Figura - Águila - Piedra moldeada





Añádelo a tus favoritos para recibir una alerta cuando empiece la subasta.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 140076 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Descripción del vendedor
Es una figura de águila en piedra moldeada, realizada en la segunda mitad del siglo XX, una pieza que combina la contundencia del material con una interpretación naturalista cargada de presencia. El ave aparece erguida, firme, con ese porte vigilante que convierte a la escultura en un símbolo más que en una simple representación animal. La superficie, trabajada con textura marcada, deja ver la intención de reproducir el plumaje con un relieve profundo, casi táctil, que capta la luz y acentúa el volumen de las alas plegadas.
El cuerpo del águila se asienta sobre una base rocosa, también moldeada, que refuerza la sensación de estabilidad y añade un componente paisajístico a la pieza. La piedra, con su tono terroso y su acabado ligeramente irregular, aporta autenticidad y un aire de escultura de jardín o de exterior, aunque su presencia permite igualmente integrarla en interiores con carácter.
La ejecución responde al gusto decorativo de la segunda mitad del siglo XX: una mezcla de realismo accesible, material robusto y intención ornamental, pensada para transmitir fuerza, nobleza y un toque de solemnidad. Es una figura que destaca por su peso visual, por su silueta poderosa y por esa cualidad casi emblemática que tienen las águilas en la iconografía universal.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es una figura de águila en piedra moldeada, realizada en la segunda mitad del siglo XX, una pieza que combina la contundencia del material con una interpretación naturalista cargada de presencia. El ave aparece erguida, firme, con ese porte vigilante que convierte a la escultura en un símbolo más que en una simple representación animal. La superficie, trabajada con textura marcada, deja ver la intención de reproducir el plumaje con un relieve profundo, casi táctil, que capta la luz y acentúa el volumen de las alas plegadas.
El cuerpo del águila se asienta sobre una base rocosa, también moldeada, que refuerza la sensación de estabilidad y añade un componente paisajístico a la pieza. La piedra, con su tono terroso y su acabado ligeramente irregular, aporta autenticidad y un aire de escultura de jardín o de exterior, aunque su presencia permite igualmente integrarla en interiores con carácter.
La ejecución responde al gusto decorativo de la segunda mitad del siglo XX: una mezcla de realismo accesible, material robusto y intención ornamental, pensada para transmitir fuerza, nobleza y un toque de solemnidad. Es una figura que destaca por su peso visual, por su silueta poderosa y por esa cualidad casi emblemática que tienen las águilas en la iconografía universal.
Envío certificado y buen embalaje.

