Gianfranco Zenerato - ICON

06
días
06
horas
24
minutos
24
segundos
Empezar a pujar
€ 1
Precio de reserva no alcanzado
Giulia Resti
Experto
Estimación según precios en galerías  € 1.800 - € 2.200
No hay ninguna puja

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 139958 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

Gianfranco Zenerato ICON, 49×39 cm pintura acrílica sobre lienzo, edición original, enmarcada, firmada a mano, 2026, en excelentes condiciones.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más apreciados y en mayor crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 220 obras vendidas
- 100% de comentarios positivos
- 87 reseñas certificadas

Estimados Coleccionistas,
en caso de que se encuentren de vacaciones o temporalmente ausentes, les invito a ponerse en contacto conmigo para acordar juntos la programación de la entrega del lote adquirido. Estaré encantado de adaptarme a sus necesidades organizativas, para que la entrega se realice en los tiempos y modos que les resulten más cómodos.

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO sobre lienzo
Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y su calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus pinturas forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional hacia su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de renombre, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención al detalle, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionable.

✓ No es solo una simple decoración
Cada obra nace de un recorrido de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa poseer un trabajo original creado por un artista con una larga trayectoria documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable.

"ICON" es una reflexión visual sobre la sacralidad de la tecnología. El objeto cotidiano, un ratón, es sublimado a reliquia del pensamiento digital, centro de una energía cromática que vibra como un aura. La materia pictórica se convierte en lenguaje del flujo informático, traduciendo el gesto mecánico en percepción interior. El artista transforma la funcionalidad en símbolo, devolviendo al presente una imagen de culto: la ícono de nuestro tiempo conectado.
Poseer ICON significa custodiar un fragmento de la contemporaneidad más auténtica: una obra que une estética, reflexión y memoria tecnológica. Un cuadro destinado a convertirse en testimonio de nuestro paso del hombre analógico al hombre digital.

Certificado de archivo Internacional
Pieza única 100% PINTADA A MANO - dimensiones totales con marco 39x49x3cm - acrílico, arena y barnices luminosos sobre lienzo - 2024
Lista para ser colgada - Espléndido marco barroco en madera de alta calidad preparado artesanalmente

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Las entregas a países extracomunitarios son posibles, pero debido a las complejas formalidades burocráticas (autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), conllevan costes adicionales ya incluidos en los gastos de envío indicados en la publicación.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos que lo habitual.
Gracias por su comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relieve en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas críticas de reconocidos expertos del sector:

Gianfranco Zenerato entra en esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, al contrario Zenerato es portador de una estremecedora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe al contemplar esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven mujer. La classicidad de estas imágenes silenciosas rompe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el mundo contemporáneo, que nos distrae del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante pero explícito, el diálogo entre simplicidad cromática y armonía de las formas testemunha la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones señaladas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir al juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es correcto, ya que no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Esta pintura de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurada, finamente y ricamente articulada, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien escudriñe estos mensajes le queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. Él juega con símbolos y remisiones y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que puede ser el entrelazo de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con enorme capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacer que volvamos a encontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, por una búsqueda allusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, sondar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto ruido— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista reitera entonces —gracias también a sus cromatismos estridentes— cómo el enfoque ligado al género aún tiene plenos derechos en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que trasluce de los elementos puestos en la tela que rodean su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está a punto de caducar, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no cortar el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco, como un Ulises, viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos moldean, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro el hombre-artista encara el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo ha creado, ese mundo tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "parir" contienen ambas el concepto de separación y despegue y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remate temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira hacia el futuro solo nos queda volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que nos deshumanice el mundo tecnológico y pos tecnológico.
Cada viaje coloca al mismo plano la racionalidad y las emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Avanzar hacia el futuro se convierte en desafío, captado en la mirada femenina, pero también en peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partiendo se debe afrontar la separación del "yo antiguo", hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad y aunque esta sea limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección en la que se va, mientras que el núcleo de la contracción es la dirección de donde se procede y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada es, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de la identidad fuera una resignación desolada a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y superados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de ese futuro, que avanza de manera peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos verdaderamente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perderme y luego reencontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del pastiche clásico con un lenguaje de pre-abstractación figurativa, sobre el fondo de su cosmos historizante interior, desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y, sobre todo, a la del color, rico en nitidez y en pureza tímbrica, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transvanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectivas caravaggiescas ... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítora de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promuevan lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la contundente frase de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como sostenía también Giorgio Morandi “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por ello para ser original habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo ni siquiera perciben, logran transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin lugar a dudas al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, aunque rememora a maestros pasados, demuestra que el artista ha sabido aprovechar las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica sin fallo, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo hacen una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Canastos de flores y de fruta madura y exuberante, recostados sobre altos muros de mármol envejecidos por los años y manchados a menudo por los diseños amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida cotidiana moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en anillo de conexión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, hace emerger con mayor fuerza aquello que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, en las que destaca un color cada vez más vivo que va del rojo al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque creador de un estilo primero poético y luego pictórico, con el que consigue representar aquello que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito sobre él o juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall'olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, ecc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más apreciados y en mayor crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 220 obras vendidas
- 100% de comentarios positivos
- 87 reseñas certificadas

Estimados Coleccionistas,
en caso de que se encuentren de vacaciones o temporalmente ausentes, les invito a ponerse en contacto conmigo para acordar juntos la programación de la entrega del lote adquirido. Estaré encantado de adaptarme a sus necesidades organizativas, para que la entrega se realice en los tiempos y modos que les resulten más cómodos.

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO sobre lienzo
Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y su calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus pinturas forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional hacia su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de renombre, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención al detalle, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionable.

✓ No es solo una simple decoración
Cada obra nace de un recorrido de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa poseer un trabajo original creado por un artista con una larga trayectoria documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable.

"ICON" es una reflexión visual sobre la sacralidad de la tecnología. El objeto cotidiano, un ratón, es sublimado a reliquia del pensamiento digital, centro de una energía cromática que vibra como un aura. La materia pictórica se convierte en lenguaje del flujo informático, traduciendo el gesto mecánico en percepción interior. El artista transforma la funcionalidad en símbolo, devolviendo al presente una imagen de culto: la ícono de nuestro tiempo conectado.
Poseer ICON significa custodiar un fragmento de la contemporaneidad más auténtica: una obra que une estética, reflexión y memoria tecnológica. Un cuadro destinado a convertirse en testimonio de nuestro paso del hombre analógico al hombre digital.

Certificado de archivo Internacional
Pieza única 100% PINTADA A MANO - dimensiones totales con marco 39x49x3cm - acrílico, arena y barnices luminosos sobre lienzo - 2024
Lista para ser colgada - Espléndido marco barroco en madera de alta calidad preparado artesanalmente

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Las entregas a países extracomunitarios son posibles, pero debido a las complejas formalidades burocráticas (autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), conllevan costes adicionales ya incluidos en los gastos de envío indicados en la publicación.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos que lo habitual.
Gracias por su comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relieve en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas críticas de reconocidos expertos del sector:

Gianfranco Zenerato entra en esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, al contrario Zenerato es portador de una estremecedora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe al contemplar esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven mujer. La classicidad de estas imágenes silenciosas rompe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el mundo contemporáneo, que nos distrae del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante pero explícito, el diálogo entre simplicidad cromática y armonía de las formas testemunha la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones señaladas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir al juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es correcto, ya que no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Esta pintura de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurada, finamente y ricamente articulada, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien escudriñe estos mensajes le queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. Él juega con símbolos y remisiones y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que puede ser el entrelazo de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con enorme capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacer que volvamos a encontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, por una búsqueda allusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, sondar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto ruido— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista reitera entonces —gracias también a sus cromatismos estridentes— cómo el enfoque ligado al género aún tiene plenos derechos en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que trasluce de los elementos puestos en la tela que rodean su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está a punto de caducar, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no cortar el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco, como un Ulises, viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos moldean, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro el hombre-artista encara el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo ha creado, ese mundo tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "parir" contienen ambas el concepto de separación y despegue y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remate temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira hacia el futuro solo nos queda volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que nos deshumanice el mundo tecnológico y pos tecnológico.
Cada viaje coloca al mismo plano la racionalidad y las emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Avanzar hacia el futuro se convierte en desafío, captado en la mirada femenina, pero también en peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partiendo se debe afrontar la separación del "yo antiguo", hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad y aunque esta sea limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección en la que se va, mientras que el núcleo de la contracción es la dirección de donde se procede y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada es, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de la identidad fuera una resignación desolada a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y superados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de ese futuro, que avanza de manera peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos verdaderamente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perderme y luego reencontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del pastiche clásico con un lenguaje de pre-abstractación figurativa, sobre el fondo de su cosmos historizante interior, desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y, sobre todo, a la del color, rico en nitidez y en pureza tímbrica, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transvanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectivas caravaggiescas ... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítora de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promuevan lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la contundente frase de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como sostenía también Giorgio Morandi “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por ello para ser original habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo ni siquiera perciben, logran transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin lugar a dudas al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, aunque rememora a maestros pasados, demuestra que el artista ha sabido aprovechar las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica sin fallo, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo hacen una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Canastos de flores y de fruta madura y exuberante, recostados sobre altos muros de mármol envejecidos por los años y manchados a menudo por los diseños amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida cotidiana moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en anillo de conexión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, hace emerger con mayor fuerza aquello que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, en las que destaca un color cada vez más vivo que va del rojo al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque creador de un estilo primero poético y luego pictórico, con el que consigue representar aquello que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito sobre él o juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall'olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, ecc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
ICON
Técnica
Pintura acrílica
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Año
2026
Estado
En excelente estado
Alto
49 cm
Ancho
39 cm
Estilo
Arte conceptual
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
220
Objetos vendidos
100%
pro

Objetos similares

Para ti en

Arte moderno y contemporáneo