Marcel Mendez - Fragmented Face #85-XL- ( No reserve )





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Marcel Mendez presenta una obra original acrílica sobre lienzo titulada Fragmented Face #85-XL- de la serie Las 1000 Caras, retrato en estilo neocubista de 100 cm de alto por 70 cm de ancho, firmada a mano, en excelente estado, fechada en 2026, vendida directamente por el artista.
Descripción del vendedor
Título: Rostro Fragmentado #85
Serie: Las 1000 Caras
Técnica: Acrílico sobre lienzo
Esta obra presenta un retrato femenino de gran limpieza formal, concebido mediante un lenguaje neocubista que combina la síntesis geométrica con una equilibrada organización cromática. La composición se construye a partir de una marcada división vertical que fragmenta el rostro en dos identidades complementarias, estableciendo un diálogo entre simetría, contraste y armonía visual.
El hemisferio izquierdo del rostro se desarrolla en un refinado tono verde salvia que aporta serenidad y equilibrio a la composición. Un ojo almendrado de iris azul intenso dirige la mirada hacia el espectador y genera un punto focal de gran expresividad. En contraste, el lado derecho adopta una cálida tonalidad crema donde un segundo ojo, enmarcado por un delicado párpado lila, introduce una variación cromática sutil que equilibra la composición sin romper su unidad. Los labios, representados en un intenso rojo carmín, aportan vitalidad y se convierten en uno de los principales acentos visuales del retrato.
El cabello negro se presenta como una gran masa geométrica continua que envuelve la cabeza con una silueta limpia y elegante. Su volumen compacto genera un fuerte contraste con la luminosidad del fondo y refuerza el carácter gráfico de la obra. Como elemento distintivo, un pendiente circular dividido en azul y amarillo introduce un detalle decorativo que dialoga directamente con la paleta cromática del entorno y aporta dinamismo al conjunto.
El fondo se organiza mediante cuatro amplios planos de color amarillo vibrante, azul profundo, blanco cálido y verde petróleo. La disposición de estos grandes bloques cromáticos crea una estructura arquitectónica de gran estabilidad visual, mientras que el equilibrio entre colores cálidos y fríos intensifica la presencia del retrato sin restarle elegancia. La simplicidad de estas superficies planas refuerza el lenguaje hard-edge característico de la serie.
En la parte inferior, la vestimenta continúa el desarrollo geométrico de la composición mediante amplios planos verticales y diagonales en azul, rojo, verde grisáceo y tonos crema. Esta construcción minimalista concentra toda la atención en el rostro y en la armonía de las relaciones cromáticas, evitando elementos innecesarios y potenciando la claridad estructural de la obra. Las finas líneas negras delimitan cada forma con precisión, consolidando una estética contemporánea basada en el equilibrio entre abstracción y figuración.
El resultado es una pintura sofisticada que fusiona retrato y geometría en una composición de gran impacto visual. La combinación de formas depuradas, colores intensos y una estructura cuidadosamente equilibrada convierte esta obra en una pieza contemporánea de fuerte personalidad, ideal para coleccionistas que buscan una propuesta elegante, moderna y fácilmente reconocible dentro de una colección artística consolidada.
El lienzo se enrolla cuidadosamente y se empaqueta de forma segura en un tubo resistente para su envío.
Las imágenes que estás viendo ahora son ejemplos de cómo puede verse la obra de arte cuando se enmarca y se cuelga en una pared.
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Obra única
Técnica: Acrílico sobre lienzo
Año: 2026
Serie Artística:
Las 1000 Caras es un proyecto artístico concebido como una colección en evolución, pensado tanto desde su valor conceptual como desde su proyección en el mercado del arte contemporáneo. La serie propone la creación de 1000 obras originales, cada una única, numerada y vinculada a un mismo lenguaje visual reconocible, lo que convierte el conjunto en un cuerpo de trabajo sólido y coleccionable.
Mi práctica artística se centra en la reinterpretación del retrato a través de un enfoque geométrico y contemporáneo. Cada rostro es construido mediante planos de color, líneas definidas y estructuras fragmentadas que generan composiciones equilibradas pero dinámicamente alteradas. Esta tensión entre orden y ruptura otorga a cada pieza una identidad propia, manteniendo al mismo tiempo coherencia dentro de la serie.
El uso del color es intencional y estratégico: contrastes entre tonos cálidos y fríos que aportan fuerza visual y atractivo inmediato, cualidades especialmente valoradas en plataformas como Catawiki, donde la primera impresión es clave. Las composiciones limpias, modernas y altamente reconocibles facilitan su integración en distintos espacios, tanto privados como profesionales.
Desde una perspectiva de colección, Las 1000 Caras se plantea como una oportunidad progresiva de adquisición. Cada obra está numerada, lo que refuerza su carácter limitado dentro del proyecto global y añade valor a largo plazo. A medida que la serie crece, también lo hace su relevancia y coherencia como conjunto, incrementando el interés para coleccionistas.
Este proyecto no solo ofrece piezas visualmente impactantes, sino también una narrativa clara y consistente: una exploración de la identidad contemporánea a través de la repetición, la variación y la síntesis formal. En el contexto de venta online, estas cualidades permiten posicionar cada obra no solo como una pieza decorativa, sino como parte de un proyecto artístico con visión, continuidad y potencial de revalorización.
Las 1000 Caras está concebido para coleccionarse, evolucionar y consolidarse como una serie reconocible dentro del arte contemporáneo accesible
Título: Rostro Fragmentado #85
Serie: Las 1000 Caras
Técnica: Acrílico sobre lienzo
Esta obra presenta un retrato femenino de gran limpieza formal, concebido mediante un lenguaje neocubista que combina la síntesis geométrica con una equilibrada organización cromática. La composición se construye a partir de una marcada división vertical que fragmenta el rostro en dos identidades complementarias, estableciendo un diálogo entre simetría, contraste y armonía visual.
El hemisferio izquierdo del rostro se desarrolla en un refinado tono verde salvia que aporta serenidad y equilibrio a la composición. Un ojo almendrado de iris azul intenso dirige la mirada hacia el espectador y genera un punto focal de gran expresividad. En contraste, el lado derecho adopta una cálida tonalidad crema donde un segundo ojo, enmarcado por un delicado párpado lila, introduce una variación cromática sutil que equilibra la composición sin romper su unidad. Los labios, representados en un intenso rojo carmín, aportan vitalidad y se convierten en uno de los principales acentos visuales del retrato.
El cabello negro se presenta como una gran masa geométrica continua que envuelve la cabeza con una silueta limpia y elegante. Su volumen compacto genera un fuerte contraste con la luminosidad del fondo y refuerza el carácter gráfico de la obra. Como elemento distintivo, un pendiente circular dividido en azul y amarillo introduce un detalle decorativo que dialoga directamente con la paleta cromática del entorno y aporta dinamismo al conjunto.
El fondo se organiza mediante cuatro amplios planos de color amarillo vibrante, azul profundo, blanco cálido y verde petróleo. La disposición de estos grandes bloques cromáticos crea una estructura arquitectónica de gran estabilidad visual, mientras que el equilibrio entre colores cálidos y fríos intensifica la presencia del retrato sin restarle elegancia. La simplicidad de estas superficies planas refuerza el lenguaje hard-edge característico de la serie.
En la parte inferior, la vestimenta continúa el desarrollo geométrico de la composición mediante amplios planos verticales y diagonales en azul, rojo, verde grisáceo y tonos crema. Esta construcción minimalista concentra toda la atención en el rostro y en la armonía de las relaciones cromáticas, evitando elementos innecesarios y potenciando la claridad estructural de la obra. Las finas líneas negras delimitan cada forma con precisión, consolidando una estética contemporánea basada en el equilibrio entre abstracción y figuración.
El resultado es una pintura sofisticada que fusiona retrato y geometría en una composición de gran impacto visual. La combinación de formas depuradas, colores intensos y una estructura cuidadosamente equilibrada convierte esta obra en una pieza contemporánea de fuerte personalidad, ideal para coleccionistas que buscan una propuesta elegante, moderna y fácilmente reconocible dentro de una colección artística consolidada.
El lienzo se enrolla cuidadosamente y se empaqueta de forma segura en un tubo resistente para su envío.
Las imágenes que estás viendo ahora son ejemplos de cómo puede verse la obra de arte cuando se enmarca y se cuelga en una pared.
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Obra única
Técnica: Acrílico sobre lienzo
Año: 2026
Serie Artística:
Las 1000 Caras es un proyecto artístico concebido como una colección en evolución, pensado tanto desde su valor conceptual como desde su proyección en el mercado del arte contemporáneo. La serie propone la creación de 1000 obras originales, cada una única, numerada y vinculada a un mismo lenguaje visual reconocible, lo que convierte el conjunto en un cuerpo de trabajo sólido y coleccionable.
Mi práctica artística se centra en la reinterpretación del retrato a través de un enfoque geométrico y contemporáneo. Cada rostro es construido mediante planos de color, líneas definidas y estructuras fragmentadas que generan composiciones equilibradas pero dinámicamente alteradas. Esta tensión entre orden y ruptura otorga a cada pieza una identidad propia, manteniendo al mismo tiempo coherencia dentro de la serie.
El uso del color es intencional y estratégico: contrastes entre tonos cálidos y fríos que aportan fuerza visual y atractivo inmediato, cualidades especialmente valoradas en plataformas como Catawiki, donde la primera impresión es clave. Las composiciones limpias, modernas y altamente reconocibles facilitan su integración en distintos espacios, tanto privados como profesionales.
Desde una perspectiva de colección, Las 1000 Caras se plantea como una oportunidad progresiva de adquisición. Cada obra está numerada, lo que refuerza su carácter limitado dentro del proyecto global y añade valor a largo plazo. A medida que la serie crece, también lo hace su relevancia y coherencia como conjunto, incrementando el interés para coleccionistas.
Este proyecto no solo ofrece piezas visualmente impactantes, sino también una narrativa clara y consistente: una exploración de la identidad contemporánea a través de la repetición, la variación y la síntesis formal. En el contexto de venta online, estas cualidades permiten posicionar cada obra no solo como una pieza decorativa, sino como parte de un proyecto artístico con visión, continuidad y potencial de revalorización.
Las 1000 Caras está concebido para coleccionarse, evolucionar y consolidarse como una serie reconocible dentro del arte contemporáneo accesible

