Antonio Nasuto - Volti rivolti





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 139016 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Antonio Nasuto, Volti rivolti, pintura al óleo 80 × 60 cm, firmado a mano, edición original, 2026, desnudo, arte conceptual italiana, vendida directamente por el artista.
Descripción del vendedor
Antonio Nasuto se gradúa en Arquitectura en la Universidad de Nápoles, donde posteriormente obtiene una especialización de tres años en Diseño. Esta formación multidisciplinar influye de manera determinante en su lenguaje visual, caracterizado por el rigor compositivo y la atención a la estructura de la imagen.
Actualmente es profesor de Anatomía Artística en la Accademia de Belle Arti de Foggia, acompañando a la labor docente una constante investigación pictórica centrada en el cuerpo humano y en la dimensión narrativa de la figura.
Exhibe en exposiciones personales y colectivas a nivel nacional e internacional. Entre las principales: las exposiciones personales en el Palazzetto dell’Arte de Foggia (2002, 2003), la exposición colectiva dedicada a P. P. Pasolini en Tribunale della Dogana de Foggia (2007), 150 Souvenirs d’Italie en la Galería de Arte Moderna y Contemporánea “Atelier degli Artisti” de Roma (2011), Il filo di Arianna. Labirinto fisico e mentale en el Palazzo delle Arti Beltrani de Trani (2011), la exposición personal en el Palazzo Ducale Paternò Caracciolo de Pietramelara (2013) y L’ospite inatteso en Villetta Barrea (2016).
Con «Volti rivolti» Antonio Nasuto parece iniciar, o hacer más explícita, una investigación que recorre desde hace tiempo su pintura: la de la figura humana captada en el momento en que aparta el rostro de la mirada. No es una simple elección compositiva. Privando al cuerpo de la posibilidad de ser reconocido a través del rostro, el artista desplaza la atención hacia la postura, la piel, la tensión muscular, el gesto y, sobre todo, hacia la dirección de la mirada que, si bien no es visible, se va evocando continuamente.
En el cuadro, una mujer desnuda aparece de espaldas, inmersa en una luz cálida que modela con precisión la espalda y transforma la anatomía en una superficie emocional. La cabeza ligeramente girada parece sugerir un posible regreso de la mirada, pero el rostro permanece inaccesible. Es precisamente esta suspensión entre mostrarse y apartarse lo que genera la tensión de la obra.
El título Volti rivolti introduce, además, un refinado juego lingüístico: volti evoca el rostro como lugar de la identidad, mientras rivolti indica una orientación, un movimiento hacia algo o alguien. La pintura parece así interrogar no tanto aquello que la figura muestra, sino aquello que decide no mostrar.
La pintura encuentra significativas correspondencias en otras obras de Nasuto, en las que el cuerpo visto de espaldas se convierte en dispositivo narrativo: desde la figura contigua al maniquí de Seven redhearts, donde el cuerpo real y el artificial parecen enfrentarse a través de su distinta identidad, hasta la figura de Esperando Katrina, inmersa en un paisaje y volcada hacia un horizonte que no podemos compartir. También en obras como El pecado más tonto del diablo es la vanidad, el rostro y la corporeidad se convierten en elementos de un relato más amplio, en el que la identidad nunca está completamente disponible para el espectador.
Volti rivolti puede leerse así como el título de una serie más que de una sola pintura: una secuencia de cuerpos que, al volverse, parecen sustraerse a nuestra curiosidad y justamente por eso terminan por contar algo más profundo. El rostro desaparece, pero permanece la persona; la identidad no se muestra, se imagina.
Antonio Nasuto se gradúa en Arquitectura en la Universidad de Nápoles, donde posteriormente obtiene una especialización de tres años en Diseño. Esta formación multidisciplinar influye de manera determinante en su lenguaje visual, caracterizado por el rigor compositivo y la atención a la estructura de la imagen.
Actualmente es profesor de Anatomía Artística en la Accademia de Belle Arti de Foggia, acompañando a la labor docente una constante investigación pictórica centrada en el cuerpo humano y en la dimensión narrativa de la figura.
Exhibe en exposiciones personales y colectivas a nivel nacional e internacional. Entre las principales: las exposiciones personales en el Palazzetto dell’Arte de Foggia (2002, 2003), la exposición colectiva dedicada a P. P. Pasolini en Tribunale della Dogana de Foggia (2007), 150 Souvenirs d’Italie en la Galería de Arte Moderna y Contemporánea “Atelier degli Artisti” de Roma (2011), Il filo di Arianna. Labirinto fisico e mentale en el Palazzo delle Arti Beltrani de Trani (2011), la exposición personal en el Palazzo Ducale Paternò Caracciolo de Pietramelara (2013) y L’ospite inatteso en Villetta Barrea (2016).
Con «Volti rivolti» Antonio Nasuto parece iniciar, o hacer más explícita, una investigación que recorre desde hace tiempo su pintura: la de la figura humana captada en el momento en que aparta el rostro de la mirada. No es una simple elección compositiva. Privando al cuerpo de la posibilidad de ser reconocido a través del rostro, el artista desplaza la atención hacia la postura, la piel, la tensión muscular, el gesto y, sobre todo, hacia la dirección de la mirada que, si bien no es visible, se va evocando continuamente.
En el cuadro, una mujer desnuda aparece de espaldas, inmersa en una luz cálida que modela con precisión la espalda y transforma la anatomía en una superficie emocional. La cabeza ligeramente girada parece sugerir un posible regreso de la mirada, pero el rostro permanece inaccesible. Es precisamente esta suspensión entre mostrarse y apartarse lo que genera la tensión de la obra.
El título Volti rivolti introduce, además, un refinado juego lingüístico: volti evoca el rostro como lugar de la identidad, mientras rivolti indica una orientación, un movimiento hacia algo o alguien. La pintura parece así interrogar no tanto aquello que la figura muestra, sino aquello que decide no mostrar.
La pintura encuentra significativas correspondencias en otras obras de Nasuto, en las que el cuerpo visto de espaldas se convierte en dispositivo narrativo: desde la figura contigua al maniquí de Seven redhearts, donde el cuerpo real y el artificial parecen enfrentarse a través de su distinta identidad, hasta la figura de Esperando Katrina, inmersa en un paisaje y volcada hacia un horizonte que no podemos compartir. También en obras como El pecado más tonto del diablo es la vanidad, el rostro y la corporeidad se convierten en elementos de un relato más amplio, en el que la identidad nunca está completamente disponible para el espectador.
Volti rivolti puede leerse así como el título de una serie más que de una sola pintura: una secuencia de cuerpos que, al volverse, parecen sustraerse a nuestra curiosidad y justamente por eso terminan por contar algo más profundo. El rostro desaparece, pero permanece la persona; la identidad no se muestra, se imagina.

