Tijs Dragtsma (1992) - A Blade Held Through Ruin





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Tijs Dragtsma presenta A Blade Held Through Ruin, una obra original de mezcla firmada del 2026 (51 × 51 cm) en el período Contemporáneo 2020+, realizada sobre vidrio acrílico negro con araños blancos, vendida con marco y en excelente estado, originaria de Países Bajos, directamente del artista.
Descripción del vendedor
Un guerrero neoclásico se halla atrapado entre el mando y el colapso, con la cabeza inclinada, una mano cerrada alrededor del empuñadura de una hoja plantada firmemente a su lado. El pliegue cae en las pliegues disciplinados de la escultura clásica, la armadura descansando en un hombro como la memoria de una batalla ya luchada.
Sin embargo, donde su torso debería mantenerse firme, el mármol cede. El cuerpo se rompe en fragmentos dispersos, suspendidos como si estuvieran a punto de colapsar, la piedra incapaz de conservar su propia forma. Lo que permanece erguido no es el cuerpo, sino el agarre de la espada.
Sin pintura. Sin imprenta. Sin tinta. Cada línea de esta figura, desde las rizadas de su cabello hasta las astillas que salen de su pecho, está arañada en la superficie del vidrio acrílico, no aplicada sobre él. La imagen está siempre presente, vista sin un solo haz de luz dirigido a ella. La luz no crea la imagen. La afila, profundizando el contraste hasta que cada fractura en el mármol se lee aún más nítidamente.
Pasa más allá de la pieza y la escena mantiene su forma mientras su estado de ánimo cambia, el torso hecho añicos avanzando hacia un relieve más agudo, luego recogiéndose de nuevo en quietud. Se lee de manera diferente desde distintos ángulos, sin perder nunca la figura en su centro.
Desde el otro extremo de la sala, el guerrero es entero, monumental, estático. Lo suficientemente cercano para ver la superficie misma, ese mismo cuerpo se disuelve en un campo de arañazos controlados, cada marca una decisión serena que sustituye a un colapso dramático.
La hoja que sostiene no está levantada en defensa. Está clavada, anclándolo, la única línea cierta en un cuerpo que ya no quiere permanecer sólido. A Blade Held Through Ruin plantea qué es un guerrero una vez que la armadura y la carne ceden, y encuentra su respuesta en el propio agarre, en lo que una mano se niega a soltar incluso cuando todo lo demás se desmorona.
Esta pieza continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de un daño superficial controlado más que de pigmento o impresión. Un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.
"El agarre se mantiene. Todo lo demás puede caer."
Sobre Art with Scratch
Art with Scratch es un conjunto de obras en el que la imagen no se dibuja, sino que se libera. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra emerge a través de incontables arañazos precisos que capturan la luz y sacan la forma de la oscuridad.
A distancia, la imagen parece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y plena de presencia. Sin embargo, al acercarse, la obra se disuelve en un campo denso de marcas individuales. Fina, frágil y casi sin peso. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el conjunto.
La luz no crea la imagen. La afina. La superficie negra absorbe, mientras las líneas arañadas reflejan. A medida que la luz se desplaza sobre la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo la figura se mantiene clara y definida. Desde otro se suaviza y se acomoda de nuevo hacia la oscuridad de la que provino, sin desaparecer nunca. Bajo un foco dirigido, el contraste se intensifica y la imagen adquiere una cualidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace a este medio tan cautivador es su quieta tensión. El acto de arañar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es áspero. Es íntimo, atmosférico y vivo de movimiento. La dureza se vuelve suavidad. La destrucción se convierte en creación. La ausencia en presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca queda completamente fijada. A través de la interacción de línea, luz y sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece dar un paso al frente fuera del negro. En otros, se acomoda de nuevo en la quietud. Es dentro de ese movimiento, entre la nitidez y la calma, donde la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida tranquila. Cada rasguño guarda un momento, una respiración, un gesto. Juntos forman no solo una imagen, sino una presencia, una que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Sobre el Artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo de descubrimiento en evolución donde el material, la estructura, la luz y la emoción se unen.
Mi trabajo suele empezar con una pregunta simple. ¿Cómo puede hablar un material de una manera nueva? ¿Cómo puede la dureza convertirse en intimidad? ¿Cómo puede la precisión generar emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunas obras se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otras emergen a través de la ausencia, la sombra, la reflexión o la tensión. Lo que las conecta es un compromiso compartido con la originalidad, claridad y presencia emocional.
Me fascina el contraste. Entre fuerza y fragilidad. Entre control y sentir. Entre lo visible y lo que se deja abierto a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente crear una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se unen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución formado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear obras que se sientan distintivas, intencionadas y vivas.
Un guerrero neoclásico se halla atrapado entre el mando y el colapso, con la cabeza inclinada, una mano cerrada alrededor del empuñadura de una hoja plantada firmemente a su lado. El pliegue cae en las pliegues disciplinados de la escultura clásica, la armadura descansando en un hombro como la memoria de una batalla ya luchada.
Sin embargo, donde su torso debería mantenerse firme, el mármol cede. El cuerpo se rompe en fragmentos dispersos, suspendidos como si estuvieran a punto de colapsar, la piedra incapaz de conservar su propia forma. Lo que permanece erguido no es el cuerpo, sino el agarre de la espada.
Sin pintura. Sin imprenta. Sin tinta. Cada línea de esta figura, desde las rizadas de su cabello hasta las astillas que salen de su pecho, está arañada en la superficie del vidrio acrílico, no aplicada sobre él. La imagen está siempre presente, vista sin un solo haz de luz dirigido a ella. La luz no crea la imagen. La afila, profundizando el contraste hasta que cada fractura en el mármol se lee aún más nítidamente.
Pasa más allá de la pieza y la escena mantiene su forma mientras su estado de ánimo cambia, el torso hecho añicos avanzando hacia un relieve más agudo, luego recogiéndose de nuevo en quietud. Se lee de manera diferente desde distintos ángulos, sin perder nunca la figura en su centro.
Desde el otro extremo de la sala, el guerrero es entero, monumental, estático. Lo suficientemente cercano para ver la superficie misma, ese mismo cuerpo se disuelve en un campo de arañazos controlados, cada marca una decisión serena que sustituye a un colapso dramático.
La hoja que sostiene no está levantada en defensa. Está clavada, anclándolo, la única línea cierta en un cuerpo que ya no quiere permanecer sólido. A Blade Held Through Ruin plantea qué es un guerrero una vez que la armadura y la carne ceden, y encuentra su respuesta en el propio agarre, en lo que una mano se niega a soltar incluso cuando todo lo demás se desmorona.
Esta pieza continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de un daño superficial controlado más que de pigmento o impresión. Un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.
"El agarre se mantiene. Todo lo demás puede caer."
Sobre Art with Scratch
Art with Scratch es un conjunto de obras en el que la imagen no se dibuja, sino que se libera. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra emerge a través de incontables arañazos precisos que capturan la luz y sacan la forma de la oscuridad.
A distancia, la imagen parece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y plena de presencia. Sin embargo, al acercarse, la obra se disuelve en un campo denso de marcas individuales. Fina, frágil y casi sin peso. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el conjunto.
La luz no crea la imagen. La afina. La superficie negra absorbe, mientras las líneas arañadas reflejan. A medida que la luz se desplaza sobre la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo la figura se mantiene clara y definida. Desde otro se suaviza y se acomoda de nuevo hacia la oscuridad de la que provino, sin desaparecer nunca. Bajo un foco dirigido, el contraste se intensifica y la imagen adquiere una cualidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace a este medio tan cautivador es su quieta tensión. El acto de arañar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es áspero. Es íntimo, atmosférico y vivo de movimiento. La dureza se vuelve suavidad. La destrucción se convierte en creación. La ausencia en presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca queda completamente fijada. A través de la interacción de línea, luz y sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece dar un paso al frente fuera del negro. En otros, se acomoda de nuevo en la quietud. Es dentro de ese movimiento, entre la nitidez y la calma, donde la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida tranquila. Cada rasguño guarda un momento, una respiración, un gesto. Juntos forman no solo una imagen, sino una presencia, una que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Sobre el Artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo de descubrimiento en evolución donde el material, la estructura, la luz y la emoción se unen.
Mi trabajo suele empezar con una pregunta simple. ¿Cómo puede hablar un material de una manera nueva? ¿Cómo puede la dureza convertirse en intimidad? ¿Cómo puede la precisión generar emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunas obras se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otras emergen a través de la ausencia, la sombra, la reflexión o la tensión. Lo que las conecta es un compromiso compartido con la originalidad, claridad y presencia emocional.
Me fascina el contraste. Entre fuerza y fragilidad. Entre control y sentir. Entre lo visible y lo que se deja abierto a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente crear una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se unen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución formado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear obras que se sientan distintivas, intencionadas y vivas.

