Tijs Dragtsma (1992) - Bowie Emerges From Shadow






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Bowie Emerges From Shadow de Tijs Dragtsma (nacido en 1992), obra original única en técnica mixta (51 × 51 cm) en blanco y negro, firmada y vendida con marco, procedente de los Países Bajos, en excelente estado.
Descripción del vendedor
La mitad de este rostro sigue perteneciendo a la oscuridad. La otra mitad ya ha dado un paso adelante, atrapada en una única caída de luz que talla la mejilla, la ceja, el ojo fijo y constante. Este es David Bowie en el punto álgido de su reinvención a finales de los años setenta, no actuando, simplemente presente, y la imagen plantea la misma pregunta que su carrera siempre planteó. Quién surge, y quién sigue convirtiéndose.
Sin pintura. Sin impresión. Sin tinta. La semejanza está grabada en la superficie del vidrio acrílico, construída a través de daños controlados de la superficie más que de pigmento, de modo que el retrato existe como retirada más que como adición. Visto desde el otro extremo de una habitación, se lee como una sola cara monumental que emerge de la oscuridad. Acércate y esa cara se resuelve en un campo denso de arañazos controlados, cada uno una pequeña ausencia que suma una presencia.
La imagen está siempre ahí, en toda luz. Pero la luz no es pasiva aquí. Bajo una fuente directa, los arañazos captan y lanzan su propio brillo tenue, la sombra de la mitad del rostro se profundiza, y la mitad iluminada se agudiza en algo casi arquitectónico. La luz no crea esta imagen. La afila.
Bowie construyó una carrera a partir de umbrales, del instante en que una identidad cede ante la siguiente mientras los ojos se mantienen inconfundiblemente suyos. Esta pieza sostiene ese instante exacto. Una cara medio entregada a la oscuridad, la otra ya llegada, y una superficie que nunca permite decidir cuál estado es permanente.
Bowie Emerges From Shadow continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de daños controlados de la superficie en lugar de pigmento o impresión. Esta obra es única.
"Algunos rostros no están pintados. Se descubren".
Sobre Art with Scratch
Art with Scratch es un conjunto de obras en el que la imagen no se dibuja, sino que se libera. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra surge a través de innumerables arañazos precisos que captan la luz y revelan la forma a partir de la oscuridad.
A distancia, la imagen parece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y llena de presencia. Sin embargo, de cerca, la obra se disuelve en un campo denso de marcas individuales. Fina, frágil y casi sin peso. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el conjunto.
La luz no crea la imagen. La afila. La superficie negra absorbe, mientras las líneas arañadas reflejan. A medida que la luz se desplaza por la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo la figura se sostiene clara y definida. Desde otro, se suaviza y se asienta de nuevo hacia la oscuridad de donde vino, sin desaparecer jamás. Bajo una iluminación focalizada, el contraste se profundiza y la imagen adopta una calidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace tan fascinante este medio es su quieta tensión. El acto de rayar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es áspero. Es íntimo, atmosférico y vivo de movimiento. Lo duro se vuelve suave. La destrucción se vuelve creación. La ausencia se vuelve presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca está completamente fijada. A través de la interacción de línea, luz y sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece avanzar para salir de la oscuridad. En otros, se acalla y se asienta de nuevo en la quietud. Es en ese movimiento, entre la nitidez y la calma, cuando la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida silenciosa. Cada arañazo guarda un instante, una respiración, un gesto. Juntos forman no solo una imagen, sino una presencia, una que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Sobre el artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo evolutivo de descubrimiento donde el material, la estructura, la luz y la emoción se unen.
Mi trabajo suele empezar con una pregunta simple. ¿Cómo puede un material hablar de una manera nueva? ¿Cómo puede la dureza volverse intimidad? ¿Cómo puede la precisión crear emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunos trabajos se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otros emergen mediante la ausencia, la sombra, la reflexión o la tensión. Lo que los conecta es un compromiso compartido con la originalidad, la claridad y la presencia emocional.
Me fascina el contraste. Entre fortaleza y fragilidad. Entre control y sentimiento. Entre lo visible y lo que queda abierto a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente hacer una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se reúnen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución moldeado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear obras que se sientan distintivas, intencionales y vivas.
La mitad de este rostro sigue perteneciendo a la oscuridad. La otra mitad ya ha dado un paso adelante, atrapada en una única caída de luz que talla la mejilla, la ceja, el ojo fijo y constante. Este es David Bowie en el punto álgido de su reinvención a finales de los años setenta, no actuando, simplemente presente, y la imagen plantea la misma pregunta que su carrera siempre planteó. Quién surge, y quién sigue convirtiéndose.
Sin pintura. Sin impresión. Sin tinta. La semejanza está grabada en la superficie del vidrio acrílico, construída a través de daños controlados de la superficie más que de pigmento, de modo que el retrato existe como retirada más que como adición. Visto desde el otro extremo de una habitación, se lee como una sola cara monumental que emerge de la oscuridad. Acércate y esa cara se resuelve en un campo denso de arañazos controlados, cada uno una pequeña ausencia que suma una presencia.
La imagen está siempre ahí, en toda luz. Pero la luz no es pasiva aquí. Bajo una fuente directa, los arañazos captan y lanzan su propio brillo tenue, la sombra de la mitad del rostro se profundiza, y la mitad iluminada se agudiza en algo casi arquitectónico. La luz no crea esta imagen. La afila.
Bowie construyó una carrera a partir de umbrales, del instante en que una identidad cede ante la siguiente mientras los ojos se mantienen inconfundiblemente suyos. Esta pieza sostiene ese instante exacto. Una cara medio entregada a la oscuridad, la otra ya llegada, y una superficie que nunca permite decidir cuál estado es permanente.
Bowie Emerges From Shadow continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de daños controlados de la superficie en lugar de pigmento o impresión. Esta obra es única.
"Algunos rostros no están pintados. Se descubren".
Sobre Art with Scratch
Art with Scratch es un conjunto de obras en el que la imagen no se dibuja, sino que se libera. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra surge a través de innumerables arañazos precisos que captan la luz y revelan la forma a partir de la oscuridad.
A distancia, la imagen parece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y llena de presencia. Sin embargo, de cerca, la obra se disuelve en un campo denso de marcas individuales. Fina, frágil y casi sin peso. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el conjunto.
La luz no crea la imagen. La afila. La superficie negra absorbe, mientras las líneas arañadas reflejan. A medida que la luz se desplaza por la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo la figura se sostiene clara y definida. Desde otro, se suaviza y se asienta de nuevo hacia la oscuridad de donde vino, sin desaparecer jamás. Bajo una iluminación focalizada, el contraste se profundiza y la imagen adopta una calidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace tan fascinante este medio es su quieta tensión. El acto de rayar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es áspero. Es íntimo, atmosférico y vivo de movimiento. Lo duro se vuelve suave. La destrucción se vuelve creación. La ausencia se vuelve presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca está completamente fijada. A través de la interacción de línea, luz y sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece avanzar para salir de la oscuridad. En otros, se acalla y se asienta de nuevo en la quietud. Es en ese movimiento, entre la nitidez y la calma, cuando la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida silenciosa. Cada arañazo guarda un instante, una respiración, un gesto. Juntos forman no solo una imagen, sino una presencia, una que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Sobre el artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo evolutivo de descubrimiento donde el material, la estructura, la luz y la emoción se unen.
Mi trabajo suele empezar con una pregunta simple. ¿Cómo puede un material hablar de una manera nueva? ¿Cómo puede la dureza volverse intimidad? ¿Cómo puede la precisión crear emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunos trabajos se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otros emergen mediante la ausencia, la sombra, la reflexión o la tensión. Lo que los conecta es un compromiso compartido con la originalidad, la claridad y la presencia emocional.
Me fascina el contraste. Entre fortaleza y fragilidad. Entre control y sentimiento. Entre lo visible y lo que queda abierto a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente hacer una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se reúnen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución moldeado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear obras que se sientan distintivas, intencionales y vivas.
