Gianfranco Zenerato - ABSTRACT MOUSE

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Nathalia Oliveira
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Gianfranco Zenerato ABSTRACT MOUSE, pintura al óleo sobre panel con arena de cuarzo, 65 × 75 cm, edición original, 2026, multicolor, Italia, vendido con marco.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más apreciados y de mayor crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 220 obras vendidas
- 100% comentarios positivos
- 87 reseñas certificadas

Estimados Coleccionistas,
si se encontraran de vacaciones o ausentes por algún momento, les invito a contactarme para acordar juntos la programación de la entrega del lote adquirido. Estaré encantado de adaptar la entrega a sus necesidades logísticas, para que se efectúe en los tiempos y modos que les resulten más cómodos.

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO - óleo y arena de cuarzo sobre panel

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que reconocen su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus cuadros forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional por su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de renombre, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada pintura cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de gran impacto visual y coleccionístico.

✓ No es una simple decoración
Cada obra nace de un camino de investigación desarrollado a lo largo de más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa entrar en posesión de un trabajo original creado por un artista con una larga carrera documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para admirarla hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionístico.

Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad - Fichero que contiene la trayectoria profesional del artista
Pieza única pintada 100% a mano - dimensiones totales con marco 65x75x5cm - óleo y arena de cuarzo sobre panel - 2026
Listo para colgar - Espléndido marco de madera de alta calidad elaborado artesanalmente

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), comportan costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en la inserción.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por su comprensión.

Algunas críticas de reconocidos expertos del sector:

Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, Zenerato es portador de una conmovida advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe de esta imagen emblemática una invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aparta del sueño. (Paolo Levi)

En este inquietante pero explícito mensaje visual, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones semióticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es exacto, ya que no propone un imaginario absurdo e irreal, sino todo lo contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un fin comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien indaga estos mensajes le queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. De hecho, juega con símbolos y referencias y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que puede ser el entrelazado de una historia disfrazada de irrealidad. (Salvatore Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de géneros, una búsqueda allusiva y metafórica incisiva en sujetos y colores. Con intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, explorar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto ruido— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista insiste entonces —gracias también a las cromías destellantes— en que el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos lleva a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a colocar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es un aviso y una advertencia el mensaje que se transparenta de los elementos puestos en la tela que rodean su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está a punto de expirar, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la tierra de nadie entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Ulises viaja en esta dimensión temporal, buscando las fuerzas que nos sostienen y modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Impulsado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el mundo tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicitad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para volver a encontrarnos y la figura femenina se convierte en símbolo de quien nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "partorir" contienen ambas el concepto de separación y desenganche y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remate temporal circular, este salir y luego volver. Cuando miramos al futuro solo nos queda volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y post-tecnológico nos deshumanice.
Cada viaje pone al mismo nivel racionalidad y emociones, provoca dudas y temores, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y adquieren significados diferentes.
Ir hacia el futuro se vuelve un desafío, captado en la mirada femenina, pero también peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica enfrentar la separación del “yo viejo”, hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad y aunque esta sea limitada porque se va hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia donde se va, mientras que el centro de la contracción es la dirección desde la cual se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esa sensación de proveniencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada, en algunas obras, está deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una desalentada resignación a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y superados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza de forma peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos verdaderamente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perdernos y luego reencontrarnos, tomando conciencia de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, sobre el telón de su cosmos historizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su técnica docta a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo de aquel del color, rico en nitidez y en pureza timbrada, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresa intensivamente su carga expresiva de variables de la transvanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggiescas... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt...). Zenerato tiene potenciales creativos de amplio alcance histórico, sabiéndolos combinar poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Profesor Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio donde vibra una frecuencia simbólica, confiada vez tras vez al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un maravilloso juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera que parezca que nunca se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto es así porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya se ha hecho de todo en la pintura y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por corrientes y maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como también decía Giorgio Morandi “Nuevamente al mundo no hay nada o muy poco”, y por tanto para ser original habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos, pero no para todos; cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos, que, capaces de ver aquello que otros a menudo ni siquiera perciben, logran transformar las emociones que brotan de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que contar sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, aunque evoca en la mente maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo hacen una excepción en el panorama artístico nacional.
Ramos de flores y de frutos maduros y exuberantes, tendidos sobre altos muros de mármol erosionados por los años e a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida moderna cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en el nexo entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado en el crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con mayor fuerza aquello que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, donde destaca un color cada vez más vivo que abarca desde el rojo, el amarillo, el verde, y todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobreponerse a la carrera de este joven y prometedor artista, prosista del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.

Han escrito sobre él o han juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, Ruggero Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall'olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, ecc...

Ha collaborato con le seguenti gallerie:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más apreciados y de mayor crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 220 obras vendidas
- 100% comentarios positivos
- 87 reseñas certificadas

Estimados Coleccionistas,
si se encontraran de vacaciones o ausentes por algún momento, les invito a contactarme para acordar juntos la programación de la entrega del lote adquirido. Estaré encantado de adaptar la entrega a sus necesidades logísticas, para que se efectúe en los tiempos y modos que les resulten más cómodos.

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO - óleo y arena de cuarzo sobre panel

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que reconocen su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus cuadros forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional por su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de renombre, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada pintura cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de gran impacto visual y coleccionístico.

✓ No es una simple decoración
Cada obra nace de un camino de investigación desarrollado a lo largo de más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa entrar en posesión de un trabajo original creado por un artista con una larga carrera documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para admirarla hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionístico.

Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad - Fichero que contiene la trayectoria profesional del artista
Pieza única pintada 100% a mano - dimensiones totales con marco 65x75x5cm - óleo y arena de cuarzo sobre panel - 2026
Listo para colgar - Espléndido marco de madera de alta calidad elaborado artesanalmente

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), comportan costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en la inserción.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por su comprensión.

Algunas críticas de reconocidos expertos del sector:

Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, Zenerato es portador de una conmovida advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe de esta imagen emblemática una invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aparta del sueño. (Paolo Levi)

En este inquietante pero explícito mensaje visual, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones semióticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es exacto, ya que no propone un imaginario absurdo e irreal, sino todo lo contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un fin comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien indaga estos mensajes le queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. De hecho, juega con símbolos y referencias y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que puede ser el entrelazado de una historia disfrazada de irrealidad. (Salvatore Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de géneros, una búsqueda allusiva y metafórica incisiva en sujetos y colores. Con intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, explorar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto ruido— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista insiste entonces —gracias también a las cromías destellantes— en que el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos lleva a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a colocar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es un aviso y una advertencia el mensaje que se transparenta de los elementos puestos en la tela que rodean su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está a punto de expirar, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la tierra de nadie entre pasado y futuro.
Gianfranco como un Ulises viaja en esta dimensión temporal, buscando las fuerzas que nos sostienen y modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Impulsado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el mundo tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicitad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para volver a encontrarnos y la figura femenina se convierte en símbolo de quien nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "partorir" contienen ambas el concepto de separación y desenganche y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remate temporal circular, este salir y luego volver. Cuando miramos al futuro solo nos queda volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y post-tecnológico nos deshumanice.
Cada viaje pone al mismo nivel racionalidad y emociones, provoca dudas y temores, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y adquieren significados diferentes.
Ir hacia el futuro se vuelve un desafío, captado en la mirada femenina, pero también peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica enfrentar la separación del “yo viejo”, hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad y aunque esta sea limitada porque se va hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia donde se va, mientras que el centro de la contracción es la dirección desde la cual se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esa sensación de proveniencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada, en algunas obras, está deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una desalentada resignación a la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y superados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza de forma peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos verdaderamente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perdernos y luego reencontrarnos, tomando conciencia de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, sobre el telón de su cosmos historizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su técnica docta a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo de aquel del color, rico en nitidez y en pureza timbrada, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresa intensivamente su carga expresiva de variables de la transvanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggiescas... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt...). Zenerato tiene potenciales creativos de amplio alcance histórico, sabiéndolos combinar poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Profesor Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio donde vibra una frecuencia simbólica, confiada vez tras vez al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un maravilloso juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera que parezca que nunca se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto es así porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya se ha hecho de todo en la pintura y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por corrientes y maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como también decía Giorgio Morandi “Nuevamente al mundo no hay nada o muy poco”, y por tanto para ser original habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos, pero no para todos; cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos, que, capaces de ver aquello que otros a menudo ni siquiera perciben, logran transformar las emociones que brotan de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que contar sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, aunque evoca en la mente maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo hacen una excepción en el panorama artístico nacional.
Ramos de flores y de frutos maduros y exuberantes, tendidos sobre altos muros de mármol erosionados por los años e a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida moderna cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en el nexo entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado en el crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con mayor fuerza aquello que Zenerato prohíbe en las tablas de mármol en primer plano, donde destaca un color cada vez más vivo que abarca desde el rojo, el amarillo, el verde, y todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobreponerse a la carrera de este joven y prometedor artista, prosista del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.

Han escrito sobre él o han juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, Ruggero Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall'olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, ecc...

Ha collaborato con le seguenti gallerie:

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Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
ABSTRACT MOUSE
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Año
2026
Estado
En excelente estado
Color
Multicolor
Alto
65 cm
Ancho
75 cm
Estilo
Abstracto
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
221
Objetos vendidos
100%
pro

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Arte moderno y contemporáneo