Gianfranco Zenerato - SYMPHONY 0631 - ATOMIC VISION

07
días
19
horas
20
minutos
07
segundos
Empezar a pujar
€ 1
Precio de reserva no alcanzado
Anthony Chrisp
Experto
Seleccionado por Anthony Chrisp

Más de 10 años en comercio de arte; fundó su propia galería.

Estimación según precios en galerías  € 3.000 - € 3.600
No hay ninguna puja

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 129956 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

Gianfranco Zenerato, SYMPHONY 0631 - ATOMIC VISION, original enmarcado acrílico sobre lienzo, 48 × 38 cm, 2026, firmado a mano.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

IDEAL PARA INVERTIR
Más de 180 coleccionistas han adquirido obras de Gianfranco Zenerato en Catawiki.
ENTRE LOS 5 PRIMEROS ARTISTAS EN RÁPIDA ASCENSIÓN EN CATAWIKI

¡AGREGA A TU COLECCIÓN ESTE EXCLUSIVO PINTURA!

201 Objetos vendidos - 100% Positivo - 76 reseñas

www.zenerato.com

Gianfranco Zenerato (Artista Profesional - Italia)

• Activo desde 1990, con más de 600 participaciones en eventos de arte nacionales e internacionales.
• Reconocido por la alta calidad de sus obras, con más de 500 premios recibidos.
• Presente en colecciones públicas y privadas en Italia, Europa, América y Asia.
• Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc.
• Reseñado por los principales críticos italianos.

SYMPHONY 0631 - ATOMIC VISION
En esta obra la figura de la violinista representa la armonía y la sensibilidad humana, puesta en claro contraste con la fría y inquietante presencia de la central atómica al fondo. Es la tensión simbólica entre la música —expresión del alma— y la potencia impersonal de la tecnología.
Esta tensión hace que la pintura sea intensa y profundamente contemporánea: una imagen que no se limita a ser observada, sino que invita a reflexionar sobre la relación entre la humanidad, el progreso y la fragilidad.
Una obra de fuerte impacto conceptual y emocional, capaz de destacarse y de captar la mirada de cada coleccionista atento al arte contemporáneo.

Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor - Expediente que contiene la trayectoria profesional del artista
Obra única pintada a mano - dimensiones totales con marco 48x38x3 cm - acrílico y pigmentos metalizados sobre lienzo - 2026
Lista para ser colgada - Magnífico marco barroco en madera de alta calidad elaborado artesanalmente

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países extracomunitarios son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, gestiones aduaneras, etc.), conllevan costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en el anuncio.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por la comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italy)
Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, el Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas críticas de reconocidos expertos del sector:

Gianfranco Zenerato entra en esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, en cambio Zenerato es portador de una desgarradora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe al observar esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aparta del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante y explícito, el diálogo entre la simplicidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista experto. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones semánticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo un surrealista. Esto no es exacto, pues él no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un fin comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Esta pintura de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurada, finamente y ricamente articulada, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y para quien indaga estos mensajes queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. De hecho él juega con símbolos y alusiones y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el intrincado de una historia camuflada de irrealidad. (Salvatore Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar sensaciones... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, explorar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto ruido— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista reitera entonces —gracias también a las cromías brillantes— que el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que se trasluce de los elementos situados en el lienzo que circundan su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo nos está diciendo "atención", el tiempo está por expirar, y el fuerte llamado de elementos naturales situados en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el reloj despertador) subraya cuán importante es no cortar el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, ubicado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la tierra de nadie entre pasado y futuro.
Gianfranco, como un Ulises, viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan our destino. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, entonces, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se vuelve símbolo de la que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "parir" contienen ambas el concepto de separación y despegue y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remanso temporal circular, este partir y luego regresar. Cuando se mira al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que nos deshumanice el mundo tecnológico y posttechnológico.
Cada viaje pone al mismo nivel racionalidad y emociones, provoca dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Avanzar hacia el futuro se convierte en un desafío, captado en la mirada femenina, pero también en peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica afrontar la separación de la “yo antiguo”, hecha de hábitos, roles y certezas. Partir es, sin embargo, libertad y, aun cuando esta está limitada por enfrentar lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección a la que se va, mientras el polo de contracción es la dirección de procedencia y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de proceder de un lugar y dirigirse hacia otro. En el centro, la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón de la marcha, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada está, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina está casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una resignación sombría ante la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y dominados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza peligrosamente e casi fuera de control, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos realmente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podemos perdernos y luego encontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, en el trasfondo de su cosmos historicizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo del color, rico en nitidez, y de pureza timbrada, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de fin de siglo XX en adelante... con superposiciones perspectivas caravaggescas ... y psicología moderna de origen post-renacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de vasto alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada vez en el sueño, el mito, o en la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca haya sido dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y por los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como también sostenía Giorgio Morandi "De nuevo al mundo no hay nada o muy poco", y por tanto para ser originales habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a pocos elegidos que, capaces de ver aquello que otros a menudo ni perciben, consiguen transformar las emociones que emanan de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean la grisura del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien recuerda a maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, lo que lo convierte en una rareza en el panorama artístico nacional.
Canestri de flores y de frutos maduros y exuberantes, descansando sobre altas paredes de mármol gastadas por los años y a menudo manchadas por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en eslabón que une pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al atardecer cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con aún más vigor aquello que Zenerato prohíbe sobre las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que se desplaza del rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobrepasar la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.

Han escrito sobre él o han juzgado sus obras:
Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, Ruggero Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:
Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

IDEAL PARA INVERTIR
Más de 180 coleccionistas han adquirido obras de Gianfranco Zenerato en Catawiki.
ENTRE LOS 5 PRIMEROS ARTISTAS EN RÁPIDA ASCENSIÓN EN CATAWIKI

¡AGREGA A TU COLECCIÓN ESTE EXCLUSIVO PINTURA!

201 Objetos vendidos - 100% Positivo - 76 reseñas

www.zenerato.com

Gianfranco Zenerato (Artista Profesional - Italia)

• Activo desde 1990, con más de 600 participaciones en eventos de arte nacionales e internacionales.
• Reconocido por la alta calidad de sus obras, con más de 500 premios recibidos.
• Presente en colecciones públicas y privadas en Italia, Europa, América y Asia.
• Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc.
• Reseñado por los principales críticos italianos.

SYMPHONY 0631 - ATOMIC VISION
En esta obra la figura de la violinista representa la armonía y la sensibilidad humana, puesta en claro contraste con la fría y inquietante presencia de la central atómica al fondo. Es la tensión simbólica entre la música —expresión del alma— y la potencia impersonal de la tecnología.
Esta tensión hace que la pintura sea intensa y profundamente contemporánea: una imagen que no se limita a ser observada, sino que invita a reflexionar sobre la relación entre la humanidad, el progreso y la fragilidad.
Una obra de fuerte impacto conceptual y emocional, capaz de destacarse y de captar la mirada de cada coleccionista atento al arte contemporáneo.

Certificado de archivo Internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor - Expediente que contiene la trayectoria profesional del artista
Obra única pintada a mano - dimensiones totales con marco 48x38x3 cm - acrílico y pigmentos metalizados sobre lienzo - 2026
Lista para ser colgada - Magnífico marco barroco en madera de alta calidad elaborado artesanalmente

NOTA IMPORTANTE PARA LOS OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países extracomunitarios son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, gestiones aduaneras, etc.), conllevan costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en el anuncio.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo habitual.
Gracias por la comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italy)
Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, el Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas críticas de reconocidos expertos del sector:

Gianfranco Zenerato entra en esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, en cambio Zenerato es portador de una desgarradora advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe al observar esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aparta del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual inquietante y explícito, el diálogo entre la simplicidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista experto. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones semánticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo un surrealista. Esto no es exacto, pues él no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un fin comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Esta pintura de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurada, finamente y ricamente articulada, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y para quien indaga estos mensajes queda por descifrar qué significado le ha atribuido su autor. De hecho él juega con símbolos y alusiones y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el intrincado de una historia camuflada de irrealidad. (Salvatore Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar sensaciones... (Giammarco Puntelli)

El autor apuesta por la superposición y la intersección de géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, explorar los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto ruido— sigue siendo una disciplina original. La creatividad del artista reitera entonces —gracias también a las cromías brillantes— que el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a situar su visión en un presente que "mira" al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que se trasluce de los elementos situados en el lienzo que circundan su visión de conjunto. La "batería" que encontramos como elemento fijo nos está diciendo "atención", el tiempo está por expirar, y el fuerte llamado de elementos naturales situados en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el reloj despertador) subraya cuán importante es no cortar el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, ubicado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la tierra de nadie entre pasado y futuro.
Gianfranco, como un Ulises, viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan our destino. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, entonces, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Debemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se vuelve símbolo de la que nos permite renacer.
Las palabras "partir" y "parir" contienen ambas el concepto de separación y despegue y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remanso temporal circular, este partir y luego regresar. Cuando se mira al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que nos deshumanice el mundo tecnológico y posttechnológico.
Cada viaje pone al mismo nivel racionalidad y emociones, provoca dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Avanzar hacia el futuro se convierte en un desafío, captado en la mirada femenina, pero también en peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica afrontar la separación de la “yo antiguo”, hecha de hábitos, roles y certezas. Partir es, sin embargo, libertad y, aun cuando esta está limitada por enfrentar lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección a la que se va, mientras el polo de contracción es la dirección de procedencia y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de proceder de un lugar y dirigirse hacia otro. En el centro, la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón de la marcha, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada está, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina está casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una resignación sombría ante la pérdida de vínculo con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y dominados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza peligrosamente e casi fuera de control, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso "las ilusiones son reales".
Con Gianfranco Zenerato tenemos realmente la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, tal vez, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podemos perdernos y luego encontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, en el trasfondo de su cosmos historicizante interior desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su erudita técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo del color, rico en nitidez, y de pureza timbrada, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de fin de siglo XX en adelante... con superposiciones perspectivas caravaggescas ... y psicología moderna de origen post-renacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de vasto alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada vez en el sueño, el mito, o en la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca haya sido dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase incisiva de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y por los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque como también sostenía Giorgio Morandi "De nuevo al mundo no hay nada o muy poco", y por tanto para ser originales habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a pocos elegidos que, capaces de ver aquello que otros a menudo ni perciben, consiguen transformar las emociones que emanan de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean la grisura del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que incluir sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien recuerda a maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una individualidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, lo que lo convierte en una rareza en el panorama artístico nacional.
Canestri de flores y de frutos maduros y exuberantes, descansando sobre altas paredes de mármol gastadas por los años y a menudo manchadas por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en eslabón que une pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al atardecer cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con aún más vigor aquello que Zenerato prohíbe sobre las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que se desplaza del rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arco iris.
Y el arco iris parece sobrepasar la carrera de este joven y prometedor artista, prosificador del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.

Han escrito sobre él o han juzgado sus obras:
Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, Ruggero Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...

Ha collaborato con las siguientes galerías:
Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
SYMPHONY 0631 - ATOMIC VISION
Técnica
Pintura acrílica
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Año
2026
Estado
En excelente estado
Alto
48 cm
Ancho
38 cm
Estilo
Surrealismo
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
201
Objetos vendidos
100%
pro

Objetos similares

Para ti en

Arte moderno y contemporáneo