Gianfranco Zenerato - ICON





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El cuadro original firmado ICON de Gianfranco Zenerato, realizado en 2025, está pintado a mano sobre lienzo con acrílico, pigmentos metalizados y barnices fosforescentes, brilla en la oscuridad y se presenta en un marco de madera artesanal.
Descripción del vendedor
IDEAL PARA INVERTIR
Más de 180 coleccionistas han comprado obras de Gianfranco Zenerato en Catawiki.
¡AÑADE ESTA EXCLUSIVA PINTURA A TU COLECCIÓN!
OPORTUNIDAD PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DEL ARTE
Entre los artistas contemporáneos más valorados y en crecimiento más rápido en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.
AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!
- 228 obras vendidas
- 100% feedbacks positivos
- 91 reseñas certificadas
✓ Embalaje profesional y seguro
✓ Envío a través de mensajería con rastreo del paquete
www.zenerato.com
POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO
✓ Más de 35 años de trayectoria profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.
✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.
✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.
✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus pinturas forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional hacia su trabajo.
✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de arte de renombre, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.
✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato unen tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.
✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio cromático y densidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionable.
✓ No es solo una simple decoración
Cada obra nace de un proceso de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.
Una oportunidad para el coleccionista
Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa hacerse poseedor de un trabajo original creado por un artista con una larga carrera documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.
Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable
Adquirir hoy una obra como “ICON” significa dar un paso visionario, similar a lo que aquellos que, en el fragor de los años sesenta, supieron reconocer la fuerza disruptiva de una nueva visión artística, aparentemente incomprensible en su época, pero destinada a redefinir los parámetros del arte contemporáneo.
“ICON" no es solo un cuadro: es un manifiesto estético y conceptual que capta el tiempo presente y lo trasciende. El objeto cotidiano, la estratificación cromática, el intarsio material que simula la superficie tecnológica — todo concurre en un lenguaje que no solo dialoga con la historia del arte, sino que la impulsa hacia una dimensión otra, reflexiva y perturbadora.
Quien elige hoy dialogar con esta visión no realiza un simple acto de coleccionismo, sino que se adhiere a una intuición profunda: la de reconocer en la obra de arte no un objeto decorativo, sino un vector de sentido, una inversión cultural capaz de adquirir, con el tiempo, una relevancia que desafía las lógicas lineales del mercado.
Precisamente como ocurrió entonces, en aquellos años cruciales en los que el arte parecía perder todo referente y, sin embargo, estaba construyendo las bases del presente, también hoy algunos artistas están trazando nuevos horizontes. “ICON” es una de esas señales claras, fuertes, inconfundibles. Y saber reconocerlas antes de que se vuelvan evidentes para todos es un privilegio de unos pocos.
Pieza única pintada a mano -
Certificado de archivo internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor - Expediente que contiene el historial profesional del artista - Acrílico, pigmentos metalizados y barnices fosforescentes sobre lienzo - dimensiones totales con marco 25x35x6 cm - Se ilumina en la oscuridad - 2025
Listo para colgar - Espléndido marco de madera artesanal
(Modern icons series)
NOTA IMPORTANTE PARA OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a las complejas gestiones burocráticas ( autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), conllevan costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en el anuncio.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo normal.
Gracias por su comprensión.
GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)
Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su favor, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relieve en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...
Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.
Algunas de las innumerables reseñas por parte de destacados expertos del sector del arte:
Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, por el contrario Zenerato es portador de una conmovida advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliary la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)
Se percibe recibir de esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aparta del sueño. (Paolo Levi)
En este mensaje visual inquietante pero explícito, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)
Gianfranco Zenerato elabora narraciones señaladas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Eso no es correcto, ya que él no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)
Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente polilado, y propone la realidad creada por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y, a quienes analizan estos mensajes, queda por decipher cuál significado le ha atribuido su autor. Él juega con símbolos y referencias y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entrelazado de una historia camuflada de irrealdad. (S. Russo)
Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con inmensa capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos volver a encontrar los sentires... (Giammarco Puntelli)
El autor apuesta por la superposición e intersección de los géneros, en una búsqueda sugestiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, sondear los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto bullicio— todavía es una disciplina original. La creatividad del artista entonces reitera, gracias también a las cromías llamativas, cómo el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.
La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a colocar su visión en un presente que “mira” al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que se transmite de los elementos colocados en la tela que rodean su visión de conjunto. La “batería” que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo “atención”, el tiempo está a punto de caducar, y el fuerte llamado de elementos naturales colocados en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) subrayan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco como Ulises viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista encara el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo ha creado, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte así en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras “partir” y “parto” contienen ambas el concepto de separación y despegue y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay esta alusión temporal circular, este partir y luego volver. Cuando miramos al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y postecnológico nos deshumanice.
Cada viaje coloca en el mismo plano la racionalidad y las emociones, provoca dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Ir hacia el futuro se convierte en un reto, captado por la mirada femenina, pero también en peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica enfrentar la separación de uno mismo, de los viejos hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad y aunque esa libertad esté limitada por lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia la que se avanza, mientras el centro de contracción es la dirección desde la que se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia de un lugar y dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada es, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina es casi desintegrada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una desolada resignación a la pérdida de lazos con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y dominados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza de forma peligrosa y casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso las ilusiones son reales.
Con Gianfranco Zenerato realmente tenemos la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, quizá, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perder el rumbo y luego encontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)
El artista, partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, en el trasfondo de su cosmos historicizante desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su dócta técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y especialmente de ese color, rico en nitidez y en pureza timbral, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspective caravaggescas ... y psicología moderna de extracción posrenacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escansión sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)
Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escénicos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.
EL ARTE DEL RIGOR Y LA MODERNIDAD
A cargo de Francesco Cairone
Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen aquello que tienen que decir de una manera que parezca que nunca se haya dicho antes.
(Goethe)
Es necesario partir de la contundente frase de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una identidad propia, sin dejarse influenciar por corrientes y maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque, como sostenía también Giorgio Morandi, “nada o muy poco hay en el mundo nuevo”, y por lo tanto para ser original habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.
Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos que, capaces de ver aquello que otros a menudo no perciben, logran transformar las emociones que brotan de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean la grisura del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que contar sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien recuerda a maestros del pasado, demuestra que el artista ha sabido aprovechar las lecciones de la bella pintura, robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una personalidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Cestas de flores y de frutas maduras y exuberantes, reposadas sobre altos muros de mármol gastados por los años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la modernidad cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en anillo de unión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al ocaso cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con aún más fuerza aquello que Zenerato denuncia sobre las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que abarca desde el rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece dominar la carrera de este joven y prometedor artista, prosista del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.
Han escrito sobre él o han juzgado sus obras:
Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’Olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...
Ha collaborato con las siguientes galerías:
Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler
IDEAL PARA INVERTIR
Más de 180 coleccionistas han comprado obras de Gianfranco Zenerato en Catawiki.
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OPORTUNIDAD PARA COLECCIONISTAS E INVERSIONISTAS DEL ARTE
Entre los artistas contemporáneos más valorados y en crecimiento más rápido en Catawiki, Gianfranco Zenerato ya ha ganado la confianza de más de 180 coleccionistas internacionales.
AÑADE A TU COLECCIÓN UNA OBRA EXCLUSIVA Y DISTINTIVA, CAPAZ DE VALORAR EL PRESTIGIO DE TU PATRIMONIO ARTÍSTICO!
- 228 obras vendidas
- 100% feedbacks positivos
- 91 reseñas certificadas
✓ Embalaje profesional y seguro
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www.zenerato.com
POR QUÉ COLECCIONAR UNA OBRA DE GIANFRANCO ZENERATO
✓ Más de 35 años de trayectoria profesional
Activo desde 1990, Gianfranco Zenerato ha desarrollado con el tiempo un lenguaje artístico personal, reconocible y apreciado por coleccionistas y críticos de arte.
✓ Más de 600 exposiciones y manifestaciones artísticas
Una presencia constante en el panorama artístico nacional e internacional, construida a lo largo de décadas de actividad expositiva.
✓ Más de 500 premios y reconocimientos
Un recorrido artístico premiado por instituciones, críticos y organizaciones culturales que han reconocido su valor y calidad.
✓ Obras presentes en colecciones privadas y públicas
Sus pinturas forman parte de colecciones en Italia, Europa, América y Asia, confirmando el interés internacional hacia su trabajo.
✓ Apreciado por la crítica especializada
Su investigación artística ha sido analizada y presentada por críticos y historiadores de arte de renombre, entre ellos Paolo Levi, Giammarco Puntelli, Sandro Serradifalco, Giorgio Grasso y numerosos otros profesionales del sector.
✓ Un estilo único e inmediatamente reconocible
Las obras de Zenerato unen tradición figurativa, simbolismo y contemporaneidad. Cada cuadro cuenta una historia e invita al observador a una lectura personal y siempre nueva.
✓ Obras realizadas con alta calidad técnica
Gran atención a los detalles, equilibrio cromático y densidad cromática hacen de cada trabajo una pieza de fuerte impacto visual y coleccionable.
✓ No es solo una simple decoración
Cada obra nace de un proceso de investigación desarrollado en más de tres décadas de actividad profesional y representa una síntesis de la visión artística del autor.
Una oportunidad para el coleccionista
Adquirir una obra de Gianfranco Zenerato significa hacerse poseedor de un trabajo original creado por un artista con una larga carrera documentada, cientos de reconocimientos y una presencia consolidada en colecciones internacionales.
Una obra pensada no solo para ser admirada hoy, sino para mantener con el tiempo su valor artístico, cultural y coleccionable
Adquirir hoy una obra como “ICON” significa dar un paso visionario, similar a lo que aquellos que, en el fragor de los años sesenta, supieron reconocer la fuerza disruptiva de una nueva visión artística, aparentemente incomprensible en su época, pero destinada a redefinir los parámetros del arte contemporáneo.
“ICON" no es solo un cuadro: es un manifiesto estético y conceptual que capta el tiempo presente y lo trasciende. El objeto cotidiano, la estratificación cromática, el intarsio material que simula la superficie tecnológica — todo concurre en un lenguaje que no solo dialoga con la historia del arte, sino que la impulsa hacia una dimensión otra, reflexiva y perturbadora.
Quien elige hoy dialogar con esta visión no realiza un simple acto de coleccionismo, sino que se adhiere a una intuición profunda: la de reconocer en la obra de arte no un objeto decorativo, sino un vector de sentido, una inversión cultural capaz de adquirir, con el tiempo, una relevancia que desafía las lógicas lineales del mercado.
Precisamente como ocurrió entonces, en aquellos años cruciales en los que el arte parecía perder todo referente y, sin embargo, estaba construyendo las bases del presente, también hoy algunos artistas están trazando nuevos horizontes. “ICON” es una de esas señales claras, fuertes, inconfundibles. Y saber reconocerlas antes de que se vuelvan evidentes para todos es un privilegio de unos pocos.
Pieza única pintada a mano -
Certificado de archivo internacional - Certificado de autenticidad firmado por el autor - Expediente que contiene el historial profesional del artista - Acrílico, pigmentos metalizados y barnices fosforescentes sobre lienzo - dimensiones totales con marco 25x35x6 cm - Se ilumina en la oscuridad - 2025
Listo para colgar - Espléndido marco de madera artesanal
(Modern icons series)
NOTA IMPORTANTE PARA OFERTANTES FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
Los envíos a países fuera de la UE son posibles, pero debido a las complejas gestiones burocráticas ( autorizaciones ministeriales, trámites aduaneros, etc.), conllevan costos adicionales, ya incluidos en los gastos de envío indicados en el anuncio.
Por las mismas razones, los plazos de entrega podrían ser más largos de lo normal.
Gracias por su comprensión.
GIANFRANCO ZENERATO (Artista Profesional - Italia)
Activo desde 1990, ha emprendido un recorrido artístico que lo ha llevado a participar en más de 600 eventos de arte, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales por la calidad de sus obras. Con más de 500 premios a su favor, sus creaciones enriquecen colecciones públicas y privadas de relieve en Italia, Europa, América y Asia. Ha expuesto junto a maestros como Antonio Nunziante, Athos Faccincani, Alfonso Borghi, Giuseppe Menozzi, Giampaolo Talani, Saturno Buttò, etc...
Actualmente, colabora con el conocido crítico de arte, Prof. Giammarco Puntelli.
Algunas de las innumerables reseñas por parte de destacados expertos del sector del arte:
Gianfranco Zenerato pertenece a esa corriente de artistas de los años setenta, severos mensajeros de la sociedad occidental. Mientras el milanés Antonio Recalcati y el romano Franco Mulas expresaban rabia social, por el contrario Zenerato es portador de una conmovida advertencia, donde la derrota del hombre puede representar también la antesala de una redención laica. Se trata de una visión densa en significados simbólicos, de un pintor de escuela moderna, que con talento sabe conciliary la búsqueda con la experimentación. (Paolo Levi)
Se percibe recibir de esta imagen emblemática una especie de invitación a la meditación sobre la belleza de una naturaleza muerta, de una flor y de una joven. La classicidad de estas imágenes silenciosas interrumpe la atmósfera suspendida de un mundo gris, el contemporáneo, que nos aparta del sueño. (Paolo Levi)
En este mensaje visual inquietante pero explícito, el diálogo entre la esencialidad cromática y la armonía de las formas testimonia la tensión expresiva y la maestría de un artista sabio. Interesante e inédita la mezcla entre flores, frutos y objetos tecnológicos de la contemporaneidad. (Stefania Bison)
Gianfranco Zenerato elabora narraciones señaladas que revelan, paso a paso, las infinitas posibilidades de un imaginario fértil, organizado según secuencias ordenadas de sus elaboraciones mentales. Sus construcciones fantásticas podrían, por tanto, confundir el juicio crítico al definirlo como surrealista. Eso no es correcto, ya que él no propone un imaginario absurdo e irreal, sino al contrario, pinta una realidad a nosotros familiar, con un propósito comunicativo y altamente simbólico. (Sandro Serradifalco)
Este cuadro de Gianfranco Zenerato está técnicamente bien estructurado, finamente y ricamente polilado, y propone la realidad creada por la mente de un visionario. Sus obras tienen una fuerte componente escenográfica y, a quienes analizan estos mensajes, queda por decipher cuál significado le ha atribuido su autor. Él juega con símbolos y referencias y se divierte a confundir las coordenadas interpretativas de lo que podría ser el entrelazado de una historia camuflada de irrealdad. (S. Russo)
Con Gianfranco Zenerato tenemos una excelente idea, transformada con inmensa capacidad en lo que es una figuración de espera, donde la modernidad se encuentra con un tiempo que ya no existe para hacernos volver a encontrar los sentires... (Giammarco Puntelli)
El autor apuesta por la superposición e intersección de los géneros, en una búsqueda sugestiva y metafórica incisiva en los sujetos y en los colores. Con una intuición fulminante unifica pasado (naturaleza muerta), presente (la imagen femenina) y futuro (el simbolismo, la escritura críptica ...) de modo que la obra se convierte en un paradigma artístico pero también literario y metanarrativo. Presiona al pintor para identificar un nuevo universo visual, sondear los límites de la iconografía tradicional para demostrar cuánto la pintura hoy —entre tanto bullicio— todavía es una disciplina original. La creatividad del artista entonces reitera, gracias también a las cromías llamativas, cómo el enfoque ligado al género aún tiene derecho de ciudadanía en la pintura del siglo XXI.
La pintura de Gianfranco Zenerato nos conduce a una visión de la realidad operada en tres niveles. Es un viaje en el tiempo el que vamos a enfrentar con el artista, que a través de diversas experimentaciones ha llegado a colocar su visión en un presente que “mira” al pasado como un mundo ideal, pero ya perdido, y a un futuro lleno de contaminaciones artificiales y artificiosas.
Es una advertencia y un aviso el mensaje que se transmite de los elementos colocados en la tela que rodean su visión de conjunto. La “batería” que encontramos como elemento fijo, nos está diciendo “atención”, el tiempo está a punto de caducar, y el fuerte llamado de elementos naturales colocados en primer plano, contaminados por objetos del mundo tecnológico (el ratón, el CD o el despertador) subrayan cuán importante es no romper el vínculo con el pasado, con un mundo en el que la naturaleza era predominante.
El elemento femenino, colocado en el plano temporal del presente, representa el arquetipo de la madre-Tierra situada en la encrucijada entre pasado y futuro.
Gianfranco como Ulises viaja en esta dimensión temporal, en busca de las fuerzas que nos sostienen y nos modelan, alteran o gobiernan nuestra suerte. Empujado hacia el futuro, el hombre-artista encara el viaje con fuerza y determinación, pero luego se da cuenta de su propia fragilidad ante la complejidad de un mundo que él mismo ha creado, el tecnológico, que se le escapa de las manos y siente, por tanto, la necesidad de volver a donde partió. Así regresa la ciclicidad en la que el viaje es este eterno llamado a la vida y a la muerte. Deberemos volver al punto de partida para encontrarnos a nosotros mismos y la figura femenina se convierte así en símbolo de aquella que nos permite renacer.
Las palabras “partir” y “parto” contienen ambas el concepto de separación y despegue y en cada viaje realizado por Gianfranco Zenerato hay esta alusión temporal circular, este partir y luego volver. Cuando miramos al futuro no nos queda más que volver la mirada al pasado para no perder nuestras raíces, para no dejar que el mundo tecnológico y postecnológico nos deshumanice.
Cada viaje coloca en el mismo plano la racionalidad y las emociones, provoca dudas y miedos, los tiempos de lo cotidiano se distorsionan y asumen significados diferentes.
Ir hacia el futuro se convierte en un reto, captado por la mirada femenina, pero también en peligro porque es casi una pérdida de identidad. Partir implica enfrentar la separación de uno mismo, de los viejos hábitos, roles y certezas. Partir es, aun así, libertad y aunque esa libertad esté limitada por lo desconocido, logra ordenar el pasado. La perspectiva en movimiento se vuelve centrífuga y centrípeta, el flujo de la expansión es la dirección hacia la que se avanza, mientras el centro de contracción es la dirección desde la que se proviene y en las obras de Zenerato se tiene esta sensación de procedencia de un lugar y dirección hacia otro. En el centro la figura femenina como punto de referencia: es la conciencia del artista, el corazón del ir, con sus ritmos, ruidos, tiempos, dificultades, descubrimientos y emociones.
El plano temporal del futuro que representa la llegada es, en algunas obras, deshumanizado, y la figura femenina es casi desintegrada porque el propio artista no se reconoce en tal colocación: es como si la pérdida de identidad fuera una desolada resignación a la pérdida de lazos con el pasado y también los elementos de las naturalezas muertas se vuelven, en algunos casos, casi ausentes y dominados por los elementos tecnológicos.
Entonces se vuelve fundamental protegerse de este futuro, que avanza de forma peligrosa y casi incontrolable, y refugiarse en algo conocido y antiguo donde incluso las ilusiones son reales.
Con Gianfranco Zenerato realmente tenemos la posibilidad de viajar a través de sueños, signos y símbolos, donde cada uno de nosotros verá su propio reflejo en un espejo. Partir con él significará oscurecer momentáneamente esos espejos en espera de descubrir una imagen diferente de nosotros mismos. Encontraremos, quizá, nuestra esencia, nos daremos cuenta de la relatividad de los valores y de los puntos de vista propios y ajenos. Podremos perder el rumbo y luego encontrarnos, dándonos cuenta de una naturaleza, de un destino, de una identidad comunes. (Gaetana Foletto)
El artista, partiendo del pasado clásico con un lenguaje de pre-abstracto figurativo, en el trasfondo de su cosmos historicizante desplaza el cursor móvil de su conciencia de desarrollo emergente, hasta las extremas emergencias del presente, sometiendo su dócta técnica a la energía del sueño, del signo, del símbolo y especialmente de ese color, rico en nitidez y en pureza timbral, para interactuar con el presente también tecnológico. Su modernidad es genuinamente psicológica y expresión intensiva de su carga expresiva de variables de la transavanguardia citazionista de finales del siglo XX en adelante... con superposiciones perspective caravaggescas ... y psicología moderna de extracción posrenacentista (Rembrandt ...). Zenerato tiene potencialidades creativas de amplio alcance histórico, sabiendo combinarlas poéticamente, ensamblando, haciendo vibrar la cítara de la poesía del alma sobre las coordenadas de la historia del arte en valores universales, y en escansión sobre el cursor de su infinita evolución imaginativa, mediante el hiperrealismo de su sueño visionario, una ventana abierta sumada a la razón. dialogando con el presente. (Prof. Alfredo Pasolino)
Muy interesante su investigación: la figuración alcanza efectos escénicos en un espacio en el que vibra una frecuencia simbólica, confiada de vez en cuando al sueño, al mito, o a la realidad cotidiana, todo armonizado por un espléndido juego cromático.
EL ARTE DEL RIGOR Y LA MODERNIDAD
A cargo de Francesco Cairone
Los autores más originales no lo son porque promueven lo que es nuevo, sino porque exponen aquello que tienen que decir de una manera que parezca que nunca se haya dicho antes.
(Goethe)
Es necesario partir de la contundente frase de Goethe para hablar de la rica e innovadora pintura del artista Gianfranco Zenerato, y esto porque a través de esa simple frase se cuenta una gran verdad, es decir, que ya en la pintura se ha hecho de todo y hoy el artista que busca conquistar una identidad propia, sin dejarse influenciar por corrientes y maestros del pasado, debe superar obstáculos enormes porque, como sostenía también Giorgio Morandi, “nada o muy poco hay en el mundo nuevo”, y por lo tanto para ser original habría que pintar teniendo en cuenta las evoluciones sociales, tecnológicas y científicas.
Se dice que el arte es de todos pero no es para todos, cada uno tiene derecho a emocionarse ante una obra maestra, pero pintar y crear es un don que Dios ha concedido solo a unos pocos elegidos que, capaces de ver aquello que otros a menudo no perciben, logran transformar las emociones que brotan de las pequeñas cosas, de un gesto, de una caricia, de una mirada, en tonos vibrantes que colorean la grisura del mundo que nos rodea.
Entre estos afortunados hay que contar sin duda al Maestro Zenerato, artista talentoso como pocos, que hace de la minuciosidad, del rigor y de la fantasía un estilo pictórico que, si bien recuerda a maestros del pasado, demuestra que el artista ha sabido aprovechar las lecciones de la bella pintura, robando a los grandes una técnica impecable, presenta una unicidad e una personalidad visible en ese toque de elegante modernidad presente en cada creación, que lo convierte en una mosca blanca en el panorama artístico nacional.
Cestas de flores y de frutas maduras y exuberantes, reposadas sobre altos muros de mármol gastados por los años y a menudo manchados por los dibujos amorosos de dos jóvenes amantes, se entrelazan con objetos de la modernidad cotidiana, como un CD-ROM, un ratón, una espátula, que se convierten en anillo de unión entre pasado, presente y futuro; el paisaje circundante, casi siempre captado al ocaso cuando el rayo verde saluda al sol y da la bienvenida a la luna, emerge con aún más fuerza aquello que Zenerato denuncia sobre las tablas de mármol en primer plano, donde resalta un color cada vez más vivo que abarca desde el rojo, al amarillo, al verde, y a todas las tonalidades más cálidas del arcoíris.
Y el arcoíris parece dominar la carrera de este joven y prometedor artista, prosista del arte porque crea un estilo primero poético y luego pictórico, con el que logra representar lo que él siente filtrando las fealdades y las negatividades que nuestro mundo porta consigo.
Han escrito sobre él o han juzgado sus obras:
Paolo Levi, Paolo Rizzi, Giammarco Puntelli, Giorgio Grasso, Sergio Capellini, Pietro Gasperini, Francois Buisson, R. Boschi, Michele Nocera, Carlo Alberto Gobbetti, Antonella Gotti, Gianni Ingolia, Dino Pasquali, Umberto Zaccaria, Umberto Tessari, Ottorino Stefani, Giulio Gasparotti, Carlo Federico Teodoro, Carlo Rigoni, Giorgio Trevisan, Vera Meneguzzo, Claudio Radaelli, Grillo Biagio, Luca Dall’Olio, Franco Brescianini, Giovanni B. Bianchini, Mara Frignani, Aldo Tavella, Angelo Marchiori, Walter Coccetta, Paolo Baratella, Luciano Chinese, Luigi Consonni, Giuseppe Possa, Silvano Valentini, Siro Perin, Alfredo Pasolino, etc...
Ha collaborato con las siguientes galerías:
Galleria Cd Studio d'Arte
Galleria New Dimensione Arte
Galleria Emmediarte
Galleria La Spadarina
Galleria l'Artista
Galleria Arttime
Galleria Orler

