Tijs Dragtsma (1992) - The Sun Wears Shadow






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The Sun Wears Shadow es una obra contemporánea en técnica mixta del artista neerlandés Tijs Dragtsma (1992), 51 × 51 cm, firmada, edición original, vendida con marco.
Descripción del vendedor
The Sun Wears Shadow sostiene el instante cuando el cielo se oscurece al mediodía: un disco absolutamente negro presionado sobre el fuego del sol, su corona ardiendo hacia afuera en un anillo delgado y tembloroso. Alto contraste, negro profundo, una única luz dura que cae desde arriba, como si todo el evento estuviera montado para un único respiro dramático. Tiene el silencio de una pintura de un maestro antiguo y la inquietud de algo antiguo y celestial que sucede ahora mismo.
Sin pintura. Sin impresión. Sin tinta. la imagen existe como arañazos controlados trabajados en la superficie del vidrio acrílico, construidos mediante la retirada más que por adición. Lo que se lee, desde el otro lado de la sala, como una fotografía de la totalidad, de cerca es un campo denso de finas marcas, cada una un pequeño acto de quitar.
La imagen está siempre ahí, visible con o sin luz directa. La luz no la crea, la afina: bajo un haz los arañazos se agarran y brillan, la corona parece respirar, el contraste se profundiza, y la pieza se lee de manera diferente desde cada ángulo sin perder lo que muestra.
Un eclipse nunca ha sido solo un fenómeno astronómico. Es el sol llevando algo que no es propio, la luz más estable del mundo hecha extraña por un instante, observada por todos los que alguna vez han estado bajo un cielo repentinamente ensombrecido. Esta pieza mantiene intacta esa mezcla de miedo y asombro, la luz más antigua que conocemos, velada por un momento y, sin embargo, ardiendo en los bordes.
Vista desde el otro lado de una sala, la obra es monumental, un único evento suspendido en negro y blanco. De cerca, se disuelve en la textura cruda de su propia realización, arañada tras arañazo, el mismo contención que da a la corona su resplandor a distancia.
The Sun Wears Shadow continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de daños controles de la superficie en lugar de pigmento o impresión. Un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.
"Incluso el sol, en su oscuridad, sigue quemando en los bordes."
Sobre Art with Scratch
Art with Scratch es un conjunto de obras en el que la imagen no se dibuja, sino que se libera. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra emerge a través de innumerables arañazos precisos que capturan la luz y hacen surgir la forma de la oscuridad.
Desde la distancia, la imagen parece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y plena de presencia. Sin embargo, de cerca, la obra se disuelve en un campo denso de marcas individuales. Finas, frágiles y casi sin peso. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el todo.
La luz no crea la imagen. La afina. El negro absorbe, mientras las líneas rayadas reflejan. A medida que la luz se desplaza a través de la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo la figura se mantiene clara y definida. Desde otro se suaviza y se asienta de nuevo hacia la oscuridad de la que procedió, sin desaparecer nunca. Bajo un foco enfocado, el contraste se profundiza y la imagen adquiere una cualidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace tan atractiva este medio es su quieta tensión. El acto de rascar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es duro. Es íntimo, atmósferico y vivo de movimiento. La dureza se convierte en suavidad. La destrucción se transforma en creación. La ausencia se convierte en presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca queda completamente fijada. A través de la interacción de línea, luz y sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece dar un paso hacia adelante fuera del negro. En otros, se acomoda de nuevo en la quietud. Es dentro de ese movimiento, entre la nitidez y la calma, cuando la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida quieta. Cada arañazo guarda un momento, una respiración, un gesto. Juntos forman no solo una imagen, sino una presencia, una que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Sobre el artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo en evolución de descubrimiento donde el material, la estructura, la luz y la emoción se reúnen.
Mi trabajo suele empezar con una pregunta simple. ¿Cómo puede un material hablar de una manera nueva? ¿Cómo puede la dureza volverse intimidad? ¿Cómo puede la precisión crear emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunas obras se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otras emergen a través de la ausencia, la sombra, la reflexión o la tensión. Lo que las conecta es un compromiso compartido con la originalidad, la claridad y la presencia emocional.
Me fascina el contraste. Entre la fuerza y la fragilidad. Entre el control y el sentimiento. Entre lo visible y lo que queda abierto a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente hacer una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se reúnen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución moldeado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear trabajo que se sienta distinto, intencional y vivo.
The Sun Wears Shadow sostiene el instante cuando el cielo se oscurece al mediodía: un disco absolutamente negro presionado sobre el fuego del sol, su corona ardiendo hacia afuera en un anillo delgado y tembloroso. Alto contraste, negro profundo, una única luz dura que cae desde arriba, como si todo el evento estuviera montado para un único respiro dramático. Tiene el silencio de una pintura de un maestro antiguo y la inquietud de algo antiguo y celestial que sucede ahora mismo.
Sin pintura. Sin impresión. Sin tinta. la imagen existe como arañazos controlados trabajados en la superficie del vidrio acrílico, construidos mediante la retirada más que por adición. Lo que se lee, desde el otro lado de la sala, como una fotografía de la totalidad, de cerca es un campo denso de finas marcas, cada una un pequeño acto de quitar.
La imagen está siempre ahí, visible con o sin luz directa. La luz no la crea, la afina: bajo un haz los arañazos se agarran y brillan, la corona parece respirar, el contraste se profundiza, y la pieza se lee de manera diferente desde cada ángulo sin perder lo que muestra.
Un eclipse nunca ha sido solo un fenómeno astronómico. Es el sol llevando algo que no es propio, la luz más estable del mundo hecha extraña por un instante, observada por todos los que alguna vez han estado bajo un cielo repentinamente ensombrecido. Esta pieza mantiene intacta esa mezcla de miedo y asombro, la luz más antigua que conocemos, velada por un momento y, sin embargo, ardiendo en los bordes.
Vista desde el otro lado de una sala, la obra es monumental, un único evento suspendido en negro y blanco. De cerca, se disuelve en la textura cruda de su propia realización, arañada tras arañazo, el mismo contención que da a la corona su resplandor a distancia.
The Sun Wears Shadow continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de daños controles de la superficie en lugar de pigmento o impresión. Un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.
"Incluso el sol, en su oscuridad, sigue quemando en los bordes."
Sobre Art with Scratch
Art with Scratch es un conjunto de obras en el que la imagen no se dibuja, sino que se libera. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra emerge a través de innumerables arañazos precisos que capturan la luz y hacen surgir la forma de la oscuridad.
Desde la distancia, la imagen parece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y plena de presencia. Sin embargo, de cerca, la obra se disuelve en un campo denso de marcas individuales. Finas, frágiles y casi sin peso. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el todo.
La luz no crea la imagen. La afina. El negro absorbe, mientras las líneas rayadas reflejan. A medida que la luz se desplaza a través de la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo la figura se mantiene clara y definida. Desde otro se suaviza y se asienta de nuevo hacia la oscuridad de la que procedió, sin desaparecer nunca. Bajo un foco enfocado, el contraste se profundiza y la imagen adquiere una cualidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace tan atractiva este medio es su quieta tensión. El acto de rascar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es duro. Es íntimo, atmósferico y vivo de movimiento. La dureza se convierte en suavidad. La destrucción se transforma en creación. La ausencia se convierte en presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca queda completamente fijada. A través de la interacción de línea, luz y sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece dar un paso hacia adelante fuera del negro. En otros, se acomoda de nuevo en la quietud. Es dentro de ese movimiento, entre la nitidez y la calma, cuando la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida quieta. Cada arañazo guarda un momento, una respiración, un gesto. Juntos forman no solo una imagen, sino una presencia, una que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Sobre el artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo en evolución de descubrimiento donde el material, la estructura, la luz y la emoción se reúnen.
Mi trabajo suele empezar con una pregunta simple. ¿Cómo puede un material hablar de una manera nueva? ¿Cómo puede la dureza volverse intimidad? ¿Cómo puede la precisión crear emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunas obras se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otras emergen a través de la ausencia, la sombra, la reflexión o la tensión. Lo que las conecta es un compromiso compartido con la originalidad, la claridad y la presencia emocional.
Me fascina el contraste. Entre la fuerza y la fragilidad. Entre el control y el sentimiento. Entre lo visible y lo que queda abierto a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente hacer una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se reúnen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución moldeado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear trabajo que se sienta distinto, intencional y vivo.
