Lucía Laurent - XL - Aura Art Déco





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Aura Art Déco es una pintura acrílica original sobre lienzo de Lucía Laurent - XL, 120 x 90 cm, firmada a mano, producida en España tras 2020.
Descripción del vendedor
Lucía Lauren ( LILI) es una artista cubana de formación plástica esencialmente autodidacta, graduada en Comunicación Social por la Universidad de La Habana.
Su relación con la imagen comenzó mucho antes de dedicarse profesionalmente a la pintura. La fotografía constituyó su primer territorio creativo: a través de ella desarrolló una especial sensibilidad hacia la composición, el equilibrio visual, el gesto y la representación de la figura humana. Posteriormente se adentró durante varios años en el mundo del tatuaje, una etapa determinante para comprender la importancia que adquieren en su pintura actual la línea, la silueta, la simplificación de las formas y la claridad gráfica.
Finalmente encontró en las artes plásticas un espacio de expresión mucho más amplio. La pintura le permitió reunir aquellas experiencias anteriores y transformarlas en un universo íntimo y reconocible, construido principalmente mediante acrílico sobre lienzo.
La obra de Lucía Lauren gira especialmente alrededor de la mujer, la naturaleza, las flores y los animales, con una presencia recurrente del gato como compañero silencioso de sus protagonistas. Son escenas que rara vez buscan narrar acontecimientos extraordinarios. Por el contrario, la artista parece interesarse por los pequeños instantes de calma: una mujer que sostiene a su gato, una figura rodeada de flores, una copa de vino, un jardín imaginado o simplemente un momento de contemplación.
Su pintura parte de una marcada síntesis visual. Lucía elimina gran parte de la información secundaria para conservar únicamente aquello que considera esencial. Rostros serenos, grandes áreas de color, contornos definidos y formas planas construyen imágenes inmediatamente legibles, pero cargadas de sensibilidad.
En su lenguaje encontramos ecos de la ilustración contemporánea y la pintura naïf, junto con referencias decorativas próximas al art déco y al art nouveau. Sin embargo, estos elementos aparecen reinterpretados desde una sensibilidad propia, más cálida, cotidiana y femenina.
Uno de los aspectos más interesantes de su trabajo es el uso del color. Rosas empolvados, terracotas, ocres, mostazas y tonos crema conviven con negros profundos, verdes azulados, rojos intensos y blancos muy limpios. En algunas composiciones la paleta es delicada y casi doméstica; en otras, el contraste cromático adquiere una intensidad claramente gráfica.
La mujer ocupa el centro de prácticamente todo su universo pictórico. No aparece representada como un personaje heroico o distante, sino desde una feminidad tranquila, elegante e introspectiva. Son figuras de miradas serenas, poses pausadas y gestos contenidos. Existe glamour, pero es un glamour íntimo y silencioso.
Los gatos desempeñan un papel especialmente interesante. Más que simples elementos decorativos, actúan como símbolos de compañía, independencia, ternura y refugio emocional. En obras donde mujer y animal se abrazan, las curvas del cuerpo humano y las formas del gato prácticamente se funden, convirtiendo la composición en una representación del afecto.
Las flores y la vegetación cumplen una función semejante. Rodean a las protagonistas, aparecen en sus vestidos o se integran en los fondos hasta borrar en ocasiones la frontera entre figura y naturaleza. De esta manera, mujer, naturaleza y mundo animal terminan formando una misma sensibilidad.
En obras como la figura abrazando al gato sobre un fondo rojo, Lucía reduce radicalmente la paleta para construir la imagen mediante el contraste entre negro, blanco y rojo. Las rayas del vestido dejan de ser únicamente un estampado y se convierten en el principal recurso compositivo: rodean a ambos personajes y concentran toda la escena en el gesto del abrazo. El resultado transmite protección, intimidad y silencio.
En otras piezas, como la mujer sentada junto al gato y la copa de vino, la artista desarrolla una composición más cercana al diseño contemporáneo. El terracota del vestido dialoga con rosas suaves, beige y verde azulado, creando una imagen sofisticada sin resultar fría. La protagonista no realiza ninguna acción concreta; simplemente existe dentro de su espacio. Precisamente esa ausencia de dramatismo constituye buena parte del encanto de la obra.
Lucía Lauren desarrolla así una pintura aparentemente sencilla pero cuidadosamente construida. Su lenguaje no depende del virtuosismo técnico ostentoso, sino de la capacidad de reducir una escena hasta encontrar su emoción esencial.
Su universo es femenino, botánico, doméstico y afectivo. En él aparecen la belleza cotidiana, la relación con los animales, el cuidado, la contemplación y la naturaleza como refugio. Sus pinturas poseen una cualidad especialmente atractiva: pueden resultar decorativas a primera vista, pero detrás de esa belleza existe una búsqueda constante de armonía, sensibilidad y serenidad.
En un panorama contemporáneo donde muchas imágenes buscan llamar la atención mediante el exceso, Lucía Lauren adopta el camino contrario: simplifica. Y precisamente en esa sencillez reside buena parte de la personalidad de su obra.
Obra de arte de la artista Lucía Laurent realizada en la técnica Acrílico sobre lienzo profesional de alta calidad.
Dimensión de 90 x 120 cm de pintura.
Edición original.
El envío se realizará a través de la Cia. United Parcel Service (UPS), para España y Europa, y a través de la Cia. Fedex para el resto del mundo.
La obra irá enrollada y estará protegida mediante varias capas de embalaje, nailón burbuja y colocada en un tubo resistente.
Una vez pagada la obra, se requieren tres días para el proceso de embalaje y entrega a la compañía de envió.
La pieza le llegará al termino de diez días, según el país de destino.
“Este lote contiene visualizaciones realizadas con IA. Consulta las fotografías originales para comprobar el estado real de la obra.”
Esta pintura en acrílico sobre lienzo es una refinada pieza de figuración estilizada impregnada de una marcada estética Art Déco e ilustración editorial contemporánea. La obra está protagonizada por una figura femenina de ademán sereno que sostiene un jarrón azul eléctrico con vibrantes tulipanes rojos, mientras abraza a un gato negro de mirada expresiva en su regazo. La vestimenta de la protagonista luce un patrón geométrico en retícula de color amarillo y negro, creando un vivo contraste con el deslumbrante fondo de arcos, motivos radiales y detalles dorados sobre campos de azul cobalto. La limpieza de los trazos, la saturación de los bloques de color y el impecable juego de simetría otorgan a la composición una atmósfera sofisticada, atemporal y de gran fuerza visual.
Lucía Lauren ( LILI) es una artista cubana de formación plástica esencialmente autodidacta, graduada en Comunicación Social por la Universidad de La Habana.
Su relación con la imagen comenzó mucho antes de dedicarse profesionalmente a la pintura. La fotografía constituyó su primer territorio creativo: a través de ella desarrolló una especial sensibilidad hacia la composición, el equilibrio visual, el gesto y la representación de la figura humana. Posteriormente se adentró durante varios años en el mundo del tatuaje, una etapa determinante para comprender la importancia que adquieren en su pintura actual la línea, la silueta, la simplificación de las formas y la claridad gráfica.
Finalmente encontró en las artes plásticas un espacio de expresión mucho más amplio. La pintura le permitió reunir aquellas experiencias anteriores y transformarlas en un universo íntimo y reconocible, construido principalmente mediante acrílico sobre lienzo.
La obra de Lucía Lauren gira especialmente alrededor de la mujer, la naturaleza, las flores y los animales, con una presencia recurrente del gato como compañero silencioso de sus protagonistas. Son escenas que rara vez buscan narrar acontecimientos extraordinarios. Por el contrario, la artista parece interesarse por los pequeños instantes de calma: una mujer que sostiene a su gato, una figura rodeada de flores, una copa de vino, un jardín imaginado o simplemente un momento de contemplación.
Su pintura parte de una marcada síntesis visual. Lucía elimina gran parte de la información secundaria para conservar únicamente aquello que considera esencial. Rostros serenos, grandes áreas de color, contornos definidos y formas planas construyen imágenes inmediatamente legibles, pero cargadas de sensibilidad.
En su lenguaje encontramos ecos de la ilustración contemporánea y la pintura naïf, junto con referencias decorativas próximas al art déco y al art nouveau. Sin embargo, estos elementos aparecen reinterpretados desde una sensibilidad propia, más cálida, cotidiana y femenina.
Uno de los aspectos más interesantes de su trabajo es el uso del color. Rosas empolvados, terracotas, ocres, mostazas y tonos crema conviven con negros profundos, verdes azulados, rojos intensos y blancos muy limpios. En algunas composiciones la paleta es delicada y casi doméstica; en otras, el contraste cromático adquiere una intensidad claramente gráfica.
La mujer ocupa el centro de prácticamente todo su universo pictórico. No aparece representada como un personaje heroico o distante, sino desde una feminidad tranquila, elegante e introspectiva. Son figuras de miradas serenas, poses pausadas y gestos contenidos. Existe glamour, pero es un glamour íntimo y silencioso.
Los gatos desempeñan un papel especialmente interesante. Más que simples elementos decorativos, actúan como símbolos de compañía, independencia, ternura y refugio emocional. En obras donde mujer y animal se abrazan, las curvas del cuerpo humano y las formas del gato prácticamente se funden, convirtiendo la composición en una representación del afecto.
Las flores y la vegetación cumplen una función semejante. Rodean a las protagonistas, aparecen en sus vestidos o se integran en los fondos hasta borrar en ocasiones la frontera entre figura y naturaleza. De esta manera, mujer, naturaleza y mundo animal terminan formando una misma sensibilidad.
En obras como la figura abrazando al gato sobre un fondo rojo, Lucía reduce radicalmente la paleta para construir la imagen mediante el contraste entre negro, blanco y rojo. Las rayas del vestido dejan de ser únicamente un estampado y se convierten en el principal recurso compositivo: rodean a ambos personajes y concentran toda la escena en el gesto del abrazo. El resultado transmite protección, intimidad y silencio.
En otras piezas, como la mujer sentada junto al gato y la copa de vino, la artista desarrolla una composición más cercana al diseño contemporáneo. El terracota del vestido dialoga con rosas suaves, beige y verde azulado, creando una imagen sofisticada sin resultar fría. La protagonista no realiza ninguna acción concreta; simplemente existe dentro de su espacio. Precisamente esa ausencia de dramatismo constituye buena parte del encanto de la obra.
Lucía Lauren desarrolla así una pintura aparentemente sencilla pero cuidadosamente construida. Su lenguaje no depende del virtuosismo técnico ostentoso, sino de la capacidad de reducir una escena hasta encontrar su emoción esencial.
Su universo es femenino, botánico, doméstico y afectivo. En él aparecen la belleza cotidiana, la relación con los animales, el cuidado, la contemplación y la naturaleza como refugio. Sus pinturas poseen una cualidad especialmente atractiva: pueden resultar decorativas a primera vista, pero detrás de esa belleza existe una búsqueda constante de armonía, sensibilidad y serenidad.
En un panorama contemporáneo donde muchas imágenes buscan llamar la atención mediante el exceso, Lucía Lauren adopta el camino contrario: simplifica. Y precisamente en esa sencillez reside buena parte de la personalidad de su obra.
Obra de arte de la artista Lucía Laurent realizada en la técnica Acrílico sobre lienzo profesional de alta calidad.
Dimensión de 90 x 120 cm de pintura.
Edición original.
El envío se realizará a través de la Cia. United Parcel Service (UPS), para España y Europa, y a través de la Cia. Fedex para el resto del mundo.
La obra irá enrollada y estará protegida mediante varias capas de embalaje, nailón burbuja y colocada en un tubo resistente.
Una vez pagada la obra, se requieren tres días para el proceso de embalaje y entrega a la compañía de envió.
La pieza le llegará al termino de diez días, según el país de destino.
“Este lote contiene visualizaciones realizadas con IA. Consulta las fotografías originales para comprobar el estado real de la obra.”
Esta pintura en acrílico sobre lienzo es una refinada pieza de figuración estilizada impregnada de una marcada estética Art Déco e ilustración editorial contemporánea. La obra está protagonizada por una figura femenina de ademán sereno que sostiene un jarrón azul eléctrico con vibrantes tulipanes rojos, mientras abraza a un gato negro de mirada expresiva en su regazo. La vestimenta de la protagonista luce un patrón geométrico en retícula de color amarillo y negro, creando un vivo contraste con el deslumbrante fondo de arcos, motivos radiales y detalles dorados sobre campos de azul cobalto. La limpieza de los trazos, la saturación de los bloques de color y el impecable juego de simetría otorgan a la composición una atmósfera sofisticada, atemporal y de gran fuerza visual.

