Tijs Dragtsma (1992) - Woven Into the Void






Posee una maestría en Cine y Artes Visuales; curador, escritor e investigador con experiencia.
1 € |
|---|
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 137988 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Woven Into the Void, 2026, obra original en técnica mixta de Tijs Dragtsma, firmada, 51 × 51 cm, vendida con marco, directamente del artista.
Descripción del vendedor
ENVÍO DURANTE LAS FIESTAS*
Woven Into the Void comienza desde la nada. Una superficie completamente negra, inmóvil, hasta que algunos rasguños controlados abren un pasaje hacia ella. Líneas finas de luz aparecen donde el vidrio acrílico ha sido alterado, y desde esas líneas se despliega un paisaje entero, plano tras plano que se pliega hacia un único punto lejano.
No hay pigmento aquí, no hay impresión, nada añadido a la superficie. La imagen existe solo porque se ha quitado material. Lo que parece arquitectura, o memoria, o un pasillo a través del espacio, en realidad es solo luz que encuentra las ranuras dejadas atrás, y elige, dependiendo de dónde se esté, revelarlas o dejarlas desaparecer de nuevo.
Desde el otro lado de la sala, la pieza se lee como una única y vasta estructura, un paisaje construido enteramente con geometría y distancia. Acércate y esa estructura se disuelve en un campo de marcas individuales, cada una pequeña, cada una necesaria, ninguna de ellas significando algo por sí sola. El ojo se dirige hacia adentro, hacia ese único punto de fuga donde todo plano parece ponerse de acuerdo para encontrarse.
Ese tirón es el tema real de la obra. Somos atraídos hacia el punto que no podemos alcanzar del todo, el lugar donde las líneas convergen y el espacio llega a su fin. Es una meditación silenciosa sobre la profundidad misma, sobre cuánto puede sugerirse con muy poco, sobre cómo el vacío puede sostener más de lo que una superficie llena podría.
Woven Into the Void continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de un daño controlado de la superficie en lugar de pigmento o impresión. Un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.
"La distancia no está vacía. Es a donde va el ojo para seguir mirando."
Acerca de Art with Scratch
Art with Scratch es un conjunto de obras en las que la imagen no se dibuja, sino que se libera. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra surge a través de innumerables arañazos precisos que capturan la luz y sacan la forma de la oscuridad.
A distancia, la imagen parece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y llena de presencia. Sin embargo, de cerca, la obra se disuelve en miles de marcas individuales. Fina, frágil y casi ligera. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el conjunto.
La luz es lo que da vida a esta obra. La superficie negra absorbe, mientras que las líneas rayadas reflejan. A medida que la luz se desplaza por la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo, la figura queda clara y definida. Desde otro, se suaviza, se retrae, casi desaparece en la oscuridad de la que vino. Bajo un foco de luz concentrado, el contraste se acentúa y la imagen adquiere una cualidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace tan poderosa a este medio es su quieta tensión. El acto de rascar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es áspero. Es íntimo, atmosférico y vivo con movimiento. La dureza se transforma en suavidad. La destrucción se convierte en creación. La ausencia se convierte en presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca está totalmente fijada. A través de la interacción de la línea, la luz y la sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece adelantar un paso fuera del negro. En otros, retrocede, dejando solo un susurro de forma. Es dentro de ese movimiento, entre la visibilidad y la desaparición, que la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida tranquila. Cada rasguño contiene un momento, un aliento, un gesto. Juntos forman no solo una imagen, sino una presencia, una que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Acerca del artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo de descubrimiento en evolución donde el material, la estructura, la luz y la emoción se fusionan.
Mi trabajo suele comenzar con una pregunta simple. ¿Cómo puede un material hablar de una nueva manera? ¿Cómo puede la dureza volverse intimidad? ¿Cómo puede la precisión crear emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunas obras se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otras emergen a través de la ausencia, la sombra, el reflejo o la tensión. Lo que las une es un compromiso compartido con la originalidad, la claridad y la presencia emocional.
Me fascinan los contrastes. Entre fuerza y fragilidad. Entre control y sentimiento. Entre lo que es visible y lo que se deja a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente hacer una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se unen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución formado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear trabajo que se sienta distintivo, intencional y vivo.
*Todas las compras pagadas entre el 3 de agosto y el 16 de agosto no se enviarán dentro de los tres días hábiles habituales debido a mis vacaciones.
Estas compras serán cuidadosamente empaquetadas y enviadas entre el 17 de agosto y el 23 de agosto como máximo. Después de su compra, lo mantendré informado personalmente sobre la fecha estimada de envío.
Gracias por su comprensión.
ENVÍO DURANTE LAS FIESTAS*
Woven Into the Void comienza desde la nada. Una superficie completamente negra, inmóvil, hasta que algunos rasguños controlados abren un pasaje hacia ella. Líneas finas de luz aparecen donde el vidrio acrílico ha sido alterado, y desde esas líneas se despliega un paisaje entero, plano tras plano que se pliega hacia un único punto lejano.
No hay pigmento aquí, no hay impresión, nada añadido a la superficie. La imagen existe solo porque se ha quitado material. Lo que parece arquitectura, o memoria, o un pasillo a través del espacio, en realidad es solo luz que encuentra las ranuras dejadas atrás, y elige, dependiendo de dónde se esté, revelarlas o dejarlas desaparecer de nuevo.
Desde el otro lado de la sala, la pieza se lee como una única y vasta estructura, un paisaje construido enteramente con geometría y distancia. Acércate y esa estructura se disuelve en un campo de marcas individuales, cada una pequeña, cada una necesaria, ninguna de ellas significando algo por sí sola. El ojo se dirige hacia adentro, hacia ese único punto de fuga donde todo plano parece ponerse de acuerdo para encontrarse.
Ese tirón es el tema real de la obra. Somos atraídos hacia el punto que no podemos alcanzar del todo, el lugar donde las líneas convergen y el espacio llega a su fin. Es una meditación silenciosa sobre la profundidad misma, sobre cuánto puede sugerirse con muy poco, sobre cómo el vacío puede sostener más de lo que una superficie llena podría.
Woven Into the Void continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de un daño controlado de la superficie en lugar de pigmento o impresión. Un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.
"La distancia no está vacía. Es a donde va el ojo para seguir mirando."
Acerca de Art with Scratch
Art with Scratch es un conjunto de obras en las que la imagen no se dibuja, sino que se libera. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra surge a través de innumerables arañazos precisos que capturan la luz y sacan la forma de la oscuridad.
A distancia, la imagen parece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y llena de presencia. Sin embargo, de cerca, la obra se disuelve en miles de marcas individuales. Fina, frágil y casi ligera. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el conjunto.
La luz es lo que da vida a esta obra. La superficie negra absorbe, mientras que las líneas rayadas reflejan. A medida que la luz se desplaza por la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo, la figura queda clara y definida. Desde otro, se suaviza, se retrae, casi desaparece en la oscuridad de la que vino. Bajo un foco de luz concentrado, el contraste se acentúa y la imagen adquiere una cualidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace tan poderosa a este medio es su quieta tensión. El acto de rascar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es áspero. Es íntimo, atmosférico y vivo con movimiento. La dureza se transforma en suavidad. La destrucción se convierte en creación. La ausencia se convierte en presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca está totalmente fijada. A través de la interacción de la línea, la luz y la sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece adelantar un paso fuera del negro. En otros, retrocede, dejando solo un susurro de forma. Es dentro de ese movimiento, entre la visibilidad y la desaparición, que la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida tranquila. Cada rasguño contiene un momento, un aliento, un gesto. Juntos forman no solo una imagen, sino una presencia, una que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Acerca del artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo de descubrimiento en evolución donde el material, la estructura, la luz y la emoción se fusionan.
Mi trabajo suele comenzar con una pregunta simple. ¿Cómo puede un material hablar de una nueva manera? ¿Cómo puede la dureza volverse intimidad? ¿Cómo puede la precisión crear emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunas obras se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otras emergen a través de la ausencia, la sombra, el reflejo o la tensión. Lo que las une es un compromiso compartido con la originalidad, la claridad y la presencia emocional.
Me fascinan los contrastes. Entre fuerza y fragilidad. Entre control y sentimiento. Entre lo que es visible y lo que se deja a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente hacer una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se unen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución formado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear trabajo que se sienta distintivo, intencional y vivo.
*Todas las compras pagadas entre el 3 de agosto y el 16 de agosto no se enviarán dentro de los tres días hábiles habituales debido a mis vacaciones.
Estas compras serán cuidadosamente empaquetadas y enviadas entre el 17 de agosto y el 23 de agosto como máximo. Después de su compra, lo mantendré informado personalmente sobre la fecha estimada de envío.
Gracias por su comprensión.
