Mask - Costa de Marfil (Sin precio de reserva)





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Martillo de gong sinififou, de madera, Costa de Marfil, cultura sinififou, alto 27 cm, ancho 9 cm, en buen estado con ligeras desgaste y manchas por la edad.
Descripción del vendedor
Marteau de Gong sinififou
Categorías
Marteau de Gong sinififou
Descripción
Altura: 27 cm
Entre los sinififou, existen varias técnicas de adivinación, algunas simples por el material empleado, aunque complejas para el análisis, como el « lanzamiento de cordones ». Pero, en el plano de la teatralidad y de la creación plástica, la más espectacular hace intervenir a unos adivinos-danzantes, los komyenfwé, que, poseídos por genios de la naturaleza, sirven de intermediarios entre los espíritus y el mundo del pueblo. A estos también se les llama awèfwè (« seres de las fronteras », las que separan lo visible de lo invisible).
Durante sus ceremonias de trance, cuando los espíritus que les habitan hablan por medio de ellos, se sirven de instrumentos rituales, platos de tierra, sonajeros en forma de calabaza, y sobre todo gongs de metal que golpean para « despertar » a los genios, hacerlos surgir de la selva y de su sopor, con la ayuda, milagro del arte, de un martillo de madera decorado. Estos objetos se llaman lawlé waka. Cuanto más célebre es el adivino, más elaborado está su material religioso, como lo atestiguan algunos objetos sinififou cenifo de Costa de Marfil
Marteau de Gong sinififou
Categorías
Marteau de Gong sinififou
Descripción
Altura: 27 cm
Entre los sinififou, existen varias técnicas de adivinación, algunas simples por el material empleado, aunque complejas para el análisis, como el « lanzamiento de cordones ». Pero, en el plano de la teatralidad y de la creación plástica, la más espectacular hace intervenir a unos adivinos-danzantes, los komyenfwé, que, poseídos por genios de la naturaleza, sirven de intermediarios entre los espíritus y el mundo del pueblo. A estos también se les llama awèfwè (« seres de las fronteras », las que separan lo visible de lo invisible).
Durante sus ceremonias de trance, cuando los espíritus que les habitan hablan por medio de ellos, se sirven de instrumentos rituales, platos de tierra, sonajeros en forma de calabaza, y sobre todo gongs de metal que golpean para « despertar » a los genios, hacerlos surgir de la selva y de su sopor, con la ayuda, milagro del arte, de un martillo de madera decorado. Estos objetos se llaman lawlé waka. Cuanto más célebre es el adivino, más elaborado está su material religioso, como lo atestiguan algunos objetos sinififou cenifo de Costa de Marfil

