Max Uhlig (1937) - Igor






Máster en Innovación y Organización de las Artes, diez años en arte italiano contemporáneo.
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Max Uhlig (1937) creó Igor, un retrato expresionista en monotipo de 120 × 90 cm, edición limitada 1/1, fechado 2000–2010, firmado a mano, vendido con marco por Galerie, Alemania, en buen estado.
Descripción del vendedor
El monotipo de Max Uhlig muestra una cara abstracta que al mismo tiempo transmite fuerza y vulnerabilidad. Como se trata de un monotipo, esta obra existe solo una vez: un momento único en el que gesto, material y concentración convergen. Esa unicidad refuerza la intensidad de la imagen: lo que aquí se ha capturado no puede repetirse.
El rostro no está desarrollado en detalle, sino construido a partir de líneas, manchas y tensiones. La escritura característica de Uhlig—energética, rítmica e investigativa—hace del retrato no una semejanza, sino una experiencia. Parece como si el rostro apareciera y se disolviera al mismo tiempo, atrapado entre la forma y el movimiento.
Justo en esta abstracción surge la proximidad. El observador es invitado a mirar más tiempo y buscar significado en las capas de la superficie. Este monotipo demuestra cómo Uhlig, con recursos mínimos, alcanza una máxima expresividad: crudo, directo e irremediablemente único.
El vendedor y su historia
El monotipo de Max Uhlig muestra una cara abstracta que al mismo tiempo transmite fuerza y vulnerabilidad. Como se trata de un monotipo, esta obra existe solo una vez: un momento único en el que gesto, material y concentración convergen. Esa unicidad refuerza la intensidad de la imagen: lo que aquí se ha capturado no puede repetirse.
El rostro no está desarrollado en detalle, sino construido a partir de líneas, manchas y tensiones. La escritura característica de Uhlig—energética, rítmica e investigativa—hace del retrato no una semejanza, sino una experiencia. Parece como si el rostro apareciera y se disolviera al mismo tiempo, atrapado entre la forma y el movimiento.
Justo en esta abstracción surge la proximidad. El observador es invitado a mirar más tiempo y buscar significado en las capas de la superficie. Este monotipo demuestra cómo Uhlig, con recursos mínimos, alcanza una máxima expresividad: crudo, directo e irremediablemente único.
