Miguel de Miguel - La forma que emerge XXL






Más de 10 años en comercio de arte; fundó su propia galería.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 142824 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Miguel de Miguel, La forma que emerge XXL, una pintura acrílica original de 140 x 90 cm, realizada después de 2020, procedente de Italia, en estilo abstracto, firmada a mano, vendida directamente por el artista, con certificado de autenticidad.
Descripción del vendedor
Miguel de Miguel – Artista Plástico Internacional*
Miguel es un artista plástico español que comenzó su carrera en 1980 y ha desarrollado una trayectoria sólida y emocionalmente intensa, reconocida en todo el mundo. Ha expuesto en ciudades como Nueva York, Hong Kong, París, Buenos Aires y Ciudad de México, y su obra forma parte de alguMiguelnas de las colecciones más importantes a nivel internacional. Actualmente reside y crea en Italia.
Su pintura combina figura y abstracción con un lenguaje propio, donde el color vibrante, las formas simbólicas y las texturas profundas hablan de identidad, memoria y silencio interior. Figuras sin rostro, naturalezas simbólicas y escenas suspendidas en el tiempo conforman un universo poético y sensible.
Con más de cuatro décadas de creación, Miguel de Miguel ofrece una obra que no solo se observa: se experimenta desde lo más íntimo. Un arte que traspasa fronteras, estilos y palabras.
En esta obra, Miguel de Miguel vuelve a situar la figura humana en un territorio donde lo reconocible y lo abstracto se encuentran. Dos presencias parecen aproximarse y reconocerse sin llegar a mostrarnos un rostro: son cuerpos convertidos en energía, gesto y materia.
El contraste entre los verdes, rojos, negros y amarillos genera una intensa vibración cromática. La línea negra no describe simplemente las figuras; actúa como una estructura que las contiene y, al mismo tiempo, las libera. En el centro, el gran espacio gris introduce un silencio necesario, un vacío que se convierte en parte esencial de la composición.
La zona inferior concentra una materia pictórica más visceral y gestual, como si toda la energía de las figuras descendiera hacia un territorio interior. La pintura adquiere así una doble dimensión: corporal y espiritual.
La obra habla del encuentro, pero también de aquello que permanece invisible entre dos seres. No busca representar una escena concreta, sino sugerir un estado: dos presencias que se reconocen en el espacio de la pintura.
Una pieza de fuerte personalidad, donde Miguel de Miguel equilibra figuración, abstracción y gesto pictórico sin perder la tensión poética que caracteriza su lenguaje.
se envía con certificado de autenticidad
Miguel de Miguel – Artista Plástico Internacional*
Miguel es un artista plástico español que comenzó su carrera en 1980 y ha desarrollado una trayectoria sólida y emocionalmente intensa, reconocida en todo el mundo. Ha expuesto en ciudades como Nueva York, Hong Kong, París, Buenos Aires y Ciudad de México, y su obra forma parte de alguMiguelnas de las colecciones más importantes a nivel internacional. Actualmente reside y crea en Italia.
Su pintura combina figura y abstracción con un lenguaje propio, donde el color vibrante, las formas simbólicas y las texturas profundas hablan de identidad, memoria y silencio interior. Figuras sin rostro, naturalezas simbólicas y escenas suspendidas en el tiempo conforman un universo poético y sensible.
Con más de cuatro décadas de creación, Miguel de Miguel ofrece una obra que no solo se observa: se experimenta desde lo más íntimo. Un arte que traspasa fronteras, estilos y palabras.
En esta obra, Miguel de Miguel vuelve a situar la figura humana en un territorio donde lo reconocible y lo abstracto se encuentran. Dos presencias parecen aproximarse y reconocerse sin llegar a mostrarnos un rostro: son cuerpos convertidos en energía, gesto y materia.
El contraste entre los verdes, rojos, negros y amarillos genera una intensa vibración cromática. La línea negra no describe simplemente las figuras; actúa como una estructura que las contiene y, al mismo tiempo, las libera. En el centro, el gran espacio gris introduce un silencio necesario, un vacío que se convierte en parte esencial de la composición.
La zona inferior concentra una materia pictórica más visceral y gestual, como si toda la energía de las figuras descendiera hacia un territorio interior. La pintura adquiere así una doble dimensión: corporal y espiritual.
La obra habla del encuentro, pero también de aquello que permanece invisible entre dos seres. No busca representar una escena concreta, sino sugerir un estado: dos presencias que se reconocen en el espacio de la pintura.
Una pieza de fuerte personalidad, donde Miguel de Miguel equilibra figuración, abstracción y gesto pictórico sin perder la tensión poética que caracteriza su lenguaje.
se envía con certificado de autenticidad
