Gianfranco Zenerato - ICON

06
días
03
horas
54
minutos
45
segundos
Empezar a pujar
€ 1
Precio de reserva no alcanzado
Anthony Chrisp
Experto
Seleccionado por Anthony Chrisp

Más de 10 años en comercio de arte; fundó su propia galería.

Estimación según precios en galerías  € 2.000 - € 2.400
No hay ninguna puja

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 138076 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

ICON, pintura acrílica original de Gianfranco Zenerato de 2025, 35 cm de alto por 25 cm de ancho, con marco, firmada a mano, Italia, contemporánea, periodo 2020+.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSORES DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más valorados y en rápido crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 216 obras vendidas
- 100% de comentarios positivos
- 84 reseñas certificadas

Estimados Coleccionistas,
si por vacaciones o ausencia momentánea se encontraran fuera, les invito a contactarme para acordar juntos la programación de la entrega de la pieza adquirida. Con mucho gusto atenderé sus necesidades organizativas, para que la entrega se realice en los tiempos y modos que les resulten más cómodos.

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO - brilla en la oscuridad

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de trayectoria profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus pinturas forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional hacia su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores del arte de autoridad, entre los que se encuentran Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al espectador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionable.

✓ No es solo una simple decoración
Cada obra nace de un proceso de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa hacerse con un trabajo original creado por un artista con una larga trayectoria documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable.

Gianfranco Zenerato (Artista Profesional - Italia)

• Activo desde 1990, con más de 600 participaciones en eventos de arte nacionales e internacionales.
• Reconocido por la alta calidad de las obras, con más de 500 premios recibidos.
• Presente en colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia.
• Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc.
• Reseñado por los principales críticos italianos.

Adquirir hoy una obra como “ICON” significa dar un paso de visión a largo plazo, similar al de quienes, en el torbellino de los años sesenta, supieron reconocer la fuerza disruptiva de una nueva visión artística, aparentemente incomprensible en su época, pero destinada a redefinir los parámetros del arte contemporáneo.
“ICON” no es solo una pintura: es un manifiesto estético y conceptual que capta el tiempo presente y lo trasciende. El objeto cotidiano, la estratificación cromática, el incrustado material que simula la superficie tecnológica — todo contribuye a un lenguaje que no solo dialoga con la historia del arte, sino que la relanza en una dimensión otra, reflexiva y perturbadora.
Quien hoy decide dialogar con esta visión no realiza un simple acto de coleccionismo, sino que se adhiere a una intuición profunda: la de reconocer en la obra de arte no un objeto decorativo, sino un vector de sentido, una inversión cultural capaz de adquirir, con el tiempo, una relevancia que desafía las lógicas lineales del mercado.
Justo como ocurrió entonces, en aquellos años cruciales en los que el arte parecía perder todo referente y, sin embargo, estaba construyendo las bases del presente, hoy también algunos artistas están trazando nuevos horizontes. “ICON” es una de esas señales claras, fuertes e inequívocas. Y saber reconocerlas antes de que se vuelvan evidentes para todos es un privilegio de pocos.

Pieza única 100% PINTADA A MANO
Certificado de archivo internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor - Carpeta que contiene el recorrido profesional del artista - Acrílico, pigmentos metalizados y barnices fosforescentes sobre lienzo- dimensiones totales incl. marco 25x35x6cm - Brilla en la oscuridad - 2025
Lista para ser colgada - Espléndido marco de madera artesano
(Modern icons series)

NOTA IMPORTANTE PARA OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, gestiones aduaneras, etc.), se aplicarán costos adicionales ya incluidos en los gastos de envío indicados en el anuncio.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo normal.
Gracias por su comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas de las innumerables reseñas de reconocidos expertos del mundo del arte:

Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, por el contrario Zenerato es portador de una advertencia desgarradora, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe al mirar esta imagen emblemática una invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven mujer. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aleja del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual tan inquietante como explícito, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédito la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones señaléticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es correcto, ya que no propone un imaginario absurdo e irreal, sino, al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras poseen una fuerte componente escenográfica y a quien escudriñe estos mensajes queda por descifrar qué significado le atribuyó su autor. De hecho, él juega con símbolos y alusiones y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entramado de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

L’autore apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica, incisiva en los sujetos y en los colores. Con intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para que identifique un nuevo universo visual, escudriñe los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto estruendo— siga siendo una disciplina original. La creatividad del artista subraya entonces —también gracias a los cromatismos brillantes— que el enfoque ligado al género aún tiene ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a afrontar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado con los años a situar su visión en un presente que «mira» al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia el mensaje que se transmite de los elementos dispuestos en la tela que rodean su visión de conjunto. La «batería» que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo «atención», el tiempo está a punto de expirar, y el fuerte llamado de elementos naturales en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) subrayan cuán importante es no cortar el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco, como un Ulises, viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de regresar de donde partió. Así regresa la ciclicitad en la que el viaje es ese eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para reencontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte entonces en símbolo de quien nos permite renacer.
Las palabras «partir» y «partir de parto» contienen ambas el concepto de separación y desligamiento y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remedo temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro no queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y posttecnológico nos deshumanice.
Cada viaje pone al mismo nivel la racionalidad y las emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Ir hacia el futuro se convierte en un desafío, captado en la mirada femenina, pero también peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica afrontar la separación del «yo antiguo», hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, sin embargo, libertad y aunque esta sea limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrifuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia la que se va, mientras que el centro de contracción es la dirección de la que se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de proveniencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada, en algunas obras, aparece deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal ubicación: es como si la pérdida de identidad fuera una desolada resignación a la pérdida de vínculo con el pasado, y hasta los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y superados por los elementos tecnológicos.
Entonces, se hace fundamental protegerse de ese futuro, que avanza con peligro y casi fuera de control, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso «las ilusiones son reales».
Con Gianfranco Zenerato realmente tenemos la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá reflejado en un espejo su propio ser. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos a la espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Tal vez encontraremos nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de las perspectivas propias y ajenas. Podremos perdernos y luego reencontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del passatismo clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, sobre el fondo de su cosmos historizante interior, desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su hierática técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo del color, rico en nitidez, y de pureza timbrística, para interactuar con el presente incluso tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggescas ... y psicología moderna de extracción posrenacentista (Rembrandt ...). Zenerato posee potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la lira de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca se haya dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase contundente de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque, como también sostenía Giorgio Morandi, “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por tanto para ser originales habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno, por tanto, tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo no perciben ni siquiera, logran transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean la grisura del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que contar sin lugar a dudas al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien rememora a maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad y una individualidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Ramos de flores y de frutos maduros y exuberantes, descansando sobre altos muros de mármol gastados por los años y a menudo manchados por los diseños amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida diaria moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en un anillo de unión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al anochecer cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con aún más vigor lo que Zenerato condena sobre las tablas de mármol en primer plano, en las que destaca un color cada vez más vivo que abarca desde el rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, novelista del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito de él o han juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’Olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc.

Ha colaborado con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

OPORTUNIDADES PARA COLECCIONISTAS E INVERSORES DE ARTE

Entre los artistas contemporáneos más valorados y en rápido crecimiento en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.

AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!

- 216 obras vendidas
- 100% de comentarios positivos
- 84 reseñas certificadas

Estimados Coleccionistas,
si por vacaciones o ausencia momentánea se encontraran fuera, les invito a contactarme para acordar juntos la programación de la entrega de la pieza adquirida. Con mucho gusto atenderé sus necesidades organizativas, para que la entrega se realice en los tiempos y modos que les resulten más cómodos.

www.zenerato.com

Pieza única 100% PINTADA A MANO - brilla en la oscuridad

POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO

✓ Más de 35 años de trayectoria profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.

✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.

✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.

✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus pinturas forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional hacia su trabajo.

✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores del arte de autoridad, entre los que se encuentran Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.

✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato combinan tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al espectador a una lectura personal y siempre nueva.

✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio compositivo e intensidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionable.

✓ No es solo una simple decoración
Cada obra nace de un proceso de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.

Una oportunidad para el coleccionista

Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa hacerse con un trabajo original creado por un artista con una larga trayectoria documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.

Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable.

Gianfranco Zenerato (Artista Profesional - Italia)

• Activo desde 1990, con más de 600 participaciones en eventos de arte nacionales e internacionales.
• Reconocido por la alta calidad de las obras, con más de 500 premios recibidos.
• Presente en colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia.
• Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc.
• Reseñado por los principales críticos italianos.

Adquirir hoy una obra como “ICON” significa dar un paso de visión a largo plazo, similar al de quienes, en el torbellino de los años sesenta, supieron reconocer la fuerza disruptiva de una nueva visión artística, aparentemente incomprensible en su época, pero destinada a redefinir los parámetros del arte contemporáneo.
“ICON” no es solo una pintura: es un manifiesto estético y conceptual que capta el tiempo presente y lo trasciende. El objeto cotidiano, la estratificación cromática, el incrustado material que simula la superficie tecnológica — todo contribuye a un lenguaje que no solo dialoga con la historia del arte, sino que la relanza en una dimensión otra, reflexiva y perturbadora.
Quien hoy decide dialogar con esta visión no realiza un simple acto de coleccionismo, sino que se adhiere a una intuición profunda: la de reconocer en la obra de arte no un objeto decorativo, sino un vector de sentido, una inversión cultural capaz de adquirir, con el tiempo, una relevancia que desafía las lógicas lineales del mercado.
Justo como ocurrió entonces, en aquellos años cruciales en los que el arte parecía perder todo referente y, sin embargo, estaba construyendo las bases del presente, hoy también algunos artistas están trazando nuevos horizontes. “ICON” es una de esas señales claras, fuertes e inequívocas. Y saber reconocerlas antes de que se vuelvan evidentes para todos es un privilegio de pocos.

Pieza única 100% PINTADA A MANO
Certificado de archivo internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor - Carpeta que contiene el recorrido profesional del artista - Acrílico, pigmentos metalizados y barnices fosforescentes sobre lienzo- dimensiones totales incl. marco 25x35x6cm - Brilla en la oscuridad - 2025
Lista para ser colgada - Espléndido marco de madera artesano
(Modern icons series)

NOTA IMPORTANTE PARA OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a los complejos trámites burocráticos (autorizaciones ministeriales, gestiones aduaneras, etc.), se aplicarán costos adicionales ya incluidos en los gastos de envío indicados en el anuncio.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo normal.
Gracias por su comprensión.

GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)

Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su haber, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relevancia en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...

Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.

Algunas de las innumerables reseñas de reconocidos expertos del mundo del arte:

Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, por el contrario Zenerato es portador de una advertencia desgarradora, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa de significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliar la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)

Se percibe al mirar esta imagen emblemática una invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven mujer. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aleja del sueño. (Paolo Levi)

En este mensaje visual tan inquietante como explícito, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédito la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)

Gianfranco Zenerato elabora narraciones señaléticas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Esto no es correcto, ya que no propone un imaginario absurdo e irreal, sino, al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)

Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente articulado, y propone la realidad construida por la mente de un visionario. Sus obras poseen una fuerte componente escenográfica y a quien escudriñe estos mensajes queda por descifrar qué significado le atribuyó su autor. De hecho, él juega con símbolos y alusiones y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entramado de una historia camuflada de irrealidad. (S. Russo)

Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con gran capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos reencontrar los sentimientos... (Giammarco Puntelli)

L’autore apuesta por la superposición y la intersección de los géneros, en una búsqueda alusiva y metafórica, incisiva en los sujetos y en los colores. Con intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para que identifique un nuevo universo visual, escudriñe los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto estruendo— siga siendo una disciplina original. La creatividad del artista subraya entonces —también gracias a los cromatismos brillantes— que el enfoque ligado al género aún tiene ciudadanía en la pintura del siglo XXI.

La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a afrontar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado con los años a situar su visión en un presente que «mira» al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia el mensaje que se transmite de los elementos dispuestos en la tela que rodean su visión de conjunto. La «batería» que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo «atención», el tiempo está a punto de expirar, y el fuerte llamado de elementos naturales en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) subrayan cuán importante es no cortar el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco, como un Ulises, viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista enfrenta el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo creó, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de regresar de donde partió. Así regresa la ciclicitad en la que el viaje es ese eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para reencontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte entonces en símbolo de quien nos permite renacer.
Las palabras «partir» y «partir de parto» contienen ambas el concepto de separación y desligamiento y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay este remedo temporal circular, este partir y luego volver. Cuando se mira al futuro no queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y posttecnológico nos deshumanice.
Cada viaje pone al mismo nivel la racionalidad y las emociones, hace surgir dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Ir hacia el futuro se convierte en un desafío, captado en la mirada femenina, pero también peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica afrontar la separación del «yo antiguo», hecho de hábitos, roles y certezas. Partir es, sin embargo, libertad y aunque esta sea limitada porque se avanza hacia lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrifuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia la que se va, mientras que el centro de contracción es la dirección de la que se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de proveniencia de un lugar y de dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada, en algunas obras, aparece deshumanizado, y la figura femenina es casi desmoronada porque el propio artista no se reconoce en tal ubicación: es como si la pérdida de identidad fuera una desolada resignación a la pérdida de vínculo con el pasado, y hasta los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y superados por los elementos tecnológicos.
Entonces, se hace fundamental protegerse de ese futuro, que avanza con peligro y casi fuera de control, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso «las ilusiones son reales».
Con Gianfranco Zenerato realmente tenemos la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá reflejado en un espejo su propio ser. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos a la espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Tal vez encontraremos nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de las perspectivas propias y ajenas. Podremos perdernos y luego reencontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)

El artista, partiendo del passatismo clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, sobre el fondo de su cosmos historizante interior, desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su hierática técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y sobre todo del color, rico en nitidez, y de pureza timbrística, para interactuar con el presente incluso tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspectívicas caravaggescas ... y psicología moderna de extracción posrenacentista (Rembrandt ...). Zenerato posee potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la lira de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escaneo sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)

Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escenográficos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.

El Artista del rigor y de la modernidad
A cargo de Francesco Cairone

Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen lo que tienen que decir de una manera tal que parezca que nunca se haya dicho antes.
(Goethe)

Es necesario partir de la frase contundente de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una propia individualidad, sin dejarse influenciar por las corrientes y los Maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque, como también sostenía Giorgio Morandi, “De nuevo al mundo no hay nada o muy poco”, y por tanto para ser originales habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.

Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno, por tanto, tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos que, capaces de ver lo que otros a menudo no perciben ni siquiera, logran transformar las emociones que surgen de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean la grisura del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que contar sin lugar a dudas al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien rememora a maestros pasados, demuestra que el artista ha hecho tesoro de las lecciones de la bella pintura robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad y una individualidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Ramos de flores y de frutos maduros y exuberantes, descansando sobre altos muros de mármol gastados por los años y a menudo manchados por los diseños amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la vida diaria moderna, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en un anillo de unión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al anochecer cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con aún más vigor lo que Zenerato condena sobre las tablas de mármol en primer plano, en las que destaca un color cada vez más vivo que abarca desde el rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece sobrevolar la carrera de este joven y prometedor artista, novelista del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que porta nuestro mundo.

Han escrito de él o han juzgado sus obras:

Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’Olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc.

Ha colaborado con las siguientes galerías:

Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

Datos

Artista
Gianfranco Zenerato
Se vende con marco
Vendido por
Directamente del artista
Edición
Original
Título de la obra
ICON
Técnica
Pintura acrílica
Firma
Firmado a mano
País de origen
Italia
Año
2025
Estado
En excelente estado
Alto
35 cm
Ancho
25 cm
Estilo
Contemporáneo
Periodo
Posterior a 2020
Vendido por
ItaliaVerificado
217
Objetos vendidos
100%
pro

Objetos similares

Para ti en

Arte moderno y contemporáneo