E. García - La cebra y la piscina XL





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E. García presenta una pintura acrílica original de 100 x 70 cm intitolada 'La cebra y la piscina XL', en realismo y escena nocturna, firmada a mano, fechada en 2026, multicolor, originaria de España, vendida directamente por el artista, con certificado de autenticidad firmado por el propio artista, en excelente estado.
Descripción del vendedor
LA CEBRA Y LA PISCINA es una pintura de 70x100 cm del artista contemporáneo Ernest García. Esta obra presenta una escena nocturna insólita y elegante: una cebra se inclina junto al borde de una piscina, rodeada por una arquitectura mediterránea de muros amarillos, puertas azules y tejados rojizos. La combinación entre animal, paisaje doméstico y atmósfera nocturna convierte la imagen en una composición de fuerte carácter narrativo y gran impacto visual.
La piscina ocupa el eje central de la obra y conduce la mirada hacia las casas iluminadas del fondo. Su superficie azul refleja parcialmente la silueta de la cebra, creando un segundo motivo dentro de la escena y reforzando la sensación de profundidad. A ambos lados, los muros, las tumbonas, las macetas y los altos cipreses construyen un entorno íntimo, parecido al patio de una villa mediterránea o de un hotel con encanto.
El contraste cromático es especialmente potente. Los amarillos cálidos de las fachadas dialogan con los azules intensos de la piscina, las puertas y el cielo nocturno, mientras los tejados rojos y las luces anaranjadas de las ventanas aportan puntos de calor. La cebra, resuelta en blanco y negro, destaca con claridad sobre este entorno colorista y actúa como centro visual de la composición.
Ernest García emplea una pincelada suelta y expresiva, visible en el agua, la vegetación y las superficies arquitectónicas. La pintura no busca una representación estrictamente naturalista, sino una atmósfera sugerente donde el color y la luz construyen la emoción. El reflejo del animal sobre el agua introduce además una dimensión casi simbólica, relacionada con la identidad, el desdoblamiento y la contemplación.
La obra mantiene afinidades con el fauvismo por su libertad cromática y con el surrealismo poético por la aparición de un animal salvaje en un entorno doméstico. También pueden apreciarse ecos de las escenas nocturnas de Edward Hopper, especialmente en el tratamiento de la arquitectura iluminada y en la sensación de silencio, aunque reinterpretados desde un lenguaje más colorista, decorativo y contemporáneo.
Más allá de su carácter visualmente llamativo, La cebra y la piscina propone una escena abierta a la imaginación. La presencia del animal junto al agua puede leerse como una imagen de calma, extrañeza o desplazamiento. La cebra parece haber entrado en un espacio humano sin alterar su quietud, convirtiendo el patio en un escenario suspendido entre realidad y sueño.
La cebra y la piscina resulta especialmente atractiva para coleccionistas interesados en pintura figurativa contemporánea, animales en el arte, cebras, piscinas, arquitectura mediterránea, escenas nocturnas, hoteles con encanto, surrealismo, fauvismo, Edward Hopper, pintura colorista, arte decorativo, reflejos en el agua y composiciones oníricas.
Autenticidad y Envío:
La obra es ofrecida directamente por E. García, garantizando su autenticidad mediante un certificado firmado por el propio artista. La pintura será cuidadosamente enrollada y protegida dentro de un tubo de cartón resistente para su envío. Tras la confirmación del pago, se requiere un plazo de tres días para preparar la pieza y enviarla. El tiempo de entrega dependerá del destino, con un plazo máximo de hasta diez días hábiles.
LA CEBRA Y LA PISCINA es una pintura de 70x100 cm del artista contemporáneo Ernest García. Esta obra presenta una escena nocturna insólita y elegante: una cebra se inclina junto al borde de una piscina, rodeada por una arquitectura mediterránea de muros amarillos, puertas azules y tejados rojizos. La combinación entre animal, paisaje doméstico y atmósfera nocturna convierte la imagen en una composición de fuerte carácter narrativo y gran impacto visual.
La piscina ocupa el eje central de la obra y conduce la mirada hacia las casas iluminadas del fondo. Su superficie azul refleja parcialmente la silueta de la cebra, creando un segundo motivo dentro de la escena y reforzando la sensación de profundidad. A ambos lados, los muros, las tumbonas, las macetas y los altos cipreses construyen un entorno íntimo, parecido al patio de una villa mediterránea o de un hotel con encanto.
El contraste cromático es especialmente potente. Los amarillos cálidos de las fachadas dialogan con los azules intensos de la piscina, las puertas y el cielo nocturno, mientras los tejados rojos y las luces anaranjadas de las ventanas aportan puntos de calor. La cebra, resuelta en blanco y negro, destaca con claridad sobre este entorno colorista y actúa como centro visual de la composición.
Ernest García emplea una pincelada suelta y expresiva, visible en el agua, la vegetación y las superficies arquitectónicas. La pintura no busca una representación estrictamente naturalista, sino una atmósfera sugerente donde el color y la luz construyen la emoción. El reflejo del animal sobre el agua introduce además una dimensión casi simbólica, relacionada con la identidad, el desdoblamiento y la contemplación.
La obra mantiene afinidades con el fauvismo por su libertad cromática y con el surrealismo poético por la aparición de un animal salvaje en un entorno doméstico. También pueden apreciarse ecos de las escenas nocturnas de Edward Hopper, especialmente en el tratamiento de la arquitectura iluminada y en la sensación de silencio, aunque reinterpretados desde un lenguaje más colorista, decorativo y contemporáneo.
Más allá de su carácter visualmente llamativo, La cebra y la piscina propone una escena abierta a la imaginación. La presencia del animal junto al agua puede leerse como una imagen de calma, extrañeza o desplazamiento. La cebra parece haber entrado en un espacio humano sin alterar su quietud, convirtiendo el patio en un escenario suspendido entre realidad y sueño.
La cebra y la piscina resulta especialmente atractiva para coleccionistas interesados en pintura figurativa contemporánea, animales en el arte, cebras, piscinas, arquitectura mediterránea, escenas nocturnas, hoteles con encanto, surrealismo, fauvismo, Edward Hopper, pintura colorista, arte decorativo, reflejos en el agua y composiciones oníricas.
Autenticidad y Envío:
La obra es ofrecida directamente por E. García, garantizando su autenticidad mediante un certificado firmado por el propio artista. La pintura será cuidadosamente enrollada y protegida dentro de un tubo de cartón resistente para su envío. Tras la confirmación del pago, se requiere un plazo de tres días para preparar la pieza y enviarla. El tiempo de entrega dependerá del destino, con un plazo máximo de hasta diez días hábiles.

