sylvain barberot - Skull #2






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Skull #2, escultura de técnicas mixtas de Sylvain Barberot, moulage en resina epoxy cubierta con hoja de oro de 24 quilates, año 2015, 19 cm de alto y 16 cm de ancho, peso 1 kg, firmada a mano, en excelente estado, edición original, vendida directamente por el artista desde Francia.
Descripción del vendedor
Muestra de un cráneo humano realizada en resina epoxi y recubierta con hoja de oro de 24 quilates.
Aquí y en estas obras el tiempo está congelado, por la utilización del cráneo como soporte atemporal, inmutable y fijado. Las temporalidades se enfrentan y la oscuridad de la idea que se tiene de la muerte se dobla ante el brillo de la hoja de oro que, con su resplandor, refleja la luz.
Una obra de arte es, por esencia, una vanidad. Refleja el deseo del artista de objetivarse para sobrevivirse al tiempo y responde a la vanidad de la idea del artista demiurgo. La memoria no está fijada; permanece por venir sin anclarse jamás en un infinito. Su desaparición es su único recurso.
Artista internacional cuyo trabajo se apoya en la dicotomía que existe entre la memoria y el olvido. La memoria es, a mi entender, el elemento indispensable que une nuestro cuerpo con el mundo. Sin embargo, y mientras nuestra cultura se esfuerza por grabar la historia con el buril, me empeño en inhibir, desestructurar, e incluso borrar mi propia memoria. Una empresa vastísima, el ejercicio del olvido… El cuerpo no es más que el soporte de esta memoria de la que depende, e incluso que necesita. Ella lo construye, lo modela y lo transforma. Y si la anamnesis se traduce del griego como la remontada del recuerdo, en mi caso la persigo para poder separarme mejor de él.
Muestra de un cráneo humano realizada en resina epoxi y recubierta con hoja de oro de 24 quilates.
Aquí y en estas obras el tiempo está congelado, por la utilización del cráneo como soporte atemporal, inmutable y fijado. Las temporalidades se enfrentan y la oscuridad de la idea que se tiene de la muerte se dobla ante el brillo de la hoja de oro que, con su resplandor, refleja la luz.
Una obra de arte es, por esencia, una vanidad. Refleja el deseo del artista de objetivarse para sobrevivirse al tiempo y responde a la vanidad de la idea del artista demiurgo. La memoria no está fijada; permanece por venir sin anclarse jamás en un infinito. Su desaparición es su único recurso.
Artista internacional cuyo trabajo se apoya en la dicotomía que existe entre la memoria y el olvido. La memoria es, a mi entender, el elemento indispensable que une nuestro cuerpo con el mundo. Sin embargo, y mientras nuestra cultura se esfuerza por grabar la historia con el buril, me empeño en inhibir, desestructurar, e incluso borrar mi propia memoria. Una empresa vastísima, el ejercicio del olvido… El cuerpo no es más que el soporte de esta memoria de la que depende, e incluso que necesita. Ella lo construye, lo modela y lo transforma. Y si la anamnesis se traduce del griego como la remontada del recuerdo, en mi caso la persigo para poder separarme mejor de él.
