E. García - Brasil XL (no reserve)






Estudió Historia del Arte en la École du Louvre y se especializó en arte contemporáneo por más de 25 años.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 132849 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Brasil XL (no reserve), una pintura acrílica original de 100 x 70 cm del artista E. García, en estilo impresionista, año 2026, firmada a mano, vendida directamente por el artista y con certificado de autenticidad.
Descripción del vendedor
BRASIL es una pintura de 70x100 cm del artista contemporáneo Ernest García. Esta obra desprende inmediatamente una sensación de lujo tropical, calma suspendida y sofisticación veraniega. Una mujer sentada frente al mar, protegida bajo una gran sombrilla de rayas amarillas y negras, contempla en silencio el horizonte mientras sobre la mesa descansan frutas exuberantes, una copa servida y pequeños detalles de un desayuno pausado. Todo en la escena sugiere placer, descanso y una elegancia casi cinematográfica.
La protagonista está representada con una distancia muy estudiada. No mira al espectador, sino que permanece inmersa en su propio momento, con las manos entrelazadas bajo el rostro y las gafas oscuras ocultando cualquier emoción explícita. Esa falta de expresión visible la convierte en una figura enigmática, refinada, casi inalcanzable. Más que una mujer concreta, parece encarnar una actitud: la del verano entendido como contemplación y tiempo lento. El entorno está construido como un paraíso artificialmente perfecto. Las palmeras, el mar sereno, la vegetación exuberante y la arena rosada forman una postal tropical de gran impacto visual, pero lejos del costumbrismo. Aquí no hay ruido ni movimiento humano: solo una atmósfera cuidadosamente ordenada, donde cada elemento contribuye a esa idea de retiro exclusivo y silencioso.
La gran sombrilla domina la parte superior del cuadro y aporta una fuerza gráfica extraordinaria. Sus franjas negras y amarillas no solo introducen un contraste decorativo muy potente, sino que refuerzan el aire de club privado, resort elegante o terraza de hotel de otra época. Bajo ella, la mesa blanca con frutas abiertas —papaya, cítricos, melocotones— y bebidas frías añade sensualidad cromática y una nota de abundancia hedonista. El color es, una vez más, el auténtico constructor de la emoción. Los turquesas del cielo y del agua transmiten frescura; los rosas del suelo introducen una temperatura exótica; los verdes profundos de las plantas abrazan la escena; y el amarillo anaranjado de la sombrilla y de las frutas llena la obra de sol. Todo vibra con una intensidad luminosa pero sin perder serenidad.
“Brasil” no es solo una vista tropical: es una fantasía de descanso elegante. Una pintura que habla del placer de no hacer nada, del glamour discreto de una mañana junto al mar y de ese instante donde el tiempo parece quedar suspendido entre la fruta fresca, la sombra y el horizonte azul. Tiene sofisticación, misterio y una atmósfera irresistible de vacaciones eternas.
Autenticidad y Envío:
La obra es ofrecida directamente por E. García, garantizando su autenticidad mediante un certificado firmado por el propio artista. La pintura será cuidadosamente enrollada y protegida dentro de un tubo de cartón resistente para su envío. Tras la confirmación del pago, se requiere un plazo de tres días para preparar la pieza y enviarla. El tiempo de entrega dependerá del destino, con un plazo máximo de hasta diez días hábiles.
BRASIL es una pintura de 70x100 cm del artista contemporáneo Ernest García. Esta obra desprende inmediatamente una sensación de lujo tropical, calma suspendida y sofisticación veraniega. Una mujer sentada frente al mar, protegida bajo una gran sombrilla de rayas amarillas y negras, contempla en silencio el horizonte mientras sobre la mesa descansan frutas exuberantes, una copa servida y pequeños detalles de un desayuno pausado. Todo en la escena sugiere placer, descanso y una elegancia casi cinematográfica.
La protagonista está representada con una distancia muy estudiada. No mira al espectador, sino que permanece inmersa en su propio momento, con las manos entrelazadas bajo el rostro y las gafas oscuras ocultando cualquier emoción explícita. Esa falta de expresión visible la convierte en una figura enigmática, refinada, casi inalcanzable. Más que una mujer concreta, parece encarnar una actitud: la del verano entendido como contemplación y tiempo lento. El entorno está construido como un paraíso artificialmente perfecto. Las palmeras, el mar sereno, la vegetación exuberante y la arena rosada forman una postal tropical de gran impacto visual, pero lejos del costumbrismo. Aquí no hay ruido ni movimiento humano: solo una atmósfera cuidadosamente ordenada, donde cada elemento contribuye a esa idea de retiro exclusivo y silencioso.
La gran sombrilla domina la parte superior del cuadro y aporta una fuerza gráfica extraordinaria. Sus franjas negras y amarillas no solo introducen un contraste decorativo muy potente, sino que refuerzan el aire de club privado, resort elegante o terraza de hotel de otra época. Bajo ella, la mesa blanca con frutas abiertas —papaya, cítricos, melocotones— y bebidas frías añade sensualidad cromática y una nota de abundancia hedonista. El color es, una vez más, el auténtico constructor de la emoción. Los turquesas del cielo y del agua transmiten frescura; los rosas del suelo introducen una temperatura exótica; los verdes profundos de las plantas abrazan la escena; y el amarillo anaranjado de la sombrilla y de las frutas llena la obra de sol. Todo vibra con una intensidad luminosa pero sin perder serenidad.
“Brasil” no es solo una vista tropical: es una fantasía de descanso elegante. Una pintura que habla del placer de no hacer nada, del glamour discreto de una mañana junto al mar y de ese instante donde el tiempo parece quedar suspendido entre la fruta fresca, la sombra y el horizonte azul. Tiene sofisticación, misterio y una atmósfera irresistible de vacaciones eternas.
Autenticidad y Envío:
La obra es ofrecida directamente por E. García, garantizando su autenticidad mediante un certificado firmado por el propio artista. La pintura será cuidadosamente enrollada y protegida dentro de un tubo de cartón resistente para su envío. Tras la confirmación del pago, se requiere un plazo de tres días para preparar la pieza y enviarla. El tiempo de entrega dependerá del destino, con un plazo máximo de hasta diez días hábiles.
