Tijs Dragtsma (1992) - Cleopatra Charms the Light






Posee una maestría en Cine y Artes Visuales; curador, escritor e investigador con experiencia.
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Obra original en técnica mixta sobre acrílico grabado, Cleopatra Charms the Light, de Tijs Dragtsma (Países Bajos, 2026), 51 × 51 cm, firmada, con marco, en excelente estado.
Descripción del vendedor
Cleopatra Encanta la Luz que sostiene a una reina en el límite de la visibilidad, capturada de perfil mientras un borde de brillo traza su corona, su cuello y la curva de su brazo levantado. Ni pintura, ni impresión, ni tinta. La imagen está grabada en la superficie del vidrio acrílico, y cada línea que define su tocado, su cuello incrustado de joyas, su mano que se extiende, existe porque se le quitó superficie, no porque se añadió.
En su palma una serpiente se enrosca y sube, su cuerpo dibujado desde el mismo campo de finísimas ralladuras que le dan luz a su rostro. El gesto se lee como mandato y como advertencia a la vez, la reina que gobernó un imperio y la reina cuya historia se cierra con una serpiente en su muñeca. Cleopatra Encanta la Luz no elige entre las dos. Permite que el poder y la mortalidad reposen en la misma mano elevada.
Desde el otro lado de la sala la obra se lee como una silueta única y dominante, una gobernante creada con luz y sombra más que con detalle. Acércate y esa figura se abre a un campo de marcas individuales, ralladuras controladas trabajadas en el vidrio acrílico hasta que se agrupan en una corona, una garganta, un perfil que escucha. Cuanto más de cerca miras, más la imagen pide leerse como estructura que como imagen.
La imagen está siempre presente, sostenida en la superficie en vez de aplicada sobre ella. La luz no la crea; la afina. Bajo una iluminación directa, las ralladuras atrapan y el contraste se profundiza, el cuello se vuelve más pesado, la serpiente más viva, mientras que con una luz más suave la misma reina retrocede hacia la quietud, paciente en la oscuridad. Se lee de forma distinta desde diferentes ángulos, sin dejar de ser ella.
Cleopatra Encanta la Luz continúa la serie Arte con Rasguño de la que es parte, de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de daño superficial controlado en lugar de pigmento o impresión, un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.
"Una reina que manda, incluso mientras sostiene aquello que acabará deshaciéndola."
Sobre Arte con Rasguño
Arte con Rasguño es un conjunto de obras en el que la imagen no se dibuja, sino que se liberta. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra surge a través de innumerables ralladuras precisas que capturan la luz y sacan la forma de la oscuridad.
Desde la distancia, la imagen aparece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y llena de presencia. Sin embargo, de cerca, la obra se disuelve en un denso campo de marcas individuales. Fina, frágil y casi liviana. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el conjunto.
La luz no crea la imagen. La afina. El negro absorbe, mientras las líneas ralladas reflejan. Conforme la luz se desplaza a través de la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo la figura queda clara y definida. Desde otro se suaviza y se asienta de nuevo hacia la oscuridad de la que provino, sin desaparecer jamás. Bajo una iluminación puntual, el contraste se profundiza y la imagen adquiere una cualidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace tan fascinante este medio es su silenciosa tensión. El acto de rascar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es áspero. Es íntimo, atmosférico y vivo con movimiento. La dureza se convierte en suavidad. La destrucción, en creación. La ausencia, en presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca está completamente fija. A través de la interacción entre línea, luz y sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece dar un paso hacia adelante desde el negro. En otros, se asienta de nuevo en la quietud. Es dentro de ese movimiento, entre la nitidez y la calma, que la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida silenciosa. Cada raya guarda un instante, una respiración, un gesto. Juntas forman no solo una imagen, sino una presencia que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Sobre el Artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo evolutivo de descubrimiento donde el material, la estructura, la luz y la emoción se unen.
Mi trabajo a menudo comienza con una pregunta simple. ¿Cómo puede un material hablar de una manera nueva? ¿Cómo puede la dureza volverse intimidad? ¿Cómo puede la precisión crear emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunas obras se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otras emergen a través de la ausencia, la sombra, el reflejo o la tensión. Lo que las une es un compromiso compartido con la originalidad, la claridad y la presencia emocional.
Me fascina el contraste. Entre fortaleza y fragilidad. Entre control y sentimiento. Entre lo que es visible y lo que queda abierto a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente crear una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se unen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución formado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear trabajos que se sientan distintivos, intencionados y vivos.
Cleopatra Encanta la Luz que sostiene a una reina en el límite de la visibilidad, capturada de perfil mientras un borde de brillo traza su corona, su cuello y la curva de su brazo levantado. Ni pintura, ni impresión, ni tinta. La imagen está grabada en la superficie del vidrio acrílico, y cada línea que define su tocado, su cuello incrustado de joyas, su mano que se extiende, existe porque se le quitó superficie, no porque se añadió.
En su palma una serpiente se enrosca y sube, su cuerpo dibujado desde el mismo campo de finísimas ralladuras que le dan luz a su rostro. El gesto se lee como mandato y como advertencia a la vez, la reina que gobernó un imperio y la reina cuya historia se cierra con una serpiente en su muñeca. Cleopatra Encanta la Luz no elige entre las dos. Permite que el poder y la mortalidad reposen en la misma mano elevada.
Desde el otro lado de la sala la obra se lee como una silueta única y dominante, una gobernante creada con luz y sombra más que con detalle. Acércate y esa figura se abre a un campo de marcas individuales, ralladuras controladas trabajadas en el vidrio acrílico hasta que se agrupan en una corona, una garganta, un perfil que escucha. Cuanto más de cerca miras, más la imagen pide leerse como estructura que como imagen.
La imagen está siempre presente, sostenida en la superficie en vez de aplicada sobre ella. La luz no la crea; la afina. Bajo una iluminación directa, las ralladuras atrapan y el contraste se profundiza, el cuello se vuelve más pesado, la serpiente más viva, mientras que con una luz más suave la misma reina retrocede hacia la quietud, paciente en la oscuridad. Se lee de forma distinta desde diferentes ángulos, sin dejar de ser ella.
Cleopatra Encanta la Luz continúa la serie Arte con Rasguño de la que es parte, de Tijs Dragtsma, en la que la imaginería se construye a través de daño superficial controlado en lugar de pigmento o impresión, un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.
"Una reina que manda, incluso mientras sostiene aquello que acabará deshaciéndola."
Sobre Arte con Rasguño
Arte con Rasguño es un conjunto de obras en el que la imagen no se dibuja, sino que se liberta. Tallada línea por línea en una superficie negra profunda, cada obra surge a través de innumerables ralladuras precisas que capturan la luz y sacan la forma de la oscuridad.
Desde la distancia, la imagen aparece casi fotográfica. Poderosa, reconocible y llena de presencia. Sin embargo, de cerca, la obra se disuelve en un denso campo de marcas individuales. Fina, frágil y casi liviana. Lo que parecía sólido se revela como una delicada red de líneas, cada una un gesto deliberado, cada una esencial para el conjunto.
La luz no crea la imagen. La afina. El negro absorbe, mientras las líneas ralladas reflejan. Conforme la luz se desplaza a través de la superficie, la imagen respira. Desde un ángulo la figura queda clara y definida. Desde otro se suaviza y se asienta de nuevo hacia la oscuridad de la que provino, sin desaparecer jamás. Bajo una iluminación puntual, el contraste se profundiza y la imagen adquiere una cualidad escultórica, casi luminosa.
Lo que hace tan fascinante este medio es su silenciosa tensión. El acto de rascar es directo e irreversible. Cada línea es una decisión que no se puede deshacer. Sin embargo, el resultado no es áspero. Es íntimo, atmosférico y vivo con movimiento. La dureza se convierte en suavidad. La destrucción, en creación. La ausencia, en presencia.
En obras como este retrato, la figura nunca está completamente fija. A través de la interacción entre línea, luz y sombra, la imagen cambia con la perspectiva y la atmósfera. En ciertos momentos, el sujeto parece dar un paso hacia adelante desde el negro. En otros, se asienta de nuevo en la quietud. Es dentro de ese movimiento, entre la nitidez y la calma, que la obra cobra vida.
Como todos los materiales tocados por el tiempo, la superficie lleva su propia vida silenciosa. Cada raya guarda un instante, una respiración, un gesto. Juntas forman no solo una imagen, sino una presencia que continúa revelándose con cada cambio de luz.
Sobre el Artista
Mi nombre es Tijs Dragtsma, fundador de TD Fine Art Studio.
Como artista, me impulsa un deseo constante de explorar nuevos lenguajes visuales. No veo el arte como un estilo fijo, sino como un campo evolutivo de descubrimiento donde el material, la estructura, la luz y la emoción se unen.
Mi trabajo a menudo comienza con una pregunta simple. ¿Cómo puede un material hablar de una manera nueva? ¿Cómo puede la dureza volverse intimidad? ¿Cómo puede la precisión crear emoción? Esa búsqueda late en el corazón de todo lo que creo.
Dentro de TD Fine Art Studio, cada cuerpo de trabajo se aborda como su propio mundo, con su propia lógica, atmósfera e identidad visual. Algunas obras se construyen a través del ritmo, la repetición y la estructura. Otras emergen a través de la ausencia, la sombra, el reflejo o la tensión. Lo que las une es un compromiso compartido con la originalidad, la claridad y la presencia emocional.
Me fascina el contraste. Entre fortaleza y fragilidad. Entre control y sentimiento. Entre lo que es visible y lo que queda abierto a la interpretación. Mi objetivo no es simplemente crear una imagen, sino crear una obra que mantenga la atención, invite a la reflexión y siga revelándose con el tiempo.
TD Fine Art Studio es el espacio en el que estas exploraciones se unen. No es solo un estudio, sino un universo artístico en evolución formado por la curiosidad, la precisión y la ambición de crear trabajos que se sientan distintivos, intencionados y vivos.
