STRINK - SUGAR DADDY






Tiene una licenciatura en historia del arte y una maestría en gestión artística y cultural.
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SUGAR DADDY es una obra original de street art en técnicas mixtas de STRINK, creada en 2026 sobre un bloque de hormigón hecho a mano, con una altura de 22 cm y anchura de 15 cm, peso 2000 g, firmada a mano, en excelente estado, originaria de Francia y vendida directamente por el artista, con técnicas de spray, stencil, collage y rotulador
Descripción del vendedor
Obra en 3D realizada sobre un bloque de hormigón moldeado a mano por el propio artista.
Cada pieza está vertida, trabajada y texturizada artesanalmente a partir de aproximadamente 2 kg de hormigón, dando lugar a un soporte toscо, mineral y profundamente urbano. Dimensiones: alrededor de 22 × 15 cm.
Pensada como un fragmento de pared desprendido de la ciudad, esta obra puede instalarse libremente: sobre una mesa, un escritorio, una estantería, una biblioteca o en una vitrina. Se integra en cualquier espacio aportando una presencia fuerte y contemporánea.
La intención es clara: recrear el espíritu del street art pintado directamente en la pared. El hormigón, materia industrial y fría, se convierte aquí en lienzo de expresión. No se trata solo de un soporte, sino de un trozo de arquitectura urbana transformado en obra de arte.
Cada paso está pensado para conservar la potencia visual de los graffiti mientras se inscribe en un objeto de arte duradero.
La aspereza del hormigón, sus rugosidades naturales y sus microimperfecciones contribuyen a su autenticidad. Ninguna superficie es idéntica, cada creación posee su propia textura, su propia vibración.
Entre escultura y arte urbano contemporáneo, esta pieza excepcional captura la energía cruda de la pared de la ciudad en un formato íntimo y coleccionable.
Strink, no es solo un nombre: es un manifiesto.
Street + Ink.
Porque la calle es su estudio, y la tinta su lenguaje.
Nacido en la periferia de las grandes ciudades, Strink crece allí donde los discursos oficiales no llegan, pero donde las paredes hablan en voz alta. Donde los plantillos sustituyen a las pancartas, y donde el arte se convierte en la última forma de verdad. Desde la adolescencia comprende que su arma será la imagen. Pero no cualquier imagen: una imagen que piensa, que cuestiona, que inquieta.
“Yo no uso el arte para huir del mundo, lo uso para mirarlo directamente a los ojos.”
Impulsado por esa urgencia de decir, se formó en el diseño gráfico, el arte visual y la comunicación de impacto.
Cada obra es un cortocircuito visual.
Un choque entre lo que creemos y lo que vivimos.
Un mundo aseptizado confrontado con su propia incoherencia.
Su objetivo no es embellecer la realidad, sino fisurarla.
Ofrecer una nueva perspectiva donde solo se veía una fachada.
Hacer aparecer aquello que se negaba a ver.
Y siempre, con una estética radical: negro y blanco tajantes, colores vivos como alarmas, líneas claras como consignas.
Trabaja en la calle, sobre lienzo, o en edición limitada.
Pero siempre con la misma intención:
desencadenar una toma de conciencia, aunque sea breve, aunque sea silenciosa.
#freshtalent #streetart #graffiti
El vendedor y su historia
Obra en 3D realizada sobre un bloque de hormigón moldeado a mano por el propio artista.
Cada pieza está vertida, trabajada y texturizada artesanalmente a partir de aproximadamente 2 kg de hormigón, dando lugar a un soporte toscо, mineral y profundamente urbano. Dimensiones: alrededor de 22 × 15 cm.
Pensada como un fragmento de pared desprendido de la ciudad, esta obra puede instalarse libremente: sobre una mesa, un escritorio, una estantería, una biblioteca o en una vitrina. Se integra en cualquier espacio aportando una presencia fuerte y contemporánea.
La intención es clara: recrear el espíritu del street art pintado directamente en la pared. El hormigón, materia industrial y fría, se convierte aquí en lienzo de expresión. No se trata solo de un soporte, sino de un trozo de arquitectura urbana transformado en obra de arte.
Cada paso está pensado para conservar la potencia visual de los graffiti mientras se inscribe en un objeto de arte duradero.
La aspereza del hormigón, sus rugosidades naturales y sus microimperfecciones contribuyen a su autenticidad. Ninguna superficie es idéntica, cada creación posee su propia textura, su propia vibración.
Entre escultura y arte urbano contemporáneo, esta pieza excepcional captura la energía cruda de la pared de la ciudad en un formato íntimo y coleccionable.
Strink, no es solo un nombre: es un manifiesto.
Street + Ink.
Porque la calle es su estudio, y la tinta su lenguaje.
Nacido en la periferia de las grandes ciudades, Strink crece allí donde los discursos oficiales no llegan, pero donde las paredes hablan en voz alta. Donde los plantillos sustituyen a las pancartas, y donde el arte se convierte en la última forma de verdad. Desde la adolescencia comprende que su arma será la imagen. Pero no cualquier imagen: una imagen que piensa, que cuestiona, que inquieta.
“Yo no uso el arte para huir del mundo, lo uso para mirarlo directamente a los ojos.”
Impulsado por esa urgencia de decir, se formó en el diseño gráfico, el arte visual y la comunicación de impacto.
Cada obra es un cortocircuito visual.
Un choque entre lo que creemos y lo que vivimos.
Un mundo aseptizado confrontado con su propia incoherencia.
Su objetivo no es embellecer la realidad, sino fisurarla.
Ofrecer una nueva perspectiva donde solo se veía una fachada.
Hacer aparecer aquello que se negaba a ver.
Y siempre, con una estética radical: negro y blanco tajantes, colores vivos como alarmas, líneas claras como consignas.
Trabaja en la calle, sobre lienzo, o en edición limitada.
Pero siempre con la misma intención:
desencadenar una toma de conciencia, aunque sea breve, aunque sea silenciosa.
#freshtalent #streetart #graffiti
