"MONTIEL"(1985) - "FOTOGRAMA"





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El artista MONTIEL (nacido en 1985) presenta FOTOGRAMA, una pintura acrílica contemporánea original de 2026, firmada a mano, de 73 cm por 92 cm, en excelente estado, que representa la Naturaleza, elaborada en España y vendida directamente por el artista.
Descripción del vendedor
Fotograma presenta el cuerpo del pez como una imagen detenida, un instante suspendido entre lo natural y lo construido. La obra parte de una figura reconocible, pero la descompone visualmente mediante fragmentos, texturas, líneas y formas geométricas que parecen pertenecer a diferentes momentos de una misma imagen.
El título hace referencia al fotograma como unidad mínima de una secuencia visual: una imagen fija que contiene la posibilidad de movimiento. En esta obra, el pez parece haber quedado detenido en un instante determinado, como si fuera un fragmento extraído de una película o de una memoria. Sus diferentes planos y materiales sugieren que aquello que vemos no es una representación estática, sino el registro de un proceso, de un movimiento que ha quedado interrumpido.
La fragmentación de la anatomía genera una tensión entre continuidad y ruptura. Las aletas, las escamas y las estructuras internas se reorganizan en una composición donde cada elemento funciona como parte de una imagen mayor. Las zonas geométricas introducen una dimensión casi cinematográfica: el cuerpo parece atravesado por diferentes tiempos, encuadres o momentos superpuestos.
El contraste entre los tonos cálidos del fondo y los azules, ocres, blancos y negros de la figura refuerza esta sensación de imagen revelada, intervenida y detenida. El pez deja de ser únicamente un animal para convertirse en una especie de registro visual: un instante que conserva las huellas de lo que ocurrió antes y de lo que podría suceder después.
Fotograma plantea, así, una reflexión sobre el tiempo, la memoria y la imagen como fragmento. Cada parte del pez funciona como una huella de un movimiento que ya no podemos ver. La obra congela un instante, pero al mismo tiempo deja abierta la posibilidad de imaginar aquello que sucedió antes y aquello que continuará después de ese momento suspendido.
Fotograma presenta el cuerpo del pez como una imagen detenida, un instante suspendido entre lo natural y lo construido. La obra parte de una figura reconocible, pero la descompone visualmente mediante fragmentos, texturas, líneas y formas geométricas que parecen pertenecer a diferentes momentos de una misma imagen.
El título hace referencia al fotograma como unidad mínima de una secuencia visual: una imagen fija que contiene la posibilidad de movimiento. En esta obra, el pez parece haber quedado detenido en un instante determinado, como si fuera un fragmento extraído de una película o de una memoria. Sus diferentes planos y materiales sugieren que aquello que vemos no es una representación estática, sino el registro de un proceso, de un movimiento que ha quedado interrumpido.
La fragmentación de la anatomía genera una tensión entre continuidad y ruptura. Las aletas, las escamas y las estructuras internas se reorganizan en una composición donde cada elemento funciona como parte de una imagen mayor. Las zonas geométricas introducen una dimensión casi cinematográfica: el cuerpo parece atravesado por diferentes tiempos, encuadres o momentos superpuestos.
El contraste entre los tonos cálidos del fondo y los azules, ocres, blancos y negros de la figura refuerza esta sensación de imagen revelada, intervenida y detenida. El pez deja de ser únicamente un animal para convertirse en una especie de registro visual: un instante que conserva las huellas de lo que ocurrió antes y de lo que podría suceder después.
Fotograma plantea, así, una reflexión sobre el tiempo, la memoria y la imagen como fragmento. Cada parte del pez funciona como una huella de un movimiento que ya no podemos ver. La obra congela un instante, pero al mismo tiempo deja abierta la posibilidad de imaginar aquello que sucedió antes y aquello que continuará después de ese momento suspendido.

