Scuola Lombarda (XV) - San Sebastiano - XL format






Máster en pintura renacentista temprana, prácticas en Sotheby’s y 15 años de experiencia.
1 € |
|---|
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 143313 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
San Sebastiano - formato XL, pintura al óleo italiana del siglo XV (aprox. 1480) de la escuela lombarda, 135 cm de alto por 42 cm de ancho, sin firmar y en buen estado.
Descripción del vendedor
Pintor del norte de Italia, ámbito lombardo, finales del siglo XV.
San Roque
Tempera al huevo sobre tabla, cm 135 × 42
Obra procedente de colección museal italiana
Siglo XV, 1450/1480
Imponente tabla devocional que representa a San Sebastián en figura enteramente, fiel a la iconografía tradicional del mártir: el joven santo, casi desnudo y cubierto solo por un paño blanco anudado a las caderas, presenta el cuerpo atravesado por las flechas, con pequeñas heridas sangrantes distribuidas en el torso y en las extremidades. Un amplio nimbo dorado y radiante enmarca la cabeza ligeramente inclinada, concediendo a la figura una intensa dimensión sacra.
La composición es fuertemente vertical y monumental. La figura ocupa prácticamente todo el espacio disponible, mientras que a sus espaldas se abre un paisaje esencial, construido mediante franjas de vegetación, arbolillos y lejanos relieves montañosos bajo un cielo claro. La simplicidad del escenario concentra la atención en el santo y en la función originalmente devocional de la imagen.
Particularmente interesante es el lenguaje pictórico: el cuerpo se costruye a través de un contorno limpio y continuo, con una anatomía simplificada pero cuidadosamente descrita; el rostro, de rasgos delicados y expresión absorta, conserva un carácter aún tardogótico, mientras la mayor atención a la corporeidad y a la presencia física de la figura atestigua la aproximación a la cultura renacentista. De igual modo, cabellos, nimbo, paño y vegetación están definidos mediante un signo gráfico muy marcado, elemento que confiere a la tabla una particular inmediatez narrativa.
La iconografía de San Sebastián tuvo una difusión particularmente significativa en el segundo Quattrocento, también en relación con el papel atribuido al santo como protector frente a las epidemias de peste. Estudios sobre la iconografía quattrocentista documentan justamente en los últimos decenios del siglo una notable fortuna de estas representaciones.
También el formato estrecho y fuertemente desarrollado en altura es significativo. Tablas con San Sebastián de proporciones similares eran frecuentemente concebidas como elementos de complejos devocionales más articulados. Una comparación particularmente interesante, aunque sin implicar una relación atribucional, es el San Sebastián de Francesco Napoletano, fechado en el último decenio del siglo XV, también él sobre tabla y de formato muy estrecho y vertical (cm 138 × 43). También se documentan compartimentos con San Sebastián pertenecientes a polípticos quattrocentistas posteriormente desmembrados.
A la luz de las características visibles, la obra puede presentarse como un testimonio significativo de la pintura devocional del norte de Italia del siglo XV, presumiblemente vinculable al área lombarda, en la que elementos aún tardogóticos conviven con una creciente atención renacentista a la figura humana.
La superficie conserva además una marcada pátina histórica, con craquelado, desgaste, abrasiones e heterogeneidad compatibles con la larga trayectoria de conservación de la obra, elementos que no comprometen su legibilidad global y que atestiguan visualmente su antigüedad.
CONDICIÓN DEL PROTOCOLO
El cuadro se presenta en buen estado conservativo general, compatible con la época y con la natural vejez de la obra. La superficie pictórica muestra una craqueladura difundida y marcada, especialmente evidente en las zonas oscuras, además de fisiológicas desigualdades de la capa de barniz, abrasiones y vestigios de intervenciones conservativas previas y de reintegración pictórica.
En conjunto la obra conserva una buena legibilidad de la imagen, en particular del rostro y de las manos, manteniendo evidentes las características materiales y las marcas del tiempo propias de un cuadro muy antiguo.
~ Nota histórico-coleccionista ~
Por antigüedad, iconografía, formato y carácter devocional, este tablero del siglo XV que representa a San Sebastián presenta características plenamente compatibles con una valorización en ámbito museal, y en particular dentro de un Museo Diocesano o de una colección dedicada al arte sacro antiguo. No se trata solo de un objeto decorativo, sino de una testimonio material de la cultura religiosa y figurativa del norte de Italia del Quattrocento, llegada a nosotros a lo largo de más de cinco siglos de historia.
Adquirir una obra de este nivel significa, por tanto, custodiar un fragmento auténtico del patrimonio histórico-artístico italiano. La rareza cronológica, la presencia del antiguo soporte lineal, la iconografía inmediatamente reconocible y la fuerte identidad histórica incrementan el interés para el coleccionista especializado.
En el plano patrimonial, obras antiguas de esta naturaleza pueden además representar una forma interesante de diversificación y conservación del valor a largo plazo, siempre que se adquieran a condiciones coherentes con el mercado y acompañadas de la adecuada documentación y estudio científico. A diferencia de los bienes reproducibles, una tabla quattrocentista es por su naturaleza un bien único, finito e irrepetible: su primer valor sigue siendo cultural y coleccionable, mientras una eventual revalorización económica futura no puede, por supuesto, estar garantizada.
*** Nota fotográfica
Las imágenes fotográficas de la obra se han realizado con iluminación y focos de estudio profesionales para permitir una mejor legibilidad de la composición, de los detalles y de la materia pictórica. Dicha iluminación puede determinar ligeras variaciones en la percepción cromática y en la luminosidad respecto a la visión directa de la obra. Las fotografías tienen fines exclusivamente ilustrativos y documentales.
Envío asegurado
Pericia Atribuitiva Expertise
*** Por cuestión de interés histórico la obra no podrá ser enviada fuera de la comunidad europea
El vendedor y su historia
Pintor del norte de Italia, ámbito lombardo, finales del siglo XV.
San Roque
Tempera al huevo sobre tabla, cm 135 × 42
Obra procedente de colección museal italiana
Siglo XV, 1450/1480
Imponente tabla devocional que representa a San Sebastián en figura enteramente, fiel a la iconografía tradicional del mártir: el joven santo, casi desnudo y cubierto solo por un paño blanco anudado a las caderas, presenta el cuerpo atravesado por las flechas, con pequeñas heridas sangrantes distribuidas en el torso y en las extremidades. Un amplio nimbo dorado y radiante enmarca la cabeza ligeramente inclinada, concediendo a la figura una intensa dimensión sacra.
La composición es fuertemente vertical y monumental. La figura ocupa prácticamente todo el espacio disponible, mientras que a sus espaldas se abre un paisaje esencial, construido mediante franjas de vegetación, arbolillos y lejanos relieves montañosos bajo un cielo claro. La simplicidad del escenario concentra la atención en el santo y en la función originalmente devocional de la imagen.
Particularmente interesante es el lenguaje pictórico: el cuerpo se costruye a través de un contorno limpio y continuo, con una anatomía simplificada pero cuidadosamente descrita; el rostro, de rasgos delicados y expresión absorta, conserva un carácter aún tardogótico, mientras la mayor atención a la corporeidad y a la presencia física de la figura atestigua la aproximación a la cultura renacentista. De igual modo, cabellos, nimbo, paño y vegetación están definidos mediante un signo gráfico muy marcado, elemento que confiere a la tabla una particular inmediatez narrativa.
La iconografía de San Sebastián tuvo una difusión particularmente significativa en el segundo Quattrocento, también en relación con el papel atribuido al santo como protector frente a las epidemias de peste. Estudios sobre la iconografía quattrocentista documentan justamente en los últimos decenios del siglo una notable fortuna de estas representaciones.
También el formato estrecho y fuertemente desarrollado en altura es significativo. Tablas con San Sebastián de proporciones similares eran frecuentemente concebidas como elementos de complejos devocionales más articulados. Una comparación particularmente interesante, aunque sin implicar una relación atribucional, es el San Sebastián de Francesco Napoletano, fechado en el último decenio del siglo XV, también él sobre tabla y de formato muy estrecho y vertical (cm 138 × 43). También se documentan compartimentos con San Sebastián pertenecientes a polípticos quattrocentistas posteriormente desmembrados.
A la luz de las características visibles, la obra puede presentarse como un testimonio significativo de la pintura devocional del norte de Italia del siglo XV, presumiblemente vinculable al área lombarda, en la que elementos aún tardogóticos conviven con una creciente atención renacentista a la figura humana.
La superficie conserva además una marcada pátina histórica, con craquelado, desgaste, abrasiones e heterogeneidad compatibles con la larga trayectoria de conservación de la obra, elementos que no comprometen su legibilidad global y que atestiguan visualmente su antigüedad.
CONDICIÓN DEL PROTOCOLO
El cuadro se presenta en buen estado conservativo general, compatible con la época y con la natural vejez de la obra. La superficie pictórica muestra una craqueladura difundida y marcada, especialmente evidente en las zonas oscuras, además de fisiológicas desigualdades de la capa de barniz, abrasiones y vestigios de intervenciones conservativas previas y de reintegración pictórica.
En conjunto la obra conserva una buena legibilidad de la imagen, en particular del rostro y de las manos, manteniendo evidentes las características materiales y las marcas del tiempo propias de un cuadro muy antiguo.
~ Nota histórico-coleccionista ~
Por antigüedad, iconografía, formato y carácter devocional, este tablero del siglo XV que representa a San Sebastián presenta características plenamente compatibles con una valorización en ámbito museal, y en particular dentro de un Museo Diocesano o de una colección dedicada al arte sacro antiguo. No se trata solo de un objeto decorativo, sino de una testimonio material de la cultura religiosa y figurativa del norte de Italia del Quattrocento, llegada a nosotros a lo largo de más de cinco siglos de historia.
Adquirir una obra de este nivel significa, por tanto, custodiar un fragmento auténtico del patrimonio histórico-artístico italiano. La rareza cronológica, la presencia del antiguo soporte lineal, la iconografía inmediatamente reconocible y la fuerte identidad histórica incrementan el interés para el coleccionista especializado.
En el plano patrimonial, obras antiguas de esta naturaleza pueden además representar una forma interesante de diversificación y conservación del valor a largo plazo, siempre que se adquieran a condiciones coherentes con el mercado y acompañadas de la adecuada documentación y estudio científico. A diferencia de los bienes reproducibles, una tabla quattrocentista es por su naturaleza un bien único, finito e irrepetible: su primer valor sigue siendo cultural y coleccionable, mientras una eventual revalorización económica futura no puede, por supuesto, estar garantizada.
*** Nota fotográfica
Las imágenes fotográficas de la obra se han realizado con iluminación y focos de estudio profesionales para permitir una mejor legibilidad de la composición, de los detalles y de la materia pictórica. Dicha iluminación puede determinar ligeras variaciones en la percepción cromática y en la luminosidad respecto a la visión directa de la obra. Las fotografías tienen fines exclusivamente ilustrativos y documentales.
Envío asegurado
Pericia Atribuitiva Expertise
*** Por cuestión de interés histórico la obra no podrá ser enviada fuera de la comunidad europea
