Jarrón - 40. 399 - Porcelana

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Florentin Brunz Gaborieau
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Seleccionado por Florentin Brunz Gaborieau

Posee un máster en Historia del Arte, especializado en Segundo Imperio francés y Edad de Oro holandesa.

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Este jarrón de porcelana belga de Villeroy & Boch, modelo 399 y tamaño 40, tiene una tapa a juego y decoración floral polícroma con detalles dorados; mide 41 cm de alto y 20 cm de ancho y está en excelente estado, con mínimos signos de antigüedad y uso.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

VILLEROY & BOCH – DECORATIVA DE SALÓN CON TAPA, MODELO 399, BÉLGICA

Productor: Villeroy & Boch, según lectura de la marca de fábrica
Procedencia: Bélgica, conforme a la indicación del país de fabricación
Datación: Primera mitad del siglo XX, probablemente entre 1910 y 1930
Tipo de objeto: Jarra decorativa de salón con tapa a juego
Número de modelo: 399
Indicación de tamaño: 40
Material: Cerámica vidriada con decoración multicolor y detalles dorados
Técnica de decoración: Decoración vegetal en múltiples colores, con dorados
Dimensiones: Altura aproximadamente 40–41 cm; diámetro máximo de la panza alrededor de 20 cm
Construcción: Dos elementos: cuerpo y tapa a juego
Estimación de subasta: 350–550 EUR

1. Caracterización y tipología del objeto

Jarra decorativa representativa de gran tamaño con silueta amforada, destinada a la exhibición en interior. El objeto consta de un cuerpo y una tapa a juego, rematada con una gáfila decorativa. Su forma amplia, la composición vegetal multicolor y los detalles dorados confieren al recipiente un marcado carácter decorativo.

El cuerpo se caracteriza por una panza ancha y llena, cuyo perfil se estrecha suavemente hacia el cuello y la parte inferior del recipiente. La parte superior continúa hacia una abertura más estrecha, y los asideros dispuestos de forma simétrica acentúan la arquitectura de la forma. La combinación de una panza redondeada con un cuello más estrecho y una tapa la configura en una silueta armoniosa y vertical.

La jarra no es simplemente un contenedor cerámico; sus proporciones, asas, tapa y la decoración extendida por la superficie se han subordinado a la función representativa. Se trata de un tipo de objeto destinado a constituir un elemento autónomo de la decoración de un salón, despacho o interior elegante.

La conservación de la tapa es importante para la totalidad visual del objeto. La tapa constituye un elemento integral de la composición, cerrando la forma por la parte superior y completando la silueta de la vasija. A la hora de evaluar la subasta, es necesario distinguir entre la coincidencia visual de ambas piezas y la confirmación documentada de su pertenencia original al mismo conjunto.

2. Forma, proporciones y acabado plástico

El elemento más importante de la construcción es la amplísima panza redondeada. Su perfil fluido proporciona una amplia superficie para la decoración floral y, al mismo tiempo, confiere a la pieza una apariencia estable y plena. El tránsito de la panza al cuello es claro, pero sin un ángulo agudo, lo que mantiene la silueta coherente.

El cuello es relativamente estrecho en relación con la parte más ancha del cuerpo. En su zona se disponen dos asas simétricas de perfil acentuado. Estos elementos enriquecen la masa, creando una transición visual entre el cuerpo y la tapa. Su acabado armoniza con los acentos dorados de las demás partes de la pieza.

La tapa tiene un perfil convexo, de tipo cúpula, y un remate en forma de gáfila decorativa. Su forma constituye una extensión natural de la parte superior de la jarra, y el detalle dorado en la cima atrae la mirada y cierra la composición vertical. El ajuste entre tapa y cuerpo es importante para la estética y para la clasificación de la pieza como un conjunto completo.

Con unas medidas de ~40–41 cm de altura y un diámetro máximo de la panza de ~20 cm, las proporciones le confieren un carácter de objeto decorativo de gran tamaño. La jarra tiene una presencia espacial notable y la ornamentación se mantiene legible incluso a cierta distancia.

3. Material cerámico y superficie vidriada

El cuerpo está hecho de cerámica cubierta con esmalte de tono crema, blanco hueso. El fondo claro sirve de base para el motivo multicolor y los detalles dorados, creando un fuerte contraste entre la superficie y la decoración.

En la descripción, el material se define como terre de fer, también conocido en inglés como ironstone. Estos nombres hacen referencia a tipos específicos de cerámica dura; sin embargo, el tono crema del cuerpo y la apariencia de la superficie no bastan para confirmar de forma inequívoca la composición. Sin documentación tecnológica o análisis especializado, es más seguro describir el material como cerámica decorativa vidriada.

El esmalte crea una base lisa y clara sobre la que se disponen motivos vegetales. La variación de colores y los acentos dorados hacen que la superficie no se perciba como uniforme, sino como una composición decorativa sometida a la forma de la vasija.

En la superficie se observa una red de microfisuras del esmalte, conocida como craquelado o craquelado. Este fenómeno puede surgir por diferencias de tensión entre el esmalte y el cuerpo cerámico. Su presencia debe mencionarse en la descripción del estado, pero no puede considerarse por sí sola prueba de edad, fabricante o autenticidad.

4. Decoración vegetal multicolor

La característica artística más notable de la jarra es la decoración floral y vegetal, extendida sobre el fondo claro del cuerpo. La composición abarca flores grandes y estilizadas y follaje, trabajadas en colores contrastantes. Los motivos se adaptan a la superficie redondeada de la panza, de modo que el ornamento enfatiza el carácter tridimensional de la pieza.

La paleta de colores incluye tonos de rojo, carmín, púrpura, rosa, ocre, turquesa y verde. Los tonos cálidos de las flores contrastan con las tonalidades frías de las partes vegetales, generando una decoración de fuerte presencia visual. El fondo crema suaviza las combinaciones de color y mantiene legibilidad de los motivos.

Las flores estilizadas son el punto focal; las hojas y elementos vegetales complementan la composición y guían la mirada a lo largo del cuerpo. El ornamento no cumple solo una función decorativa; es una parte integral del diseño, que coopera con el contorno de la panza y enfatiza su volumen.

La decoración hace referencia a la tradición europea de cerámica decorativa, en la que motivos botánicos se utilizaban tanto en objetos utilitarios como en piezas para interiores representativos. En este caso, la escala de la pieza, la rica paleta de colores y los acabados dorados refuerzan su carácter de gabinetismo.

Sin documentación de taller, no se debe atribuir con certeza una técnica de ejecución concreta a la decoración. No se puede decidir únicamente por la apariencia si se aplicó transferencia de contornos y luego se rellenó a mano, o si se empleó otra combinación de técnicas decorativas. Por tanto, el término correcto en catálogo sigue siendo decoración vegetal multicolor sobre superficie vidriada.

5. Dorados y acabado de los detalles

Los acentos dorados desempeñan un papel importante en el conjunto del acabado plástico de la jarra. Resaltan bordes y elementos estructurales, incluyendo las zonas de las asas, los filos y la gáfila de la tapa. El brillo metálico contrasta con el fondo crema y los colores intensos de la decoración vegetal.

Los dorados organizan visualmente la forma, enfatizando sus puntos más importantes. En la tapa destacan la finial y, en el cuerpo, refuerzan la división entre las diferentes partes de la masa. Así, la ornamentación floral y el acabado en tono metálico no compiten entre sí, sino que crean una composición común.

La apariencia de los dorados puede depender del producto utilizado, del método de aplicación, de la temperatura de fijación y de su uso posterior. Sin análisis de material no es posible determinar con exactitud su composición ni confirmar que se haya utilizado oro de 24 karats. En la descripción de la subasta corresponde utilizar los términos “detalles dorados” o “decoración con dorados”.

Al evaluar el estado, conviene revisar la continuidad del dorado, eventuales pérdidas, desgastes y diferencias de brillo. Esta información puede ser relevante para la valoración final, pues el estado del acabado decorativo influye en la percepción general de la pieza.

6. Marcas de fábrica e identificación

En la base hay un sello redondo, los números 399 y 40 y una marca grabada a mano que recuerda a la letra T o F. Según la lectura proporcionada del sello, el fragmento visible de la marca incluye las letras finales “EROY”, y la parte inferior del código contiene la inscripción referida a Bélgica, leída como “BELGIQUE” o “MADE IN BELGIUM”.

La lectura de la marca se ha presentado como base para atribuir la jarra a Villeroy & Boch. En la documentación de la subasta hay que distinguir la lectura de los fragmentos visibles del sello de la confirmación completa de la variante de la marca y del taller de producción. El fragmento de la inscripción puede ser una pista útil de identificación, pero la atribución total requiere que el diseño gráfico entero del sello coincida con la marca del fabricante documentada.

El número 399 es la numeración en la base de la pieza. Puede corresponder al número de modelo, a la forma o al motivo, pero sin un catálogo de fábrica no se puede definir su significado original.

La designación 40 constituye una segunda información numérica. Es posible que se refiera a la variante de la forma o al tamaño, pero su interpretación como indicación formal de tamaño requiere documentación del fabricante. Por tanto, las dimensiones deben indicarse por separado, a partir de medición real.

La marca grabada a mano que recuerda a una T o F podría ser una marca de taller. No obstante, no existen bases suficientes para atribuirla a un formero, pintor o inspector de calidad concreto sin fuentes adicionales.

La combinación de la marca y las numeraciones constituye un elemento importante de la documentación del objeto. En el catálogo de la subasta debe registrarse con precisión, evitando atribuir significados a signos que no estén respaldados por los materiales fuente.

7. Contexto histórico del fabricante

La historia de Villeroy & Boch es uno de los capítulos más relevantes de la cerámica europea. Los orígenes de la familia Boch remontan a 1748, cuando François Boch y sus hijos iniciaron la producción de cerámica en Lorena. Por su parte, Nicolas Villeroy desarrolló su actividad cerámica desde finales del siglo XVIII. En 1836, las empresas de ambas familias se fusionaron para formar Villeroy & Boch.

La firma desarrolló producción industrial, perfeccionó tecnologías cerámicas y amplió su oferta hacia mercados internacionales. En el siglo XIX, tanto innovaciones en materiales como el desarrollo de técnicas de reproducción decorativa permitieron la producción de grandes series de cerámica manteniendo un alto nivel de acabado superficial.

Al mismo tiempo, conviene distinguir la historia de Villeroy & Boch de la de la manufactura belga Boch Frères Keramis en La Louvière. Keramis se creó en 1841 por Jean-François Boch y se desarrolló como una fábrica de cerámica belga históricamente vinculada a la familia Boch. Sin embargo, se trata de otra historia de taller, que no debe confundirse automáticamente con el lugar de producción de cada objeto que lleve el nombre Villeroy & Boch.

En las décadas de 1920 y 1930, el diseño europeo de cerámica se desarrolló rodeado de varias tendencias paralelas, desde formas decorativas procedentes del art nouveau hasta soluciones más sobrias del Art Déco. La historia del fabricante confirma que, en esas décadas, el Art Déco y un enfoque modernista de la forma jugaron un papel importante en la producción europea. Esto, sin embargo, no constituye de por sí evidencia definitiva para fechar exactamente este ejemplar.

8. Análisis estilístico

La jarra combina una construcción clásica de amfora con una rica decoración vegetal y detalles dorados. La propia forma remite a la tradición de vajillas decorativas de salón, en las que la simetría, un cuello claramente delineado y una tapa cerrada eran elementos clave.

La decoración vegetal evoca la estética de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando los motivos florales ocupaban un lugar destacado en las artes decorativas. Las formas orgánicas de las flores y las hojas contrastan con la construcción ordenada de la pieza, otorgándole dinamismo a la superficie mientras la masa se mantiene estable y simétrica.

La intensa paleta de colores, la combinación de rojos cálidos y purpuras con turquesa frío y los dorados resaltados confieren a la decoración un marcado protagonismo visual. No se trata de una composición limitada a un ornamentación sutil, sino de un tratamiento de la superficie deliberadamente destacado para ser visible en un entorno interior.

Con respecto a una atribución estilística exacta, debe hacerse con cautela. Sin datación certificada, catálogo de modelo o documentación de la decoración, no se puede categorizar con certeza la jarra como un ejemplo paradigmático de modernismo o Art Déco. Lo más preciso es describirla como cerámica decorativa europea de forma amforada, con decoración floral multicolor y acentos dorados.

9. Estado de conservación y integridad

La jarra conserva el cuerpo y la tapa a juego, que juntos forman una pieza completa y cerrada. La tapa con gáfila es significativa para la estética del objeto, ya que completa la silueta y corona el conjunto.

En la superficie se observa craquelura del esmalte. Debe registrarse en la documentación como una característica visible de la superficie. Sin embargo, no debe interpretarse automáticamente como prueba de antigüedad centenaria ni como garantía de autenticidad.

Antes de publicar la subasta, conviene revisar y describir posibles grietas en el cuerpo, astillados de los bordes, pérdidas de decoración, reparaciones, marcas de pegado y el grado de conservación de los dorados. Si no se detectan defectos, se puede completar la descripción tras la verificación directa del objeto. Sin dicha verificación, no se debe declarar un estado de conservación perfecto o completamente original.

Por la superficie vidriada y los detalles dorados, se recomienda manipular con cuidado. No utilizar limpiadores abrasivos ni productos químicos agresivos que puedan dañar la decoración. Tampoco se debe suponer que el recipiente es hermético, especialmente si el esmalte presenta fisuras.

10. Valoración coleccionista y expositiva

Los valores más importantes del objeto son su gran formato, su silueta elaborada, la decoración floral multicolor, los detalles dorados y la tapa conservada. La combinación de estas características permite que la jarra funcione como un elemento decorativo autónomo, sin necesidad de combinarla con otros objetos.

El fondo crema y la saturación de colores de la ornamentación ofrecen un efecto visual pronunciado. Los dorados añaden toques brillantes a la superficie, especialmente en las zonas de perfilado de las asas y de la tapa. Al exponerla, es fundamental una iluminación uniforme que permita apreciar tanto la forma como la coloración de la decoración, evitando reflejos excesivos en el esmalte.

Para un posible comprador, también serán de interés la legibilidad de las marcas en la base, la compatibilidad de la tapa con el cuerpo y la documentación detallada del estado de conservación. Las fotografías deben mostrar la jarra completa de frente y de espaldas, tomas de la decoración, la tapa, las asas, los detalles dorados y una toma clara de la base con el sello y los números visibles.

11. Estimación de la subasta

Estimación propuesta: 350–550 EUR.

Este rango tiene en cuenta el carácter decorativo de la jarra, su considerable tamaño, la decoración vegetal multicolor, los detalles dorados y la tapa conservada. También influyen en su atractivo comercial final la confirmación del fabricante y la datación, el estado del esmalte, la conservación de la decoración y posibles daños o reparaciones.

La atribución a Villeroy & Boch debe presentarse conforme a la lectura del sello, con cautela respecto a la identificación exacta del taller y la fecha de producción. No se deben justificar las valoraciones con afirmaciones no corroboradas sobre series limitadas, oro de 24 quilates o rareza del modelo.

Resumen catalográfico

Jarra decorativa cerámica de gran tamaño con tapa a juego, de forma amfora, fondo crema, decoración multicolor floral y vegetal con acentos dorados. En la base hay un sello circular leído como indicación de Villeroy & Boch con referencia a Bélgica, así como los números 399 y 40 y una marca grabada a mano. El objeto representa la cerámica decorativa europea de la primera mitad del siglo XX y se distingue por sus proporciones generosas, su rica coloración y la conservación de la tapa.

Estimación de la subasta: 350–550 EUR.

VILLEROY & BOCH – DECORATIVA DE SALÓN CON TAPA, MODELO 399, BÉLGICA

Productor: Villeroy & Boch, según lectura de la marca de fábrica
Procedencia: Bélgica, conforme a la indicación del país de fabricación
Datación: Primera mitad del siglo XX, probablemente entre 1910 y 1930
Tipo de objeto: Jarra decorativa de salón con tapa a juego
Número de modelo: 399
Indicación de tamaño: 40
Material: Cerámica vidriada con decoración multicolor y detalles dorados
Técnica de decoración: Decoración vegetal en múltiples colores, con dorados
Dimensiones: Altura aproximadamente 40–41 cm; diámetro máximo de la panza alrededor de 20 cm
Construcción: Dos elementos: cuerpo y tapa a juego
Estimación de subasta: 350–550 EUR

1. Caracterización y tipología del objeto

Jarra decorativa representativa de gran tamaño con silueta amforada, destinada a la exhibición en interior. El objeto consta de un cuerpo y una tapa a juego, rematada con una gáfila decorativa. Su forma amplia, la composición vegetal multicolor y los detalles dorados confieren al recipiente un marcado carácter decorativo.

El cuerpo se caracteriza por una panza ancha y llena, cuyo perfil se estrecha suavemente hacia el cuello y la parte inferior del recipiente. La parte superior continúa hacia una abertura más estrecha, y los asideros dispuestos de forma simétrica acentúan la arquitectura de la forma. La combinación de una panza redondeada con un cuello más estrecho y una tapa la configura en una silueta armoniosa y vertical.

La jarra no es simplemente un contenedor cerámico; sus proporciones, asas, tapa y la decoración extendida por la superficie se han subordinado a la función representativa. Se trata de un tipo de objeto destinado a constituir un elemento autónomo de la decoración de un salón, despacho o interior elegante.

La conservación de la tapa es importante para la totalidad visual del objeto. La tapa constituye un elemento integral de la composición, cerrando la forma por la parte superior y completando la silueta de la vasija. A la hora de evaluar la subasta, es necesario distinguir entre la coincidencia visual de ambas piezas y la confirmación documentada de su pertenencia original al mismo conjunto.

2. Forma, proporciones y acabado plástico

El elemento más importante de la construcción es la amplísima panza redondeada. Su perfil fluido proporciona una amplia superficie para la decoración floral y, al mismo tiempo, confiere a la pieza una apariencia estable y plena. El tránsito de la panza al cuello es claro, pero sin un ángulo agudo, lo que mantiene la silueta coherente.

El cuello es relativamente estrecho en relación con la parte más ancha del cuerpo. En su zona se disponen dos asas simétricas de perfil acentuado. Estos elementos enriquecen la masa, creando una transición visual entre el cuerpo y la tapa. Su acabado armoniza con los acentos dorados de las demás partes de la pieza.

La tapa tiene un perfil convexo, de tipo cúpula, y un remate en forma de gáfila decorativa. Su forma constituye una extensión natural de la parte superior de la jarra, y el detalle dorado en la cima atrae la mirada y cierra la composición vertical. El ajuste entre tapa y cuerpo es importante para la estética y para la clasificación de la pieza como un conjunto completo.

Con unas medidas de ~40–41 cm de altura y un diámetro máximo de la panza de ~20 cm, las proporciones le confieren un carácter de objeto decorativo de gran tamaño. La jarra tiene una presencia espacial notable y la ornamentación se mantiene legible incluso a cierta distancia.

3. Material cerámico y superficie vidriada

El cuerpo está hecho de cerámica cubierta con esmalte de tono crema, blanco hueso. El fondo claro sirve de base para el motivo multicolor y los detalles dorados, creando un fuerte contraste entre la superficie y la decoración.

En la descripción, el material se define como terre de fer, también conocido en inglés como ironstone. Estos nombres hacen referencia a tipos específicos de cerámica dura; sin embargo, el tono crema del cuerpo y la apariencia de la superficie no bastan para confirmar de forma inequívoca la composición. Sin documentación tecnológica o análisis especializado, es más seguro describir el material como cerámica decorativa vidriada.

El esmalte crea una base lisa y clara sobre la que se disponen motivos vegetales. La variación de colores y los acentos dorados hacen que la superficie no se perciba como uniforme, sino como una composición decorativa sometida a la forma de la vasija.

En la superficie se observa una red de microfisuras del esmalte, conocida como craquelado o craquelado. Este fenómeno puede surgir por diferencias de tensión entre el esmalte y el cuerpo cerámico. Su presencia debe mencionarse en la descripción del estado, pero no puede considerarse por sí sola prueba de edad, fabricante o autenticidad.

4. Decoración vegetal multicolor

La característica artística más notable de la jarra es la decoración floral y vegetal, extendida sobre el fondo claro del cuerpo. La composición abarca flores grandes y estilizadas y follaje, trabajadas en colores contrastantes. Los motivos se adaptan a la superficie redondeada de la panza, de modo que el ornamento enfatiza el carácter tridimensional de la pieza.

La paleta de colores incluye tonos de rojo, carmín, púrpura, rosa, ocre, turquesa y verde. Los tonos cálidos de las flores contrastan con las tonalidades frías de las partes vegetales, generando una decoración de fuerte presencia visual. El fondo crema suaviza las combinaciones de color y mantiene legibilidad de los motivos.

Las flores estilizadas son el punto focal; las hojas y elementos vegetales complementan la composición y guían la mirada a lo largo del cuerpo. El ornamento no cumple solo una función decorativa; es una parte integral del diseño, que coopera con el contorno de la panza y enfatiza su volumen.

La decoración hace referencia a la tradición europea de cerámica decorativa, en la que motivos botánicos se utilizaban tanto en objetos utilitarios como en piezas para interiores representativos. En este caso, la escala de la pieza, la rica paleta de colores y los acabados dorados refuerzan su carácter de gabinetismo.

Sin documentación de taller, no se debe atribuir con certeza una técnica de ejecución concreta a la decoración. No se puede decidir únicamente por la apariencia si se aplicó transferencia de contornos y luego se rellenó a mano, o si se empleó otra combinación de técnicas decorativas. Por tanto, el término correcto en catálogo sigue siendo decoración vegetal multicolor sobre superficie vidriada.

5. Dorados y acabado de los detalles

Los acentos dorados desempeñan un papel importante en el conjunto del acabado plástico de la jarra. Resaltan bordes y elementos estructurales, incluyendo las zonas de las asas, los filos y la gáfila de la tapa. El brillo metálico contrasta con el fondo crema y los colores intensos de la decoración vegetal.

Los dorados organizan visualmente la forma, enfatizando sus puntos más importantes. En la tapa destacan la finial y, en el cuerpo, refuerzan la división entre las diferentes partes de la masa. Así, la ornamentación floral y el acabado en tono metálico no compiten entre sí, sino que crean una composición común.

La apariencia de los dorados puede depender del producto utilizado, del método de aplicación, de la temperatura de fijación y de su uso posterior. Sin análisis de material no es posible determinar con exactitud su composición ni confirmar que se haya utilizado oro de 24 karats. En la descripción de la subasta corresponde utilizar los términos “detalles dorados” o “decoración con dorados”.

Al evaluar el estado, conviene revisar la continuidad del dorado, eventuales pérdidas, desgastes y diferencias de brillo. Esta información puede ser relevante para la valoración final, pues el estado del acabado decorativo influye en la percepción general de la pieza.

6. Marcas de fábrica e identificación

En la base hay un sello redondo, los números 399 y 40 y una marca grabada a mano que recuerda a la letra T o F. Según la lectura proporcionada del sello, el fragmento visible de la marca incluye las letras finales “EROY”, y la parte inferior del código contiene la inscripción referida a Bélgica, leída como “BELGIQUE” o “MADE IN BELGIUM”.

La lectura de la marca se ha presentado como base para atribuir la jarra a Villeroy & Boch. En la documentación de la subasta hay que distinguir la lectura de los fragmentos visibles del sello de la confirmación completa de la variante de la marca y del taller de producción. El fragmento de la inscripción puede ser una pista útil de identificación, pero la atribución total requiere que el diseño gráfico entero del sello coincida con la marca del fabricante documentada.

El número 399 es la numeración en la base de la pieza. Puede corresponder al número de modelo, a la forma o al motivo, pero sin un catálogo de fábrica no se puede definir su significado original.

La designación 40 constituye una segunda información numérica. Es posible que se refiera a la variante de la forma o al tamaño, pero su interpretación como indicación formal de tamaño requiere documentación del fabricante. Por tanto, las dimensiones deben indicarse por separado, a partir de medición real.

La marca grabada a mano que recuerda a una T o F podría ser una marca de taller. No obstante, no existen bases suficientes para atribuirla a un formero, pintor o inspector de calidad concreto sin fuentes adicionales.

La combinación de la marca y las numeraciones constituye un elemento importante de la documentación del objeto. En el catálogo de la subasta debe registrarse con precisión, evitando atribuir significados a signos que no estén respaldados por los materiales fuente.

7. Contexto histórico del fabricante

La historia de Villeroy & Boch es uno de los capítulos más relevantes de la cerámica europea. Los orígenes de la familia Boch remontan a 1748, cuando François Boch y sus hijos iniciaron la producción de cerámica en Lorena. Por su parte, Nicolas Villeroy desarrolló su actividad cerámica desde finales del siglo XVIII. En 1836, las empresas de ambas familias se fusionaron para formar Villeroy & Boch.

La firma desarrolló producción industrial, perfeccionó tecnologías cerámicas y amplió su oferta hacia mercados internacionales. En el siglo XIX, tanto innovaciones en materiales como el desarrollo de técnicas de reproducción decorativa permitieron la producción de grandes series de cerámica manteniendo un alto nivel de acabado superficial.

Al mismo tiempo, conviene distinguir la historia de Villeroy & Boch de la de la manufactura belga Boch Frères Keramis en La Louvière. Keramis se creó en 1841 por Jean-François Boch y se desarrolló como una fábrica de cerámica belga históricamente vinculada a la familia Boch. Sin embargo, se trata de otra historia de taller, que no debe confundirse automáticamente con el lugar de producción de cada objeto que lleve el nombre Villeroy & Boch.

En las décadas de 1920 y 1930, el diseño europeo de cerámica se desarrolló rodeado de varias tendencias paralelas, desde formas decorativas procedentes del art nouveau hasta soluciones más sobrias del Art Déco. La historia del fabricante confirma que, en esas décadas, el Art Déco y un enfoque modernista de la forma jugaron un papel importante en la producción europea. Esto, sin embargo, no constituye de por sí evidencia definitiva para fechar exactamente este ejemplar.

8. Análisis estilístico

La jarra combina una construcción clásica de amfora con una rica decoración vegetal y detalles dorados. La propia forma remite a la tradición de vajillas decorativas de salón, en las que la simetría, un cuello claramente delineado y una tapa cerrada eran elementos clave.

La decoración vegetal evoca la estética de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando los motivos florales ocupaban un lugar destacado en las artes decorativas. Las formas orgánicas de las flores y las hojas contrastan con la construcción ordenada de la pieza, otorgándole dinamismo a la superficie mientras la masa se mantiene estable y simétrica.

La intensa paleta de colores, la combinación de rojos cálidos y purpuras con turquesa frío y los dorados resaltados confieren a la decoración un marcado protagonismo visual. No se trata de una composición limitada a un ornamentación sutil, sino de un tratamiento de la superficie deliberadamente destacado para ser visible en un entorno interior.

Con respecto a una atribución estilística exacta, debe hacerse con cautela. Sin datación certificada, catálogo de modelo o documentación de la decoración, no se puede categorizar con certeza la jarra como un ejemplo paradigmático de modernismo o Art Déco. Lo más preciso es describirla como cerámica decorativa europea de forma amforada, con decoración floral multicolor y acentos dorados.

9. Estado de conservación y integridad

La jarra conserva el cuerpo y la tapa a juego, que juntos forman una pieza completa y cerrada. La tapa con gáfila es significativa para la estética del objeto, ya que completa la silueta y corona el conjunto.

En la superficie se observa craquelura del esmalte. Debe registrarse en la documentación como una característica visible de la superficie. Sin embargo, no debe interpretarse automáticamente como prueba de antigüedad centenaria ni como garantía de autenticidad.

Antes de publicar la subasta, conviene revisar y describir posibles grietas en el cuerpo, astillados de los bordes, pérdidas de decoración, reparaciones, marcas de pegado y el grado de conservación de los dorados. Si no se detectan defectos, se puede completar la descripción tras la verificación directa del objeto. Sin dicha verificación, no se debe declarar un estado de conservación perfecto o completamente original.

Por la superficie vidriada y los detalles dorados, se recomienda manipular con cuidado. No utilizar limpiadores abrasivos ni productos químicos agresivos que puedan dañar la decoración. Tampoco se debe suponer que el recipiente es hermético, especialmente si el esmalte presenta fisuras.

10. Valoración coleccionista y expositiva

Los valores más importantes del objeto son su gran formato, su silueta elaborada, la decoración floral multicolor, los detalles dorados y la tapa conservada. La combinación de estas características permite que la jarra funcione como un elemento decorativo autónomo, sin necesidad de combinarla con otros objetos.

El fondo crema y la saturación de colores de la ornamentación ofrecen un efecto visual pronunciado. Los dorados añaden toques brillantes a la superficie, especialmente en las zonas de perfilado de las asas y de la tapa. Al exponerla, es fundamental una iluminación uniforme que permita apreciar tanto la forma como la coloración de la decoración, evitando reflejos excesivos en el esmalte.

Para un posible comprador, también serán de interés la legibilidad de las marcas en la base, la compatibilidad de la tapa con el cuerpo y la documentación detallada del estado de conservación. Las fotografías deben mostrar la jarra completa de frente y de espaldas, tomas de la decoración, la tapa, las asas, los detalles dorados y una toma clara de la base con el sello y los números visibles.

11. Estimación de la subasta

Estimación propuesta: 350–550 EUR.

Este rango tiene en cuenta el carácter decorativo de la jarra, su considerable tamaño, la decoración vegetal multicolor, los detalles dorados y la tapa conservada. También influyen en su atractivo comercial final la confirmación del fabricante y la datación, el estado del esmalte, la conservación de la decoración y posibles daños o reparaciones.

La atribución a Villeroy & Boch debe presentarse conforme a la lectura del sello, con cautela respecto a la identificación exacta del taller y la fecha de producción. No se deben justificar las valoraciones con afirmaciones no corroboradas sobre series limitadas, oro de 24 quilates o rareza del modelo.

Resumen catalográfico

Jarra decorativa cerámica de gran tamaño con tapa a juego, de forma amfora, fondo crema, decoración multicolor floral y vegetal con acentos dorados. En la base hay un sello circular leído como indicación de Villeroy & Boch con referencia a Bélgica, así como los números 399 y 40 y una marca grabada a mano. El objeto representa la cerámica decorativa europea de la primera mitad del siglo XX y se distingue por sus proporciones generosas, su rica coloración y la conservación de la tapa.

Estimación de la subasta: 350–550 EUR.

Datos

Era
1900-2000
Región de origen específica
VILLEROY & BOCH – OKAZAŁA WAZA GABINETOWA Z POKRYWĄ, MODEL 399, BELGIA
País de origen
Bélgica
Modelo
40. 399
Material
Porcelana
Estado
Excelente estado - apenas usado y con signos mínimos de los años y de desgaste
Alto
41 cm
Ancho
20 cm
Profundidad
20 cm
Diámetro
20 cm
Periodo estimado
1920-1930
BélgicaVerificado
51
Objetos vendidos
100%
Particular

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