Gianfranco Zenerato - ABSTRACT MOUSE

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Maurizio Buquicchio
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Posee una maestría en Cine y Artes Visuales; curador, escritor e investigador con experiencia.

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Gianfranco Zenerato obra original al óleo ABSTRACT MOUSE, periodo 2020+, firmado a mano, 65 x 75 cm, vendida con marco, Italia, dimensiones con marco 65x75x5,5 cm.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más valorados y de mayor crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 224 obras vendidas
- 100% feedback positivo
- 87 reseñas certificadas

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO

Certificado de archivo internacional - Certificado de autenticidad - Expediente que contiene la trayectoria artística del artista - óleo y arena de cuarzo sobre panel - matérico/gestual - dimensiones totales con marco 65x75x5,5 cm -
Lista para ser colgada - Magnífico marco de madera elaborado artesanalmente

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construída a través de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico galardonado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus cuadros forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional por su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de arte destacados, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato fusionan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada pintura cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizados con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionista.

✓ No es solo una simple decoración
Cada obra nace de un proceso de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa poseer un trabajo original creado por un artista con una larga carrera documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener a lo largo del tiempo su valor artístico, cultural y coleccionista.

www.zenerato.com

GIANFRANCO ZENERATO (Pintor profesional - Italia)
Inicia su carrera en 1990, emprendiendo un largo recorrido que lo llevará a estar presente con sus obras en más de 600 eventos de arte.
Artista premiado a nivel Nacional e Internacional.
Más de 500 premios ganados.
Sus obras forman parte de importantes colecciones privadas y públicas en Italia, Europa, América, Asia.
Ha expuesto junto a artistas de renombre como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc..
Actualmente colabora con el conocido crítico de arte Prof. Giammarco Puntelli.

ALgunas CRÍTICAS DE NOTABLES EXPERTOS DEL SECTOR:

Gianfranco Zenerato encaja en esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros frente a la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, por el contrario Zenerato es portador de una conmovedora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe al contemplar esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven mujer. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos distrae del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante y al tiempo explícito, el diálogo entre la simplicidad cromática y la armonía de las formas testifica la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. ( Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones señaléticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantasiosas podrían, entonces, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Eso no es exacto, pues no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad creada por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien estudia estos mensajes le queda por descifrar qué significado le atribuyó su autor. Él juega con símbolos y alusiones y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entramado de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para volver a encontrarnos con los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y colores. Con intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, explorar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto ruido— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista afirma entonces —gracias también a las cromias deslumbrantes— que el enfoque ligado al género aún tiene ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que abordamos con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a lo largo de los años a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es un aviso y una advertencia el mensaje que trasluce de los elementos dispuestos sobre el lienzo que rodean su visión global. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está a punto de caducar, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco, como un Odiseo, viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de regresar a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para reencontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte en símbolo de la que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "partir" contienen ambas el concepto de separación y distanciamiento y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remate temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y posttecnológico nos deshumanice.
Cada viaje coloca en el mismo plano racionalidad y emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y adquieren significados diferentes.
Ir hacia el futuro se convierte en un desafío, captado en la mirada femenina, pero también un peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir significa enfrentarse a la separación de uno mismo, de los hábitos, roles y certezas. Partir es, en cualquier caso, libertad y aunque esta sea limitada porque se va hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de expansión es la dirección hacia donde se va, mientras el centro de contracción es la dirección desde la que se procede y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia desde un lugar y dirección hacia otro. En el centro, la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón de ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada, en algunas obras, está deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una resignación desolada ante la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y sobrepasados por los elementos tecnológicos.
Conviene, entonces, protegerse de este futuro, que avanza de manera peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos realmente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros se verá a sí mismo reflejado en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perderme y luego reencontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-astración figurativa, en el marco de su cosmo interior historizante desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo del color, rico en nitidez, y de pureza tímbrica, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectivas Caravaggiescas ... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escansión sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia identidad, sin dejarse influenciar por corrientes y Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque, como también sostenía Giorgio Morandi, “De nuevo en el mundo no hay nada o casi nada”, y por ello para ser original habría que pintar teniendo presente las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos electos que, capaces de ver lo que otros a menudo no perciben ni siquiera, logran transformar las emociones que surgen de las cosas pequeñas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien evoca a maestros del pasado, demuestra que el artista ha hecho suyos los aprendizajes de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mancha blanca en el panorama artístico nacional.
Ramas de flores y de fruta madura y exuberante, acostadas sobre altos muros de mármol desgastados por los años y a menudo garabateados con dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida cotidiana moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en el nexo entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con más vehemencia aquello que Zenerato destierra en las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que va del rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito sobre él o evaluado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’Olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más valorados y de mayor crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

¡AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 224 obras vendidas
- 100% feedback positivo
- 87 reseñas certificadas

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO

Certificado de archivo internacional - Certificado de autenticidad - Expediente que contiene la trayectoria artística del artista - óleo y arena de cuarzo sobre panel - matérico/gestual - dimensiones totales con marco 65x75x5,5 cm -
Lista para ser colgada - Magnífico marco de madera elaborado artesanalmente

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de carrera profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construída a través de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico galardonado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus cuadros forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional por su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de arte destacados, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato fusionan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada pintura cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizados con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionista.

✓ No es solo una simple decoración
Cada obra nace de un proceso de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa poseer un trabajo original creado por un artista con una larga carrera documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener a lo largo del tiempo su valor artístico, cultural y coleccionista.

www.zenerato.com

GIANFRANCO ZENERATO (Pintor profesional - Italia)
Inicia su carrera en 1990, emprendiendo un largo recorrido que lo llevará a estar presente con sus obras en más de 600 eventos de arte.
Artista premiado a nivel Nacional e Internacional.
Más de 500 premios ganados.
Sus obras forman parte de importantes colecciones privadas y públicas en Italia, Europa, América, Asia.
Ha expuesto junto a artistas de renombre como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc..
Actualmente colabora con el conocido crítico de arte Prof. Giammarco Puntelli.

ALgunas CRÍTICAS DE NOTABLES EXPERTOS DEL SECTOR:

Gianfranco Zenerato encaja en esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros frente a la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, por el contrario Zenerato es portador de una conmovedora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe al contemplar esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven mujer. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos distrae del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante y al tiempo explícito, el diálogo entre la simplicidad cromática y la armonía de las formas testifica la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. ( Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones señaléticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantasiosas podrían, entonces, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Eso no es exacto, pues no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad creada por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y a quien estudia estos mensajes le queda por descifrar qué significado le atribuyó su autor. Él juega con símbolos y alusiones y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entramado de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para volver a encontrarnos con los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y colores. Con intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, explorar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto ruido— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista afirma entonces —gracias también a las cromias deslumbrantes— que el enfoque ligado al género aún tiene ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que abordamos con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a lo largo de los años a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es un aviso y una advertencia el mensaje que trasluce de los elementos dispuestos sobre el lienzo que rodean su visión global. La "batería" que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo "atención", el tiempo está a punto de caducar, y el fuerte llamado de elementos naturales puestos en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) remarcan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco, como un Odiseo, viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de regresar a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para reencontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte en símbolo de la que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "partir" contienen ambas el concepto de separación y distanciamiento y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remate temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y posttecnológico nos deshumanice.
Cada viaje coloca en el mismo plano racionalidad y emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y adquieren significados diferentes.
Ir hacia el futuro se convierte en un desafío, captado en la mirada femenina, pero también un peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir significa enfrentarse a la separación de uno mismo, de los hábitos, roles y certezas. Partir es, en cualquier caso, libertad y aunque esta sea limitada porque se va hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de expansión es la dirección hacia donde se va, mientras el centro de contracción es la dirección desde la que se procede y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia desde un lugar y dirección hacia otro. En el centro, la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón de ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada, en algunas obras, está deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una resignación desolada ante la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y sobrepasados por los elementos tecnológicos.
Conviene, entonces, protegerse de este futuro, que avanza de manera peligrosa e casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos realmente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros se verá a sí mismo reflejado en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perderme y luego reencontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-astración figurativa, en el marco de su cosmo interior historizante desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo del color, rico en nitidez, y de pureza tímbrica, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectivas Caravaggiescas ... y psicología moderna de extracción post-renacentista (Rembrandt...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escansión sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca se ha dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia identidad, sin dejarse influenciar por corrientes y Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque, como también sostenía Giorgio Morandi, “De nuevo en el mundo no hay nada o casi nada”, y por ello para ser original habría que pintar teniendo presente las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos electos que, capaces de ver lo que otros a menudo no perciben ni siquiera, logran transformar las emociones que surgen de las cosas pequeñas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean el gris del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien evoca a maestros del pasado, demuestra que el artista ha hecho suyos los aprendizajes de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visibles en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mancha blanca en el panorama artístico nacional.
Ramas de flores y de fruta madura y exuberante, acostadas sobre altos muros de mármol desgastados por los años y a menudo garabateados con dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida cotidiana moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en el nexo entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al crepúsculo de la tarde cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con más vehemencia aquello que Zenerato destierra en las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que va del rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito sobre él o evaluado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’Olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

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Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
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Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
ABSTRACT MOUSE
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Estado
En excelente estado
Alto
65 cm
Ancho
75 cm
Estilo
Abstracto
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
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