Edward Hopper (after) - Automat - Offset lithography - Licensed print - 2016






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Descripción del vendedor
Litografía offset de Edward Hopper (*)
Reproducción de la obra “Automat”, creada por Hopper en 1961
Edición de lujo sobre papel digital de conservación mate de alto gramaje (250 g/m²) fabricado en Alemania con pulpa de madera libre de ácido y cloro.
Impresión Autorizada, Publicada por McGawGraphics, Inc. USA
- Dimensiones hoja: 51 x 61 cm
- Dimensiones motivo: 41 x 51 cm
- Estado: Excelente (esta obra nunca ha sido enmarcada ni expuesta, siempre conservada en carpeta profesional de arte, por lo que se ofrece en estado inmaculado).
La obra será cuidadosamente manipulada y empaquetada en paquete de cartón reforzado. El envío será certificado con número de seguimiento (UPS DPD DHL FedEx)
El envío incluirá además seguro de transporte por el valor final de la obra con reembolso completo en caso de pérdida o daño, sin coste para el comprador.
(*) El pintor estadounidense Edward Hopper fue uno de los principales representantes del realismo del siglo XX. A pesar de que durante gran parte de su vida su obra pictórica no recibió la atención de la crítica ni del público y se vio obligado a trabajar como ilustrador para subsistir, en la actualidad sus obras se han convertido en iconos de la vida y la sociedad moderna.
Estudió en la New York School of Art con William Merrit Chase y Robert Henri. Realizó varios viajes a Europa, y desde muy pronto se interesó por la cultura y el arte europeos, en especial por la obra de Edgar Degas y de Édouard Manet. Desde 1910 residió de forma permanente en Nueva York, en su casa de Washington Square, que sólo abandonaba durante sus estancias veraniegas en Nueva Inglaterra, desde 1930 siempre en Cape Cod, donde se construyó una casa. En 1924 se casó con Jo Nivison, quien no sólo posó para él en numerosas ocasiones, sino que además elaboró durante toda su vida un detallado registro de su obra. Su producción artística es relativamente escasa, ya que fue un pintor de ejecución lenta y pausada. En un primer momento se relacionó con la denominada American Scene, un grupo heterogéneo de artistas que compartían un mismo interés por los temas propios de América, pero pronto Hopper desarrolló su personal estilo pictórico. Su carácter taciturno y sus formas austeras, tuvieron un fuerte reflejo en su obra, que se caracteriza en su conjunto por la simplificada representación de la realidad y por la perfecta captación de la soledad del hombre contemporáneo. A través de su pintura nos acercamos a la América de la Gran Depresión, que para él simbolizaba la crisis de la vida moderna.
El tratamiento cinematográfico de las escenas y el personal empleo de la luz son los principales elementos diferenciadores de su pintura. Aunque pintó algunos paisajes y escenas al aire libre, la mayoría de sus temas pictóricos representan lugares públicos, como bares, moteles, hoteles, estaciones, trenes, todos ellos prácticamente vacíos para subrayar la soledad del personaje representado. Por otra parte, Hopper acentúa el efecto dramático a través de los fuertes contrastes de luces y sombras.
Hacia 1930, fruto del aislacionismo, aumentó considerablemente su fama, aunque su fortuna crítica comenzó a crecer verdaderamente a partir de su muerte, en 1967, cuando empezó a ser reconocido como uno de los grandes maestros del arte del siglo XX y no sólo como un ejemplo de la pintura realista americana.
El vendedor y su historia
Litografía offset de Edward Hopper (*)
Reproducción de la obra “Automat”, creada por Hopper en 1961
Edición de lujo sobre papel digital de conservación mate de alto gramaje (250 g/m²) fabricado en Alemania con pulpa de madera libre de ácido y cloro.
Impresión Autorizada, Publicada por McGawGraphics, Inc. USA
- Dimensiones hoja: 51 x 61 cm
- Dimensiones motivo: 41 x 51 cm
- Estado: Excelente (esta obra nunca ha sido enmarcada ni expuesta, siempre conservada en carpeta profesional de arte, por lo que se ofrece en estado inmaculado).
La obra será cuidadosamente manipulada y empaquetada en paquete de cartón reforzado. El envío será certificado con número de seguimiento (UPS DPD DHL FedEx)
El envío incluirá además seguro de transporte por el valor final de la obra con reembolso completo en caso de pérdida o daño, sin coste para el comprador.
(*) El pintor estadounidense Edward Hopper fue uno de los principales representantes del realismo del siglo XX. A pesar de que durante gran parte de su vida su obra pictórica no recibió la atención de la crítica ni del público y se vio obligado a trabajar como ilustrador para subsistir, en la actualidad sus obras se han convertido en iconos de la vida y la sociedad moderna.
Estudió en la New York School of Art con William Merrit Chase y Robert Henri. Realizó varios viajes a Europa, y desde muy pronto se interesó por la cultura y el arte europeos, en especial por la obra de Edgar Degas y de Édouard Manet. Desde 1910 residió de forma permanente en Nueva York, en su casa de Washington Square, que sólo abandonaba durante sus estancias veraniegas en Nueva Inglaterra, desde 1930 siempre en Cape Cod, donde se construyó una casa. En 1924 se casó con Jo Nivison, quien no sólo posó para él en numerosas ocasiones, sino que además elaboró durante toda su vida un detallado registro de su obra. Su producción artística es relativamente escasa, ya que fue un pintor de ejecución lenta y pausada. En un primer momento se relacionó con la denominada American Scene, un grupo heterogéneo de artistas que compartían un mismo interés por los temas propios de América, pero pronto Hopper desarrolló su personal estilo pictórico. Su carácter taciturno y sus formas austeras, tuvieron un fuerte reflejo en su obra, que se caracteriza en su conjunto por la simplificada representación de la realidad y por la perfecta captación de la soledad del hombre contemporáneo. A través de su pintura nos acercamos a la América de la Gran Depresión, que para él simbolizaba la crisis de la vida moderna.
El tratamiento cinematográfico de las escenas y el personal empleo de la luz son los principales elementos diferenciadores de su pintura. Aunque pintó algunos paisajes y escenas al aire libre, la mayoría de sus temas pictóricos representan lugares públicos, como bares, moteles, hoteles, estaciones, trenes, todos ellos prácticamente vacíos para subrayar la soledad del personaje representado. Por otra parte, Hopper acentúa el efecto dramático a través de los fuertes contrastes de luces y sombras.
Hacia 1930, fruto del aislacionismo, aumentó considerablemente su fama, aunque su fortuna crítica comenzó a crecer verdaderamente a partir de su muerte, en 1967, cuando empezó a ser reconocido como uno de los grandes maestros del arte del siglo XX y no sólo como un ejemplo de la pintura realista americana.
