École postimpressionniste européenne (XX) - Un Dimanche à la mer

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Marko Petrovic Cano
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Óleo sobre tabla titulado Un Dimanche à la mer, escuela posimpresionista europea, periodo 1950-1960, España, original, vendido con marco dorado historicista, que representa una escena veraniega junto al mar.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Escuela posimpresionista europea del siglo XX – Escena de playa con bañistas – Óleo sobre tabla

Interesante pintura al óleo sobre tabla perteneciente a la escuela posimpresionista europea del siglo XX, que representa una animada escena de playa con numerosos bañistas y veraneantes, desarrollada mediante una pincelada suelta, expresiva y de notable espontaneidad.

La composición evoca el ambiente de las estaciones balnearias europeas, especialmente aquellas que alcanzaron una extraordinaria popularidad durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX.

La obra destaca por su luminosidad, la frescura de su ejecución y la utilización de pequeños toques de color que permiten sugerir las figuras, los parasoles y las construcciones costeras sin recurrir a una descripción minuciosa.

El artista concede especial importancia a la captación de la atmósfera y del movimiento de la multitud, utilizando una técnica de pincelada rápida y fragmentada que permite relacionar la pintura con las corrientes impresionistas y posimpresionistas europeas.

La escena posee un atractivo carácter costumbrista y transmite la vitalidad de una jornada de verano junto al mar.

Descripción y análisis artístico

La composición representa una playa concurrida, con numerosos personajes distribuidos en diferentes grupos sobre la arena.

En primer término aparecen varias figuras sentadas y reunidas, representadas mediante pinceladas oscuras y pequeños acentos cromáticos que sugieren sus indumentarias.

En la zona central se desarrolla una animada concentración de veraneantes, acompañada por parasoles y estructuras ligeras propias de los ambientes de playa.

El artista introduce diferentes tonalidades de azul, blanco, rojo y verde para destacar los elementos principales y aportar dinamismo a la escena.

El mar ocupa una franja horizontal en el sector izquierdo, mientras que el cielo se extiende ampliamente sobre la composición, aportando luminosidad y una sensación de espacio abierto.

La paleta cromática combina azules claros, blancos, ocres, grises y pequeños acentos de colores intensos.

Las figuras están resueltas mediante pinceladas breves y espontáneas, con una notable economía de medios.

La composición presenta una organización horizontal, equilibrada mediante la distribución de los grupos humanos y los elementos de color.

La ausencia de un dibujo rígido y la libertad de ejecución contribuyen a transmitir la sensación de movimiento y actividad propia de una playa concurrida.

El resultado es una escena de gran frescura visual, en la que el artista privilegia la impresión general del ambiente frente a la representación detallada de cada personaje.

El posimpresionismo y la evolución de la pintura europea

Desde el punto de vista estilístico, la obra se relaciona con la tradición posimpresionista europea, desarrollada a partir de las transformaciones introducidas por el impresionismo durante la segunda mitad del siglo XIX.

El impresionismo supuso una profunda renovación de la pintura occidental, especialmente por su interés en la representación de la luz natural, la captación de escenas cotidianas y la utilización de una pincelada visible y espontánea.

Artistas como Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Camille Pissarro y Alfred Sisley contribuyeron a establecer un nuevo lenguaje pictórico basado en la observación de los efectos atmosféricos y en la representación de las relaciones cromáticas.

La pintura al aire libre adquirió una importancia fundamental, favoreciendo el desarrollo de composiciones caracterizadas por la luminosidad y la libertad técnica.

A finales del siglo XIX, las diferentes corrientes posimpresionistas ampliaron estas investigaciones mediante una interpretación más personal del color, la forma y la estructura de la composición.

La presente obra participa de esta tradición a través de una ejecución libre, una pincelada fragmentada y una representación del paisaje centrada en la impresión visual del conjunto.

La utilización de pequeños toques de pintura para sugerir las figuras y la atmósfera recuerda determinados procedimientos desarrollados por los impresionistas.

Sin embargo, la simplificación de las formas y la importancia concedida a la construcción cromática permiten relacionarla también con la continuidad de estas investigaciones durante el siglo XX.

La pintura combina así la espontaneidad impresionista con una sensibilidad figurativa de carácter posimpresionista.

La playa como tema artístico: modernidad y Belle Époque

La representación de playas, paseos marítimos y estaciones balnearias adquirió una notable importancia dentro de la pintura europea durante las últimas décadas del siglo XIX.

El desarrollo del ferrocarril, la expansión del turismo y la popularización de los baños de mar transformaron numerosos enclaves costeros en importantes centros de ocio y sociabilidad.

En Francia, localidades como Trouville, Deauville, Dieppe y Étretat se convirtieron en destinos frecuentados por la burguesía y por numerosos artistas.

Estos ambientes ofrecían nuevas posibilidades pictóricas gracias a la combinación de figuras humanas, paisajes marítimos, parasoles, indumentarias y efectos cambiantes de luz.

Uno de los artistas más estrechamente relacionados con esta temática fue Eugène Boudin (1824–1898), cuyas representaciones de playas y reuniones de veraneantes desempeñaron un papel fundamental en la evolución de la pintura moderna.

Boudin desarrolló numerosas composiciones caracterizadas por la amplitud del cielo, la presencia de pequeños grupos humanos y una especial sensibilidad hacia los efectos atmosféricos.

Su pintura ejerció una influencia importante sobre el joven Claude Monet y contribuyó a preparar el desarrollo del impresionismo.

La presente obra muestra afinidades temáticas con esta tradición, especialmente por la representación de una playa concurrida y por la importancia concedida al cielo y a la atmósfera.

Asimismo, artistas como Joaquín Sorolla desarrollaron interpretaciones luminosas de la vida junto al mar, aunque desde planteamientos técnicos y cromáticos diferentes.

La escena puede relacionarse con este amplio interés de la pintura europea por los espacios costeros como escenarios de la vida moderna.

La presencia de numerosos personajes, los parasoles y las indumentarias sugieren un ambiente de ocio estival característico de las primeras décadas del siglo XX.

Estas referencias permiten contextualizar la obra dentro de la tradición de la pintura de playas, sin establecer una atribución directa a los artistas mencionados.

Influencias impresionistas y lenguaje pictórico

Uno de los aspectos más interesantes de la pintura es la utilización de una pincelada rápida y fragmentada para representar una escena con numerosos personajes.

El artista evita definir individualmente los rostros y los detalles de las figuras, construyéndolos mediante pequeñas manchas de color.

Este procedimiento permite sugerir el movimiento de la multitud y transmitir una impresión general de actividad.

La técnica presenta afinidades con determinados recursos utilizados por los pintores impresionistas, especialmente en aquellas composiciones dedicadas a escenas de ocio y reuniones al aire libre.

La luz desempeña un papel fundamental en la organización de la escena.

El cielo aparece resuelto mediante tonalidades azuladas y blancas, mientras que la arena presenta matices ocres, beige y grisáceos.

Las figuras introducen contrastes oscuros y pequeños acentos de color que aportan profundidad y ritmo visual.

La distribución de los personajes contribuye a crear una composición dinámica, en la que los grupos se suceden desde el primer término hasta el fondo.

El resultado es una pintura de notable espontaneidad, que transmite la atmósfera de una jornada junto al mar mediante una ejecución sintética y expresiva.

Color, composición y técnica pictórica

La obra está ejecutada al óleo sobre tabla y presenta una técnica caracterizada por la pincelada visible, la superposición cromática y la simplificación de las formas.

El artista utiliza pequeños trazos de pintura para construir las figuras, alternando tonalidades oscuras con blancos, azules, rojos y verdes.

Las pinceladas adquieren un carácter especialmente libre en los grupos humanos, donde la combinación de manchas permite sugerir diferentes posturas y movimientos.

El cielo ocupa una parte importante de la composición y está representado mediante una superficie luminosa de azules claros y blancos.

La franja marítima introduce una línea horizontal que contribuye a organizar la profundidad espacial.

Los parasoles y las construcciones ligeras de la playa aportan pequeños contrastes cromáticos y establecen diferentes puntos de interés.

La composición presenta un equilibrio entre la amplitud del paisaje y la concentración de personajes.

La técnica utilizada transmite una sensación de inmediatez, como si el artista hubiera buscado captar rápidamente una impresión visual de la escena.

Esta espontaneidad constituye uno de los principales atractivos de la pintura.

Firma

La pintura presenta una firma en el ángulo inferior izquierdo, realizada en tonalidad oscura.

La inscripción no permite establecer con suficiente seguridad la identidad del autor.

Por este motivo, la obra se cataloga dentro de la escuela posimpresionista europea del siglo XX, atendiendo a sus características técnicas, formales y estilísticas.

Interés artístico y coleccionístico

La pintura constituye una atractiva interpretación de las escenas de playa y de la vida cotidiana desarrolladas dentro de la tradición impresionista y posimpresionista europea.

Su principal interés reside en la espontaneidad de la pincelada, la luminosidad de la composición y la capacidad del artista para sugerir una multitud de personajes mediante pequeños toques de color.

La escena evoca el ambiente de las estaciones balnearias de la Belle Époque y de las primeras décadas del siglo XX, un tema especialmente apreciado dentro de la pintura europea.

La combinación de paisaje marítimo, figuras humanas y elementos de ocio confiere a la obra un notable atractivo artístico y decorativo.

Se trata de una pintura especialmente interesante para coleccionistas de posimpresionismo, pintura impresionista, escenas costeras, paisajismo europeo y arte figurativo del siglo XX.

Características de la obra

Autor: Firma de difícil lectura.

Escuela: Posimpresionista europea.

Época: Siglo XX.

Técnica: Óleo sobre tabla.

Estilo principal: Posimpresionismo.

Influencias artísticas: Impresionismo francés, pintura luminista y tradición de escenas costeras de la Belle Époque.

Género: Paisaje costero con figuras.

Tema: Playa concurrida con bañistas y veraneantes.

Firma: En el ángulo inferior izquierdo.

Presentación: Enmarcada.

Marco y estado de conservación

La pintura se presenta con un atractivo marco dorado de carácter historicista, profusamente ornamentado con motivos vegetales y relieves de inspiración clásica.

La moldura presenta una decoración continua de hojas y volutas, con una franja interior dorada que delimita la superficie pictórica.

El acabado dorado del marco armoniza con las tonalidades cálidas de la arena y aporta una notable presencia decorativa al conjunto.

El marco se incluye como obsequio al comprador, sin valor comercial, y no forma parte de la valoración económica de la pintura.

Se recomienda examinar detenidamente las fotografías, que forman parte integrante de la descripción, para valorar el estado de conservación y las características visibles del conjunto.

Envío

La obra será embalada cuidadosamente y de manera profesional, utilizando materiales de protección adecuados a sus características.

Los envíos con destino fuera de la Unión Europea pueden estar sujetos a impuestos, aranceles, tasas de importación, gastos de despacho y trámites aduaneros. Estos posibles gastos serán responsabilidad del comprador y no están incluidos en el precio de adjudicación ni en los gastos de envío.

Asimismo, los envíos con destino a islas, territorios insulares o zonas consideradas remotas o de difícil acceso por las compañías de transporte pueden comportar gastos adicionales. Cualquier suplemento aplicado por la empresa de transporte por este motivo deberá ser asumido por el comprador.

El vendedor y su historia

En ARTEMISA nos dedicamos a la selección y subasta de obras de arte, antigüedades y objetos de colección, combinando experiencia, pasión y un cuidado especial en la elección y presentación de cada pieza. A lo largo de nuestra trayectoria hemos reunido un catálogo de más de 10.000 obras, que abarca una amplia variedad de escuelas, estilos y periodos, con especial atención a la pintura y al arte europeo. Las piezas proceden principalmente de colecciones privadas y otras fuentes seleccionadas, lo que nos permite mantener una oferta amplia, diversa y en constante renovación. Cada obra es estudiada y presentada con el objetivo de proporcionar al coleccionista una información rigurosa y transparente, prestando especial atención a su catalogación, estado de conservación y contexto artístico. Trabajamos tanto para coleccionistas experimentados como para quienes comienzan a descubrir el mundo del arte, ofreciendo desde obras accesibles hasta piezas de especial interés histórico, artístico o decorativo. En ARTEMISA entendemos cada subasta como una oportunidad para descubrir, conservar y dar una nueva vida a obras con historia, conectándolas con coleccionistas de todo el mundo.

Escuela posimpresionista europea del siglo XX – Escena de playa con bañistas – Óleo sobre tabla

Interesante pintura al óleo sobre tabla perteneciente a la escuela posimpresionista europea del siglo XX, que representa una animada escena de playa con numerosos bañistas y veraneantes, desarrollada mediante una pincelada suelta, expresiva y de notable espontaneidad.

La composición evoca el ambiente de las estaciones balnearias europeas, especialmente aquellas que alcanzaron una extraordinaria popularidad durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX.

La obra destaca por su luminosidad, la frescura de su ejecución y la utilización de pequeños toques de color que permiten sugerir las figuras, los parasoles y las construcciones costeras sin recurrir a una descripción minuciosa.

El artista concede especial importancia a la captación de la atmósfera y del movimiento de la multitud, utilizando una técnica de pincelada rápida y fragmentada que permite relacionar la pintura con las corrientes impresionistas y posimpresionistas europeas.

La escena posee un atractivo carácter costumbrista y transmite la vitalidad de una jornada de verano junto al mar.

Descripción y análisis artístico

La composición representa una playa concurrida, con numerosos personajes distribuidos en diferentes grupos sobre la arena.

En primer término aparecen varias figuras sentadas y reunidas, representadas mediante pinceladas oscuras y pequeños acentos cromáticos que sugieren sus indumentarias.

En la zona central se desarrolla una animada concentración de veraneantes, acompañada por parasoles y estructuras ligeras propias de los ambientes de playa.

El artista introduce diferentes tonalidades de azul, blanco, rojo y verde para destacar los elementos principales y aportar dinamismo a la escena.

El mar ocupa una franja horizontal en el sector izquierdo, mientras que el cielo se extiende ampliamente sobre la composición, aportando luminosidad y una sensación de espacio abierto.

La paleta cromática combina azules claros, blancos, ocres, grises y pequeños acentos de colores intensos.

Las figuras están resueltas mediante pinceladas breves y espontáneas, con una notable economía de medios.

La composición presenta una organización horizontal, equilibrada mediante la distribución de los grupos humanos y los elementos de color.

La ausencia de un dibujo rígido y la libertad de ejecución contribuyen a transmitir la sensación de movimiento y actividad propia de una playa concurrida.

El resultado es una escena de gran frescura visual, en la que el artista privilegia la impresión general del ambiente frente a la representación detallada de cada personaje.

El posimpresionismo y la evolución de la pintura europea

Desde el punto de vista estilístico, la obra se relaciona con la tradición posimpresionista europea, desarrollada a partir de las transformaciones introducidas por el impresionismo durante la segunda mitad del siglo XIX.

El impresionismo supuso una profunda renovación de la pintura occidental, especialmente por su interés en la representación de la luz natural, la captación de escenas cotidianas y la utilización de una pincelada visible y espontánea.

Artistas como Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Camille Pissarro y Alfred Sisley contribuyeron a establecer un nuevo lenguaje pictórico basado en la observación de los efectos atmosféricos y en la representación de las relaciones cromáticas.

La pintura al aire libre adquirió una importancia fundamental, favoreciendo el desarrollo de composiciones caracterizadas por la luminosidad y la libertad técnica.

A finales del siglo XIX, las diferentes corrientes posimpresionistas ampliaron estas investigaciones mediante una interpretación más personal del color, la forma y la estructura de la composición.

La presente obra participa de esta tradición a través de una ejecución libre, una pincelada fragmentada y una representación del paisaje centrada en la impresión visual del conjunto.

La utilización de pequeños toques de pintura para sugerir las figuras y la atmósfera recuerda determinados procedimientos desarrollados por los impresionistas.

Sin embargo, la simplificación de las formas y la importancia concedida a la construcción cromática permiten relacionarla también con la continuidad de estas investigaciones durante el siglo XX.

La pintura combina así la espontaneidad impresionista con una sensibilidad figurativa de carácter posimpresionista.

La playa como tema artístico: modernidad y Belle Époque

La representación de playas, paseos marítimos y estaciones balnearias adquirió una notable importancia dentro de la pintura europea durante las últimas décadas del siglo XIX.

El desarrollo del ferrocarril, la expansión del turismo y la popularización de los baños de mar transformaron numerosos enclaves costeros en importantes centros de ocio y sociabilidad.

En Francia, localidades como Trouville, Deauville, Dieppe y Étretat se convirtieron en destinos frecuentados por la burguesía y por numerosos artistas.

Estos ambientes ofrecían nuevas posibilidades pictóricas gracias a la combinación de figuras humanas, paisajes marítimos, parasoles, indumentarias y efectos cambiantes de luz.

Uno de los artistas más estrechamente relacionados con esta temática fue Eugène Boudin (1824–1898), cuyas representaciones de playas y reuniones de veraneantes desempeñaron un papel fundamental en la evolución de la pintura moderna.

Boudin desarrolló numerosas composiciones caracterizadas por la amplitud del cielo, la presencia de pequeños grupos humanos y una especial sensibilidad hacia los efectos atmosféricos.

Su pintura ejerció una influencia importante sobre el joven Claude Monet y contribuyó a preparar el desarrollo del impresionismo.

La presente obra muestra afinidades temáticas con esta tradición, especialmente por la representación de una playa concurrida y por la importancia concedida al cielo y a la atmósfera.

Asimismo, artistas como Joaquín Sorolla desarrollaron interpretaciones luminosas de la vida junto al mar, aunque desde planteamientos técnicos y cromáticos diferentes.

La escena puede relacionarse con este amplio interés de la pintura europea por los espacios costeros como escenarios de la vida moderna.

La presencia de numerosos personajes, los parasoles y las indumentarias sugieren un ambiente de ocio estival característico de las primeras décadas del siglo XX.

Estas referencias permiten contextualizar la obra dentro de la tradición de la pintura de playas, sin establecer una atribución directa a los artistas mencionados.

Influencias impresionistas y lenguaje pictórico

Uno de los aspectos más interesantes de la pintura es la utilización de una pincelada rápida y fragmentada para representar una escena con numerosos personajes.

El artista evita definir individualmente los rostros y los detalles de las figuras, construyéndolos mediante pequeñas manchas de color.

Este procedimiento permite sugerir el movimiento de la multitud y transmitir una impresión general de actividad.

La técnica presenta afinidades con determinados recursos utilizados por los pintores impresionistas, especialmente en aquellas composiciones dedicadas a escenas de ocio y reuniones al aire libre.

La luz desempeña un papel fundamental en la organización de la escena.

El cielo aparece resuelto mediante tonalidades azuladas y blancas, mientras que la arena presenta matices ocres, beige y grisáceos.

Las figuras introducen contrastes oscuros y pequeños acentos de color que aportan profundidad y ritmo visual.

La distribución de los personajes contribuye a crear una composición dinámica, en la que los grupos se suceden desde el primer término hasta el fondo.

El resultado es una pintura de notable espontaneidad, que transmite la atmósfera de una jornada junto al mar mediante una ejecución sintética y expresiva.

Color, composición y técnica pictórica

La obra está ejecutada al óleo sobre tabla y presenta una técnica caracterizada por la pincelada visible, la superposición cromática y la simplificación de las formas.

El artista utiliza pequeños trazos de pintura para construir las figuras, alternando tonalidades oscuras con blancos, azules, rojos y verdes.

Las pinceladas adquieren un carácter especialmente libre en los grupos humanos, donde la combinación de manchas permite sugerir diferentes posturas y movimientos.

El cielo ocupa una parte importante de la composición y está representado mediante una superficie luminosa de azules claros y blancos.

La franja marítima introduce una línea horizontal que contribuye a organizar la profundidad espacial.

Los parasoles y las construcciones ligeras de la playa aportan pequeños contrastes cromáticos y establecen diferentes puntos de interés.

La composición presenta un equilibrio entre la amplitud del paisaje y la concentración de personajes.

La técnica utilizada transmite una sensación de inmediatez, como si el artista hubiera buscado captar rápidamente una impresión visual de la escena.

Esta espontaneidad constituye uno de los principales atractivos de la pintura.

Firma

La pintura presenta una firma en el ángulo inferior izquierdo, realizada en tonalidad oscura.

La inscripción no permite establecer con suficiente seguridad la identidad del autor.

Por este motivo, la obra se cataloga dentro de la escuela posimpresionista europea del siglo XX, atendiendo a sus características técnicas, formales y estilísticas.

Interés artístico y coleccionístico

La pintura constituye una atractiva interpretación de las escenas de playa y de la vida cotidiana desarrolladas dentro de la tradición impresionista y posimpresionista europea.

Su principal interés reside en la espontaneidad de la pincelada, la luminosidad de la composición y la capacidad del artista para sugerir una multitud de personajes mediante pequeños toques de color.

La escena evoca el ambiente de las estaciones balnearias de la Belle Époque y de las primeras décadas del siglo XX, un tema especialmente apreciado dentro de la pintura europea.

La combinación de paisaje marítimo, figuras humanas y elementos de ocio confiere a la obra un notable atractivo artístico y decorativo.

Se trata de una pintura especialmente interesante para coleccionistas de posimpresionismo, pintura impresionista, escenas costeras, paisajismo europeo y arte figurativo del siglo XX.

Características de la obra

Autor: Firma de difícil lectura.

Escuela: Posimpresionista europea.

Época: Siglo XX.

Técnica: Óleo sobre tabla.

Estilo principal: Posimpresionismo.

Influencias artísticas: Impresionismo francés, pintura luminista y tradición de escenas costeras de la Belle Époque.

Género: Paisaje costero con figuras.

Tema: Playa concurrida con bañistas y veraneantes.

Firma: En el ángulo inferior izquierdo.

Presentación: Enmarcada.

Marco y estado de conservación

La pintura se presenta con un atractivo marco dorado de carácter historicista, profusamente ornamentado con motivos vegetales y relieves de inspiración clásica.

La moldura presenta una decoración continua de hojas y volutas, con una franja interior dorada que delimita la superficie pictórica.

El acabado dorado del marco armoniza con las tonalidades cálidas de la arena y aporta una notable presencia decorativa al conjunto.

El marco se incluye como obsequio al comprador, sin valor comercial, y no forma parte de la valoración económica de la pintura.

Se recomienda examinar detenidamente las fotografías, que forman parte integrante de la descripción, para valorar el estado de conservación y las características visibles del conjunto.

Envío

La obra será embalada cuidadosamente y de manera profesional, utilizando materiales de protección adecuados a sus características.

Los envíos con destino fuera de la Unión Europea pueden estar sujetos a impuestos, aranceles, tasas de importación, gastos de despacho y trámites aduaneros. Estos posibles gastos serán responsabilidad del comprador y no están incluidos en el precio de adjudicación ni en los gastos de envío.

Asimismo, los envíos con destino a islas, territorios insulares o zonas consideradas remotas o de difícil acceso por las compañías de transporte pueden comportar gastos adicionales. Cualquier suplemento aplicado por la empresa de transporte por este motivo deberá ser asumido por el comprador.

El vendedor y su historia

En ARTEMISA nos dedicamos a la selección y subasta de obras de arte, antigüedades y objetos de colección, combinando experiencia, pasión y un cuidado especial en la elección y presentación de cada pieza. A lo largo de nuestra trayectoria hemos reunido un catálogo de más de 10.000 obras, que abarca una amplia variedad de escuelas, estilos y periodos, con especial atención a la pintura y al arte europeo. Las piezas proceden principalmente de colecciones privadas y otras fuentes seleccionadas, lo que nos permite mantener una oferta amplia, diversa y en constante renovación. Cada obra es estudiada y presentada con el objetivo de proporcionar al coleccionista una información rigurosa y transparente, prestando especial atención a su catalogación, estado de conservación y contexto artístico. Trabajamos tanto para coleccionistas experimentados como para quienes comienzan a descubrir el mundo del arte, ofreciendo desde obras accesibles hasta piezas de especial interés histórico, artístico o decorativo. En ARTEMISA entendemos cada subasta como una oportunidad para descubrir, conservar y dar una nueva vida a obras con historia, conectándolas con coleccionistas de todo el mundo.

Datos

Se vende con marco
Sí
Vendido por
Galería
Edición
Original
Artista
École postimpressionniste européenne (XX)
Título de la obra
Un Dimanche à la mer
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
21 cm
Ancho
30 cm
Representación/tema
Escena estival
Estilo
Posimpresionismo
Periodo
1950-1960
Vendido por
EspañaVerificado
2063
Objetos vendidos
100%
protop

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