Frank Lengvenius (1952) - Blauw Vierkant met wit





| 2 € | ||
|---|---|---|
| 1 € |
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 128055 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Frank Lengvenius (1952) ha creado Blauw Vierkant met wit, una obra abstracta original en técnica mixta de los años 1990, 63 × 63 cm, firmada, vendida con marco, originaria de Países Bajos.
Descripción del vendedor
Las obras de Frank Lengvenius pueden mantener al espectador absorto indefinidamente. Pinta la vida urbana de una manera apasionada. Rascacielos, figuras femeninas simbólicas, embriones, puentes y flechas que fluyen como pensamientos, recuerdos, tal vez significando el amor. Toda la superficie está cubierta capa tras capa con color pintado en composiciones sumamente refinadas y trabajada con lineaturas en pincel y la tiza de manera vivaz. Lo notable es que sus pinturas anteriores eran monumentales y negras. Materia negra, pinturas con campos grises como lápidas que se derrumban. Ahora, en cambio, son tan brillantes y elocuentes como banderas.
En cada plano, del tamaño de una mano, ocurre algo. A veces tienen el color de la noche, a veces el color y la luminosidad del día. A veces son rojo sangre, azul oscuro y negro: un drama. A veces tiernos en turquesa y rosa, a veces exuberantes, con destellos en todas las direcciones. Festivos, como si hubiera música que lo acompaña.
El vendedor y su historia
Las obras de Frank Lengvenius pueden mantener al espectador absorto indefinidamente. Pinta la vida urbana de una manera apasionada. Rascacielos, figuras femeninas simbólicas, embriones, puentes y flechas que fluyen como pensamientos, recuerdos, tal vez significando el amor. Toda la superficie está cubierta capa tras capa con color pintado en composiciones sumamente refinadas y trabajada con lineaturas en pincel y la tiza de manera vivaz. Lo notable es que sus pinturas anteriores eran monumentales y negras. Materia negra, pinturas con campos grises como lápidas que se derrumban. Ahora, en cambio, son tan brillantes y elocuentes como banderas.
En cada plano, del tamaño de una mano, ocurre algo. A veces tienen el color de la noche, a veces el color y la luminosidad del día. A veces son rojo sangre, azul oscuro y negro: un drama. A veces tiernos en turquesa y rosa, a veces exuberantes, con destellos en todas las direcciones. Festivos, como si hubiera música que lo acompaña.

