Enric Rubió (1964) - Costa tropical





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Enric Rubió, Costa tropical, pintura al óleo sobre lienzo Original 2010–2020 (30x30 cm), firmado a mano, en buen estado y con marco (marco 48x48x6 cm), vendido con marco por Galería en España.
Descripción del vendedor
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Enric Rubió, que representa la energía cambiante del mar en la orilla, donde la calma aparente convive con la fuerza latente de la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 48x48x6 cm.
· Dimensiones de la obra: 30x30x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, Enric Rubió.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una escena marina de gran intensidad atmosférica, donde la playa se extiende en primer plano como una franja luminosa que contrasta con la profundidad inquietante del mar y el cielo. La orilla, dibujada con suaves ondulaciones, guía la mirada hacia el horizonte, creando una sensación de continuidad y espacio abierto. La composición está dominada por una línea diagonal que marca el encuentro entre la arena húmeda y las aguas en movimiento, generando dinamismo y una perspectiva envolvente.
El mar, de tonalidades verdes y turquesas, se muestra vivo y en constante transformación. Las olas avanzan hacia la costa con un ritmo marcado, coronadas por espuma blanca que se deshace en delicados trazos al tocar la arena. Este juego entre transparencia y densidad en el agua transmite una sensación casi táctil, como si el espectador pudiera escuchar el sonido del oleaje y sentir la frescura de la brisa marina. Las capas de color sugieren profundidad, haciendo que el mar parezca extenderse más allá de lo visible.
La playa, por su parte, aparece en tonos cálidos que equilibran la frialdad del agua. La arena húmeda refleja sutilmente la luz, creando una superficie que parece vibrar con el paso de las olas. Las líneas irregulares que deja el agua al retirarse dibujan patrones orgánicos que aportan riqueza visual y refuerzan la idea de un movimiento constante. Este contraste entre la estabilidad de la tierra y la fluidez del mar establece un diálogo silencioso pero poderoso.
El cielo ocupa un lugar fundamental en la atmósfera del cuadro, con una presencia densa y cargada de nubes que parecen anunciar un cambio inminente. Los tonos grises y azulados crean un ambiente dramático que contrasta con la claridad del agua cercana a la orilla. Este cielo no es estático, sino que sugiere movimiento, como si el viento estuviera empujando las nubes y preparando el escenario para una tormenta o una transformación del clima.
La escena transmite una mezcla de serenidad y tensión, donde la belleza del paisaje se ve acompañada por una sensación de inminencia. La ausencia de figuras humanas intensifica la conexión directa con la naturaleza, permitiendo que el espectador se sumerja completamente en la experiencia del lugar. El equilibrio entre luz y sombra, entre calma y agitación, convierte este paisaje en una representación profunda del carácter cambiante del mar. En conjunto, el cuadro representa la fuerza viva del litoral, donde la naturaleza se manifiesta en toda su belleza dinámica y su constante transformación.
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Enric Rubió, que representa la energía cambiante del mar en la orilla, donde la calma aparente convive con la fuerza latente de la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 48x48x6 cm.
· Dimensiones de la obra: 30x30x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, Enric Rubió.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
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Este cuadro presenta una escena marina de gran intensidad atmosférica, donde la playa se extiende en primer plano como una franja luminosa que contrasta con la profundidad inquietante del mar y el cielo. La orilla, dibujada con suaves ondulaciones, guía la mirada hacia el horizonte, creando una sensación de continuidad y espacio abierto. La composición está dominada por una línea diagonal que marca el encuentro entre la arena húmeda y las aguas en movimiento, generando dinamismo y una perspectiva envolvente.
El mar, de tonalidades verdes y turquesas, se muestra vivo y en constante transformación. Las olas avanzan hacia la costa con un ritmo marcado, coronadas por espuma blanca que se deshace en delicados trazos al tocar la arena. Este juego entre transparencia y densidad en el agua transmite una sensación casi táctil, como si el espectador pudiera escuchar el sonido del oleaje y sentir la frescura de la brisa marina. Las capas de color sugieren profundidad, haciendo que el mar parezca extenderse más allá de lo visible.
La playa, por su parte, aparece en tonos cálidos que equilibran la frialdad del agua. La arena húmeda refleja sutilmente la luz, creando una superficie que parece vibrar con el paso de las olas. Las líneas irregulares que deja el agua al retirarse dibujan patrones orgánicos que aportan riqueza visual y refuerzan la idea de un movimiento constante. Este contraste entre la estabilidad de la tierra y la fluidez del mar establece un diálogo silencioso pero poderoso.
El cielo ocupa un lugar fundamental en la atmósfera del cuadro, con una presencia densa y cargada de nubes que parecen anunciar un cambio inminente. Los tonos grises y azulados crean un ambiente dramático que contrasta con la claridad del agua cercana a la orilla. Este cielo no es estático, sino que sugiere movimiento, como si el viento estuviera empujando las nubes y preparando el escenario para una tormenta o una transformación del clima.
La escena transmite una mezcla de serenidad y tensión, donde la belleza del paisaje se ve acompañada por una sensación de inminencia. La ausencia de figuras humanas intensifica la conexión directa con la naturaleza, permitiendo que el espectador se sumerja completamente en la experiencia del lugar. El equilibrio entre luz y sombra, entre calma y agitación, convierte este paisaje en una representación profunda del carácter cambiante del mar. En conjunto, el cuadro representa la fuerza viva del litoral, donde la naturaleza se manifiesta en toda su belleza dinámica y su constante transformación.

