis íntimo o el comienzo de unas vacaciones, transmitiendo descanso, libertad y el placer de disfrutar de los momentos especiales con sencillez.

Datos

Artista
Viçens Alsina (1955)
Se vende con marco
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
El brindis del verano
Técnica
Carboncillo
Firma
Firmado a mano
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
45,5 cm
Ancho
51,5 cm
Estilo
Posimpresionismo
Periodo
1990-2000
Vendido por
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Objetos vendidos
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