Gianfranco Zenerato - ICON

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Giulia Resti
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Gianfranco Zenerato presenta ICON, una obra original de 2025 pintada a mano con acrílico multicolor, 39x44 cm, vendida con marco y creada directamente por el artista.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

OPORTUNIDADES PARA COLLECTORES E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más apreciados y en rápido crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 220 obras vendidas
- 100% comentarios positivos
- 87 reseñas certificadas

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y eventos artísticos
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus cuadros forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional por su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de renombre, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y muchos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionable.

✓ No es una simple decoración
Cada obra nace de un recorrido de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa obtener un trabajo original creado por un artista con una larga trayectoria documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para admirarse hoy, sino para mantener a lo largo del tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable.

Certificado de Archivo Internacional - Certificado de autenticidad - Expediente que contiene la trayectoria profesional del artista
Pieza única pintada 100% a mano - dimensiones totales incl. marco 39x44x3cm - acrílico y pigmentos metálicos - 2025
Lista para ser colgada - Espléndido marco barroco de madera de alta calidad preparado artesanalmente

ICON es más que una obra: es un arquetipo visual, una reliquia contemporánea que transforma el ratón - objeto cotidiano - en símbolo sagrado, en tótem de nuestro tiempo.
En el fondo profundo del terciopelo negro, los colores acrílicos y luminiscentes explotan como impulsos eléctricos, señales entre mente y máquina.
Cada gesto es tensión entre instinto y control, entre caos y forma, entre humano y digital.
La obra no describe, evoca. No representa, transmite. Aquí, la materia se convierte en lenguaje y el objeto se transfigura en icono.
Adquirir ICON significa entrar en contacto con un símbolo magnético y vivo.
Es una obra que no se contempla, sino que se experimenta. No se posee, sino que te posee.
Quien la elige realiza un gesto radical: toma un fragmento de presente y lo transforma en memoria viva.
ICON te mira. Te llama. Te acoge.

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, gestiones aduaneras, etc.), conllevan costes adicionales ya incluidos en los gastos de envío indicados en la inserción.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por la comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas de las incontables reseñas de conocidos expertos del ámbito artístico:

Gianfranco Zenerato entra dentro de esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, al contrario Zenerato es portador de un adusto aviso, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la investigación con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe en esta imagen emblemática una invitación casi a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas rompe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos distrae del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante pero explícito, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas atestigua la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones semióticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es exacto, pues no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nuestra familia, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Esta pintura de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurada, finamente y rico en detalles, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien indaga estos mensajes le queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. De hecho, juega con símbolos y alusiones y se divierte confundiendo las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entrelazado de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con una gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para volver a encontrarnos con los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y colores. Con intuición fulminante une pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Empuja al pintor a identificar un nuevo universo visual, a sondear los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánta ciudadanía aún tiene la pintura hoy en día, en medio de tanto ruido. La creatividad del artista insiste entonces —gracias también a las cromías brillantes— en que el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a emprender con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado con los años a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que se desprende de los elementos dispuestos sobre la tela que rodean su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está por expirar, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Ulises viaja en esta dimensión temporal, buscando las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista encara el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que ha creado, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicitad, en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para reencontrarnos y la figura femenina se convierte en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "parto" contienen ambos el concepto de separación y desapego y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este rimando temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro, solo nos queda volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y post-tecnológico nos deshumanice.
Cada viaje sitúa en el mismo plano racionalidad y emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y adquieren significados diferentes.
Ir hacia el futuro se vuelve un desafío, captado en la mirada femenina, pero también un peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir debe enfrentar la separación de uno mismo, de los viejos hábitos, roles y certezas. Partir es, de todos modos, libertad y aunque esta sea limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrifuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia la que se va, mientras el núcleo de la contracción es la dirección desde la que se viene y en las obras de Zenerato se tiene esa sensación de procedencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón de la marcha, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada está, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina está casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una desolada resignación a la pérdida de lazo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas, en algunos casos, casi desaparecen y quedan sobrepasados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de ese futuro, que avanza de forma peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso las ilusiones son reales.
Con Gianfranco Zenerato realmente tenemos la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá reflejado a sí mismo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos tal vez nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perdernos y luego reencontrarnos, tomando conciencia de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del passatismo clásico con un lenguaje de pre-abstractión figurativa, en el telón de su cosmos historizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su docta técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo de ese color, rico en nitidez y en pureza timbrica, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de fines de siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggescas ... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Profesor Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada, según cada ocasión al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo ello armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera que parezca que nunca se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la contundente frase de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influir por las corrientes y los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como también sostenía Giorgio Morandi “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por lo tanto para ser original habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no para todos, cada uno, por tanto, tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo no perciben, consiguen transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de un gesto, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien recuerda a maestros pasados, demuestra que el artista ha sabido aprovechar las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Ramas de flores y de frutos maduros y exuberantes, apoyados sobre altos muros de mármol desgastados por los años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la modernidad cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en el anillo de conexión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al atardecer cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con aún más vigor aquello que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que oscila entre rojo, amarillo, verde y todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque creador de un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito de él o juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall'olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

OPORTUNIDADES PARA COLLECTORES E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más apreciados y en rápido crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 220 obras vendidas
- 100% comentarios positivos
- 87 reseñas certificadas

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y eventos artísticos
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus cuadros forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional por su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de renombre, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y muchos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionable.

✓ No es una simple decoración
Cada obra nace de un recorrido de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa obtener un trabajo original creado por un artista con una larga trayectoria documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para admirarse hoy, sino para mantener a lo largo del tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable.

Certificado de Archivo Internacional - Certificado de autenticidad - Expediente que contiene la trayectoria profesional del artista
Pieza única pintada 100% a mano - dimensiones totales incl. marco 39x44x3cm - acrílico y pigmentos metálicos - 2025
Lista para ser colgada - Espléndido marco barroco de madera de alta calidad preparado artesanalmente

ICON es más que una obra: es un arquetipo visual, una reliquia contemporánea que transforma el ratón - objeto cotidiano - en símbolo sagrado, en tótem de nuestro tiempo.
En el fondo profundo del terciopelo negro, los colores acrílicos y luminiscentes explotan como impulsos eléctricos, señales entre mente y máquina.
Cada gesto es tensión entre instinto y control, entre caos y forma, entre humano y digital.
La obra no describe, evoca. No representa, transmite. Aquí, la materia se convierte en lenguaje y el objeto se transfigura en icono.
Adquirir ICON significa entrar en contacto con un símbolo magnético y vivo.
Es una obra que no se contempla, sino que se experimenta. No se posee, sino que te posee.
Quien la elige realiza un gesto radical: toma un fragmento de presente y lo transforma en memoria viva.
ICON te mira. Te llama. Te acoge.

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, gestiones aduaneras, etc.), conllevan costes adicionales ya incluidos en los gastos de envío indicados en la inserción.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por la comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas de las incontables reseñas de conocidos expertos del ámbito artístico:

Gianfranco Zenerato entra dentro de esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, al contrario Zenerato es portador de un adusto aviso, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la investigación con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe en esta imagen emblemática una invitación casi a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas rompe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos distrae del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante pero explícito, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas atestigua la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones semióticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es exacto, pues no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nuestra familia, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Esta pintura de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurada, finamente y rico en detalles, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien indaga estos mensajes le queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. De hecho, juega con símbolos y alusiones y se divierte confundiendo las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entrelazado de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con una gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para volver a encontrarnos con los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y colores. Con intuición fulminante une pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Empuja al pintor a identificar un nuevo universo visual, a sondear los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánta ciudadanía aún tiene la pintura hoy en día, en medio de tanto ruido. La creatividad del artista insiste entonces —gracias también a las cromías brillantes— en que el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a emprender con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado con los años a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que se desprende de los elementos dispuestos sobre la tela que rodean su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está por expirar, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Ulises viaja en esta dimensión temporal, buscando las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista encara el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que ha creado, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicitad, en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para reencontrarnos y la figura femenina se convierte en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "parto" contienen ambos el concepto de separación y desapego y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este rimando temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro, solo nos queda volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y post-tecnológico nos deshumanice.
Cada viaje sitúa en el mismo plano racionalidad y emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y adquieren significados diferentes.
Ir hacia el futuro se vuelve un desafío, captado en la mirada femenina, pero también un peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir debe enfrentar la separación de uno mismo, de los viejos hábitos, roles y certezas. Partir es, de todos modos, libertad y aunque esta sea limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrifuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia la que se va, mientras el núcleo de la contracción es la dirección desde la que se viene y en las obras de Zenerato se tiene esa sensación de procedencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón de la marcha, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada está, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina está casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una desolada resignación a la pérdida de lazo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas, en algunos casos, casi desaparecen y quedan sobrepasados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de ese futuro, que avanza de forma peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso las ilusiones son reales.
Con Gianfranco Zenerato realmente tenemos la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá reflejado a sí mismo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos tal vez nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perdernos y luego reencontrarnos, tomando conciencia de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del passatismo clásico con un lenguaje de pre-abstractión figurativa, en el telón de su cosmos historizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su docta técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo de ese color, rico en nitidez y en pureza timbrica, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de fines de siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggescas ... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Profesor Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada, según cada ocasión al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo ello armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera que parezca que nunca se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la contundente frase de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influir por las corrientes y los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como también sostenía Giorgio Morandi “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por lo tanto para ser original habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no para todos, cada uno, por tanto, tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo no perciben, consiguen transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de un gesto, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien recuerda a maestros pasados, demuestra que el artista ha sabido aprovechar las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Ramas de flores y de frutos maduros y exuberantes, apoyados sobre altos muros de mármol desgastados por los años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la modernidad cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en el anillo de conexión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al atardecer cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con aún más vigor aquello que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que oscila entre rojo, amarillo, verde y todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque creador de un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito de él o juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall'olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
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Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
ICON
Técnica
Pintura acrílica
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Año
2025
Estado
En excelente estado
Color
Multicolor
Alto
44 cm
Ancho
39 cm
Estilo
Abstracto
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
220
Objetos vendidos
100%
pro

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