Reinata Sadimba (1945) - A Relaxada






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La artista Reinata Sadimba (1945) presenta A Relaxada, una escultura cerámica de 25×25 cm procedente de Mozambique, fechada en 2026, firmada a mano, color marrón, en excelente estado y sin base.
Descripción del vendedor
Técnica: Escultura en Cerámica
Dimensión: 25x25
Título: A Relajada
En perfectas condiciones
En la obra de Reinata Sadimba se define una rostredad esencial: no existe retrato, sino antes la subjetividad primordial que deriva de una estilización que tiene como objetivo. Así, en la obra observamos los ojos, la boca, las orejas y las narinas, que son enunciados a través de incisiones y cortes, pareciendo repetir expresiones que remiten a la interioridad observable en su escultura como si Reinata esculpiera con los ojos cerrados, o, dicho de otra forma, como si tuviera una visión anclada en un punto ciego y difundida por sus manos mientras tantea para dar forma al barro, recreando una figura trabajada de forma exemplar, que expresa la belleza de la serenidad.
Enviado en caja de madera y protegido con plástico de burbujas y esferovita.
Biografía
Reinata Sadimba ComIH (Mueda, 1945) es una ceramista mozambiqueña que ha expuesto su trabajo en varias instituciones de arte alrededor del mundo.
Trayectoria
Reinata recibió una educación tradicional de la etnia Makonde que incluía la fabricación de objetos utilitarios en barro. Aprendió el arte de ceramista de su madre, primero para alimentar a su familia tras perder a su padre muy joven y más tarde porque la arcilla le permitía “decir cosas que no sabía contar de otra manera”. El trabajo de Reinata está muy determinado por sus experiencias personales. Casada joven y divorciada dos veces, tuvo ocho hijos, de los cuales solo uno sobrevivió. Tiene la cara tatuada, según las tradiciones makondes. Mientras creaba, formó parte de la Frontera de Libertación de Mozambique (FRELIMO), una lucha armada contra el gobierno colonial portugués que comenzó en 1964 para la liberación del país, que posibilitó su independencia en 1974.
En 1975, tras divorciarse y abandonar una relación considerada abusiva, Reinata revolucionó su trabajo y pasó a añadir adornos propios a sus obras.
En los años 80 del siglo pasado, colaboró en un proyecto rural con una pareja de suizos que se habían instalado cerca de Mueda, donde residía. Esta colaboración llevó más visibilidad a su arte. No obstante, a raíz de la Guerra Civil (1976-1992), emigró con su único hijo a Dar es-Salaam, en Tanzania, donde vivió con su hermana Josefina. Aquí comenzó a exponer en pequeñas salas de arte y mercados de artesanía. El continuo apoyo de la pareja de amigos suizos le permitió lograr estabilidad económica para crear según su propia estética e imaginario. Este apoyo a la creación impulsó su arte, permitiéndole desarrollar nuevas técnicas y modos de cocción. Su estancia en Tanzania le ayudó a desarrollar una estética y representación del cuerpo humano, creando formas vivas y penetrantes, hasta crear su propio universo.
En 1992 regresa a Mozambique y se instala en Maputo. Aquí recibe un importante apoyo de Augusto Cabral, entonces Director del Museo de Historia Natural de Mozambique, y establece su estudio dentro del propio museo. En 1998 se llevó a cabo en el museo una semana de enseñanza sobre cerámica tradicional, en la cual el trabajo de Reinata fue destacado.
En sus piezas, Reinata usa arcilla, por su maleabilidad, y caliza blanca y grafito, que le confieren un color verde característico de su obra. Crea jarras, recipientes y aceitera y otro tipo de piezas con formas antropomorfas, con cuerpo y rostro y con escarificaciones o marcas culturales de la etnia Makonde. Sus piezas tienen varios mensajes subyacentes: “dos jarros emergen de un jarrón, en un vaso la serpiente o nyoka recría la vida y la muerte que rodean a una persona, las ollas tienen varias bocas y piernas y las figuras que generalmente aparecen sin sexo están defecando”.[1] Las figuras que crea están ligadas a los cuentos y leyendas de su provincia.
Técnica: Escultura en Cerámica
Dimensión: 25x25
Título: A Relajada
En perfectas condiciones
En la obra de Reinata Sadimba se define una rostredad esencial: no existe retrato, sino antes la subjetividad primordial que deriva de una estilización que tiene como objetivo. Así, en la obra observamos los ojos, la boca, las orejas y las narinas, que son enunciados a través de incisiones y cortes, pareciendo repetir expresiones que remiten a la interioridad observable en su escultura como si Reinata esculpiera con los ojos cerrados, o, dicho de otra forma, como si tuviera una visión anclada en un punto ciego y difundida por sus manos mientras tantea para dar forma al barro, recreando una figura trabajada de forma exemplar, que expresa la belleza de la serenidad.
Enviado en caja de madera y protegido con plástico de burbujas y esferovita.
Biografía
Reinata Sadimba ComIH (Mueda, 1945) es una ceramista mozambiqueña que ha expuesto su trabajo en varias instituciones de arte alrededor del mundo.
Trayectoria
Reinata recibió una educación tradicional de la etnia Makonde que incluía la fabricación de objetos utilitarios en barro. Aprendió el arte de ceramista de su madre, primero para alimentar a su familia tras perder a su padre muy joven y más tarde porque la arcilla le permitía “decir cosas que no sabía contar de otra manera”. El trabajo de Reinata está muy determinado por sus experiencias personales. Casada joven y divorciada dos veces, tuvo ocho hijos, de los cuales solo uno sobrevivió. Tiene la cara tatuada, según las tradiciones makondes. Mientras creaba, formó parte de la Frontera de Libertación de Mozambique (FRELIMO), una lucha armada contra el gobierno colonial portugués que comenzó en 1964 para la liberación del país, que posibilitó su independencia en 1974.
En 1975, tras divorciarse y abandonar una relación considerada abusiva, Reinata revolucionó su trabajo y pasó a añadir adornos propios a sus obras.
En los años 80 del siglo pasado, colaboró en un proyecto rural con una pareja de suizos que se habían instalado cerca de Mueda, donde residía. Esta colaboración llevó más visibilidad a su arte. No obstante, a raíz de la Guerra Civil (1976-1992), emigró con su único hijo a Dar es-Salaam, en Tanzania, donde vivió con su hermana Josefina. Aquí comenzó a exponer en pequeñas salas de arte y mercados de artesanía. El continuo apoyo de la pareja de amigos suizos le permitió lograr estabilidad económica para crear según su propia estética e imaginario. Este apoyo a la creación impulsó su arte, permitiéndole desarrollar nuevas técnicas y modos de cocción. Su estancia en Tanzania le ayudó a desarrollar una estética y representación del cuerpo humano, creando formas vivas y penetrantes, hasta crear su propio universo.
En 1992 regresa a Mozambique y se instala en Maputo. Aquí recibe un importante apoyo de Augusto Cabral, entonces Director del Museo de Historia Natural de Mozambique, y establece su estudio dentro del propio museo. En 1998 se llevó a cabo en el museo una semana de enseñanza sobre cerámica tradicional, en la cual el trabajo de Reinata fue destacado.
En sus piezas, Reinata usa arcilla, por su maleabilidad, y caliza blanca y grafito, que le confieren un color verde característico de su obra. Crea jarras, recipientes y aceitera y otro tipo de piezas con formas antropomorfas, con cuerpo y rostro y con escarificaciones o marcas culturales de la etnia Makonde. Sus piezas tienen varios mensajes subyacentes: “dos jarros emergen de un jarrón, en un vaso la serpiente o nyoka recría la vida y la muerte que rodean a una persona, las ollas tienen varias bocas y piernas y las figuras que generalmente aparecen sin sexo están defecando”.[1] Las figuras que crea están ligadas a los cuentos y leyendas de su provincia.
