Daniel Argimon Granell (1929-1996) - La sombra central





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 143313 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Óleo sobre tela del artista Daniel Argimon Granell (1929-1996), titulado La sombra central, 92,5 × 73 cm, edición original, de la década de 1990, firmado a mano en el reverso, en buen estado.
Descripción del vendedor
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Daniel Argimon, que representa una figura oscura y solitaria se alza ante un fondo azul atravesado por trazos y señales enigmáticas. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 92,5x73x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en el reverso de la obra, Argimon.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro presenta una figura oscura y alargada que se eleva en el centro de una composición dominada por distintos tonos de azul. Su silueta recuerda a una presencia humana de pie, cubierta por una túnica o envuelta en una sombra, aunque sus rasgos no se definen con claridad. La cabeza aparece redondeada y ligeramente inclinada, mientras que el cuerpo se prolonga hacia abajo en una forma amplia, pesada y casi monolítica. La ausencia de detalles reconocibles en el rostro mantiene su identidad en secreto y convierte la figura en el foco de una escena cargada de misterio.
El fondo está formado por una sucesión de azules profundos, con zonas más luminosas que se mezclan con áreas oscuras y violáceas. Estos cambios de intensidad crean la impresión de un espacio nocturno o interior, aunque no se identifica un lugar concreto. Alrededor de la silueta aparecen líneas verticales, trazos irregulares y pequeñas formas dispersas que parecen signos, marcas o fragmentos de un lenguaje visual. Algunos descienden como hilos y otros se curvan o se interrumpen, dando la sensación de que el espacio está atravesado por señales difíciles de descifrar.
La figura central contrasta con ese entorno mediante su tonalidad terrosa, casi negra, y su contorno irregular. Su presencia parece sólida y silenciosa, como si estuviera suspendida frente al fondo o emergiera de él. La parte superior concentra la atención por la forma que corona la cabeza, mientras que el resto del cuerpo se ensancha ligeramente antes de estrecharse en la zona inferior. Unos pequeños puntos claros y rojizos aparecen sobre la silueta y a su alrededor, aportando breves destellos de color que destacan frente a la gama fría predominante.
La composición incorpora también sombras y formas laterales que amplían la sensación de profundidad. En la zona superior izquierda se distingue una gran mancha oscura que parece proyectarse hacia el centro, mientras que en la parte inferior izquierda surgen contornos delicados, casi como pequeñas figuras o señales dibujadas sobre el fondo. En el lado derecho, varias líneas largas descienden y se quiebran, acompañadas por marcas dispersas que parecen formar parte de un paisaje abstracto. Estos detalles no ofrecen una narración explícita, pero sugieren que la figura se encuentra en un espacio lleno de presencias, recuerdos o signos que permanecen parcialmente ocultos.
En conjunto, el cuadro transmite una atmósfera introspectiva y enigmática, marcada por el contraste entre la presencia central, inmóvil y oscura, y el fondo azul lleno de trazos y señales. La figura puede interpretarse como una persona solitaria, una sombra o un símbolo, y esa ambigüedad invita a contemplarla desde distintas perspectivas. Los tonos fríos, la silueta terrosa y las marcas dispersas construyen una escena de gran fuerza visual, donde el silencio parece convivir con un mundo interior intenso y difícil de nombrar.
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Daniel Argimon, que representa una figura oscura y solitaria se alza ante un fondo azul atravesado por trazos y señales enigmáticas. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 92,5x73x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en el reverso de la obra, Argimon.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro presenta una figura oscura y alargada que se eleva en el centro de una composición dominada por distintos tonos de azul. Su silueta recuerda a una presencia humana de pie, cubierta por una túnica o envuelta en una sombra, aunque sus rasgos no se definen con claridad. La cabeza aparece redondeada y ligeramente inclinada, mientras que el cuerpo se prolonga hacia abajo en una forma amplia, pesada y casi monolítica. La ausencia de detalles reconocibles en el rostro mantiene su identidad en secreto y convierte la figura en el foco de una escena cargada de misterio.
El fondo está formado por una sucesión de azules profundos, con zonas más luminosas que se mezclan con áreas oscuras y violáceas. Estos cambios de intensidad crean la impresión de un espacio nocturno o interior, aunque no se identifica un lugar concreto. Alrededor de la silueta aparecen líneas verticales, trazos irregulares y pequeñas formas dispersas que parecen signos, marcas o fragmentos de un lenguaje visual. Algunos descienden como hilos y otros se curvan o se interrumpen, dando la sensación de que el espacio está atravesado por señales difíciles de descifrar.
La figura central contrasta con ese entorno mediante su tonalidad terrosa, casi negra, y su contorno irregular. Su presencia parece sólida y silenciosa, como si estuviera suspendida frente al fondo o emergiera de él. La parte superior concentra la atención por la forma que corona la cabeza, mientras que el resto del cuerpo se ensancha ligeramente antes de estrecharse en la zona inferior. Unos pequeños puntos claros y rojizos aparecen sobre la silueta y a su alrededor, aportando breves destellos de color que destacan frente a la gama fría predominante.
La composición incorpora también sombras y formas laterales que amplían la sensación de profundidad. En la zona superior izquierda se distingue una gran mancha oscura que parece proyectarse hacia el centro, mientras que en la parte inferior izquierda surgen contornos delicados, casi como pequeñas figuras o señales dibujadas sobre el fondo. En el lado derecho, varias líneas largas descienden y se quiebran, acompañadas por marcas dispersas que parecen formar parte de un paisaje abstracto. Estos detalles no ofrecen una narración explícita, pero sugieren que la figura se encuentra en un espacio lleno de presencias, recuerdos o signos que permanecen parcialmente ocultos.
En conjunto, el cuadro transmite una atmósfera introspectiva y enigmática, marcada por el contraste entre la presencia central, inmóvil y oscura, y el fondo azul lleno de trazos y señales. La figura puede interpretarse como una persona solitaria, una sombra o un símbolo, y esa ambigüedad invita a contemplarla desde distintas perspectivas. Los tonos fríos, la silueta terrosa y las marcas dispersas construyen una escena de gran fuerza visual, donde el silencio parece convivir con un mundo interior intenso y difícil de nombrar.

